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Cómo proteger a tus hijos cuando tu matrimonio está a punto de terminar

Lecciones de un veterano de la corte de divorcios.

Escrito por: Dr. Alan Ravitz, MS

Experto clínico: Dr. Alan Ravitz, MS

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El divorcio casi nunca es fácil, en especial cuando involucra a niños, y a menudo está lleno de resentimientos. Después de ver a tus hijos todos los días, de repente te enfrentas a la perspectiva de convertirte en alguien que está de forma periférica en sus vidas: esto puede ser increíblemente doloroso. La tentación es luchar por cada fragmento de tiempo, cada pequeño contacto, incluso si eso significa llevar a juicio tu disputa por la custodia. Pero, en caso de ser posible, mi consejo es que intentes resistir esa tentación, porque es probable que acudir a los tribunales cause más daño del que anticipas: para ti, para tus hijos, para tus relaciones e incluso para tu fe en la humanidad.

Estas son algunas lecciones de la corte de divorcios que pueden ayudar tanto a padres como a niños:

Lección 1: No vayas a la corte buscando justicia

Es comprensible que los padres alberguen la esperanza de que en un juicio se corrijan los errores. Desafortunadamente, un juicio es más un campo de batalla que un foro para un ajuste de cuentas honesto. No importa cuánta seguridad sientas o lo que te diga tu abogado, un juicio nunca es algo seguro. En el juicio, tus palabras, tu historia y tus problemas se convierten en parte de una narrativa nebulosa, a menudo cambiante, determinada por las reglas de la evidencia, la habilidad del litigante que te representa y la predisposición del juez. En un juicio no es toda la verdad lo que sale a la luz, sino simplemente una versión de la verdad: una versión que no necesariamente te gustará. La mejor manera de mantener el control sobre el resultado de tu disputa es resolverla fuera de la corte.

Lección 2: No dependas de la bondad de personas extrañas

Al final del día, todas las decisiones sobre tu relación con tus hijos las tomará una persona extraña, alguien que solo te conoce desde hace unos días, que solo conoce aquellos aspectos de ti que se ajustan a las reglas de la evidencia, que solo conoce cómo te comportas en las situaciones más estresantes, y que solo conoce una versión de ti que ha sido distorsionada por la persona que litiga del lado contrario. Aún más importante, estas decisiones las tomará alguien que probablemente nunca haya conocido a tus hijos.

Lección 3: No exteriorices tu frustración

Cada litigante intentará girar la narrativa a su favor, y si ese giro te beneficia a ti o a tu excónyuge, habrá frustración en algún lado. Sabemos que el conflicto postmatrimonial es terrible para los niños, pero es el producto casi inevitable de un juicio. El testimonio generalmente se parece más que nada a un anuncio publicitario negativo, y tú sabes cuán veraces son en realidad, por lo que será difícil (sino imposible) evitar el consecuente aumento en la hostilidad entre tú y tu ex.

Lección 4: Conoce tus debilidades

Un buen litigante te ayudará a reconocer no solo las fortalezas de tu caso, sino también las debilidades. Desafortunadamente, no todos los litigantes te hablarán con plena honestidad acerca de las perspectivas más negativas de tu disputa, por lo que te corresponde a ti examinarte detenidamente antes de decidir ir a la corte. Si tienes que aprender cosas que preferirías no saber sobre ti, es mejor hacerlo en un entorno en el que tu futuro y el de tus hijos no estén en juego. La versión de tu matrimonio que surja en el juicio puede ser un ejercicio muy doloroso de autodescubrimiento. Por lo tanto, cuando anticipes lo que puedes ganar en el juicio, también debes pensar en todo lo que podrías perder.

Lección 5: No castigues a tu excónyuge a expensas de tus hijos

Existe mucha evidencia de que a los niños les va mejor cuando tienen acceso a ambos padres. Pero en el juicio, el objetivo de ambas partes es persuadir al juez de que los niños deberían ver menos al otro progenitor. Antes de aceptar eso y autoconvencerte de que tu cónyuge es un padre o una madre “horrible”, recuerda que si hubieras permanecido en el matrimonio, si hubieras encontrado una manera de resolverlo, él o ella seguiría teniendo acceso regular a tus hijos. Cuando las personas están casadas, nadie restringe el acceso a un niño solo porque uno de los progenitores se comporta de forma imperfecta. Es solo en las peleas por custodia donde la barra está tan alta.

Lección 6: Sé realista y compórtate de forma compasiva

Intenta evitar establecer estándares de acceso poco realistas. No te dejes llevar por los estándares de crianza artificial que crea el litigio. Acepta tus propios defectos y los de tu excónyuge. Intenta que tus hijos tengan el mayor contacto posible contigo y con su otro padre. Eso es lo mejor para todos: para ti, para tus hijos e incluso para tu excónyuge, cuya felicidad tendrá un efecto directo y beneficioso en tus hijos. Recuerda, tu ex es alguien a quien amabas, alguien con quien elegiste tener hijos y alguien que, en la gran mayoría de los casos, basado en datos científicos reales, seguirá siendo una parte importante de la vida de tus hijos.

Última revisión o actualización: 11 de diciembre de 2025.

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