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Comportamiento sexual problemático en niños

¿Qué es curiosidad normal y cuándo es motivo de preocupación?

Escrito por: Michelle Shih

Expertos clínicos: Caitlyn Downie, LCSW , Megan Ice, PhD

in English

Niños que juegan al “doctor” con sus amistades. Un niño que no deja de meterse la mano en los pantalones en público. Las situaciones que implican comportamientos sexuales pueden surgir incluso en niños pequeños, y padres y madres se preguntan si es normal o si es algo por lo que se deberían preocupar.

“Es frecuente que las familias tengan reticencia a mencionar los comportamientos sexuales de sus hijos, incluso ante un profesional clínico, en parte porque sienten vergüenza o porque les resulta incómodo hablar de ello, y en parte porque esperan que el comportamiento desaparezca por sí solo”, afirma Megan Ice, PhD, psicóloga del Child Mind Institute.

Tampoco saben qué es apropiado para la edad y cómo reconocer cuándo se trata de un síntoma de algo más grave. “Existe un nivel típico de curiosidad por el cuerpo, o en cuanto al tipo de bromas entre preadolescentes y adolescentes —dice la Dra. Ice—, y es difícil para las familias saber cuándo algo alcanza un nivel preocupante”.

Comportamiento sexual a diferentes edades

Interesarse por el cuerpo forma parte del desarrollo infantil típico, pero el comportamiento sexual puede venir acompañado de otras preocupaciones. A veces, a los padres les preocupa que el comportamiento de sus hijos les pueda afectar socialmente, que se vuelvan objeto de burlas o que otras familias no quieran que jueguen con sus hijos. O les preocupa que el comportamiento sexual sea una señal de abuso sexual.

Antes de sacar conclusiones precipitadas, es importante escuchar a los niños, dice la Dra. Ice. “Siempre estoy a favor de mostrar curiosidad por los niños, haciéndoles preguntas de forma no reactiva para comprender qué motiva su comportamiento”. Su respuesta puede mostrar que el comportamiento es inofensivo y que no es necesaria una evaluación. O puede indicar que el comportamiento es señal de un problema diferente del que pensabas inicialmente: “Hay niños que dicen cosas inapropiadas o dibujan penes en las paredes solo para provocar una reacción”, afirma. Pero también es posible que descubras información que te haga pensar que el comportamiento es preocupante o problemático, en cuyo caso deberías consultar con un profesional de la salud mental.

Estos son algunos ejemplos de comportamiento sexual a diferentes edades de desarrollo (en inglés), incluyendo los que son de tipo saludables, los preocupantes y los problemáticos.

De 2 a 5 años

  • Saludable: Se toca los genitales durante el cambio de pañales, al acostarse o cuando tiene miedo. Disfruta estar sin ropa. Siente curiosidad por ver a otras personas ir al baño.
  • Preocupante: Se toca los genitales repetidamente en público después de que se le haya pedido muchas veces que no lo haga. Quiere estar sin ropa en público incluso cuando sus padres intentan impedirlo. El interés por las funciones del baño de otras personas dura semanas o meses.
  • Problemático: Se toca o se frota los genitales con tanta frecuencia que le duelen. Se niega a ponerse ropa y expone repetidamente sus partes íntimas a las demás personas. No deja que las personas estén a solas en el baño o entra a la fuerza.

De 6 a 10 años

  • Saludable: Juega al doctor y examina los genitales de los demás niños. Juega a la casita, actuando como mamá o papá. Besa a los miembros de la familia y a personas adultas conocidas.
  • Preocupante: Juega al doctor con frecuencia, incluso después de que se le haya redirigido a otra actividad. Imita el comportamiento sexual con muñecas o peluches. Da besos con lengua o besa a personas adultas y niños desconocidos, o tiene miedo de abrazar y besar a personas conocidas.
  • Problemático: Obliga a otros niños a jugar al doctor, a quitarse la ropa o a tener contacto sexual. Habla o actúa de manera sexualizada con personas adultas desconocidas.

De 11 a 18 años

  • Saludable: Habla con sus amistades sobre sexo. Publica en Internet que tiene novio o novia. Se estimula los genitales en privado.
  • Preocupante: Habla con personas adultas sobre sexo y continúa cuando se le pide que se detenga. Utiliza lenguaje sexual en Internet. Se masturba en público o en momentos inapropiados, como en la escuela.
  • Problemático: Dice que tiene más edad de la que tiene e inicia conversaciones sexuales en persona o en Internet. Publica material sexualmente explícito o violento en Internet. Se masturba delante de sus hermanos o en público.

¿Qué es un comportamiento sexual problemático?

Los comportamientos sexuales problemáticos con frecuencia tienen estos elementos en común, según Caitlyn Downie, LCSW, directora de trauma y resiliencia en el Child Mind Institute:

  • Frecuencia: El comportamiento puede ser saludable si el niño lo realiza de vez en cuando, pero se convierte en un problema cuando ocurre con mucha frecuencia. Por ejemplo, una niña de 3 años que se toca sus partes íntimas de vez en cuando está bien, pero se convierte en motivo de preocupación si lo hace varias veces al día.
  • Normas sociales: El comportamiento puede estar bien cuando es privado, pero no cuando se realiza delante de otras personas.
  • Persistencia: Si el niño o la niña sigue realizando el comportamiento incluso después de que sus padres le pidieron que no lo haga. “Cuando se le redirige a otra cosa, ¿sigue haciéndolo? Eso es una señal de alarma” de que podría necesitar ayuda, dice Downie.
  • Agresivo o coercitivo: El niño o la niña realiza el comportamiento con otras personas sin su consentimiento, por ejemplo, tocando a maestros u otros niños de forma inapropiada.

Una cosa a tener en cuenta es el comportamiento sexual que no es apropiado para la edad, por ejemplo, una niña de 4 años que simula practicar sexo oral con peluches. “Ese tipo de cosas son preocupantes independientemente de la persistencia”, dice la Dra. Ice. “Los niños no deberían saber lo que es eso, por lo que nos preocuparía cómo lo han aprendido”.

Pero las personas deben tener cuidado de no patologizar comportamientos que son solo diferencias culturales. “Los niños aprenden los límites apropiados de sus padres, y un maestro podría enterarse de que un niño de 5 años duerme desnudo en la cama con su madre y asustarse”, dice la Dra. Ice. Podría haber diferencias en la forma de mostrar el afecto físico, por ejemplo, por lo que es importante considerar si un niño está tocando a otros de una manera culturalmente normativa. Puede que el problema no sea un comportamiento sexual problemático, sino aprender a respetar los límites de las personas.

Causas del comportamiento sexual problemático

El comportamiento sexual problemático rara vez se presenta de forma aislada. Los niños suelen mostrar otras señales de un trastorno de salud mental que puede ser un factor subyacente, explica Downie: “Con frecuencia, habrá problemas de sueño o de apetito, ansiedad intensa o síntomas depresivos: el comportamiento sexual inapropiado persistente no suele ser un caso aislado. Es parte de una incapacidad más amplia para afrontar las situaciones de forma eficaz”.

Por ejemplo, algunos niños con TDAH, trastorno de conducta o trastorno negativista desafiante tienen un comportamiento sexual problemático porque les cuesta controlar sus impulsos. “No es necesariamente algo en lo que estén pensando”, dice. “Sienten algo y, automáticamente, por ejemplo, se tocan los genitales o tocan de forma inapropiada a un maestro o a sus compañeros de clase”. También pueden tener un comportamiento inapropiado para provocar una reacción, como quitarse los pantalones en clase para que los manden a casa.

El comportamiento sexual problemático también puede ser más extremo, como un adolescente que abusa de un hermano menor (en inglés). En situaciones como esta, es posible que el propio adolescente haya sido víctima de abusos o maltratos en el pasado. Pero no siempre es así. Las investigaciones revelan que muchos niños que tienen comportamientos sexuales problemáticos no han experimentado abuso (en inglés), y que lo contrario también es cierto: muchos niños que han experimentado abuso sexual no tienen comportamientos sexuales problemáticos.

Hablar sobre el comportamiento sexual con niños a diferentes edades

De 2 a 5 años: Cuando mamá o papá les explican a los niños qué hace que un comportamiento sea apropiado o inapropiado, con frecuencia eso suele ser suficiente para ayudarles a cambiar. A los estudiantes de preescolar y de kínder, se les puede explicar qué son las partes íntimas y la diferencia entre “toques buenos y toques malos”, dice Downie. “Es importante utilizar el lenguaje anatómico correcto, incluso cuando los niños son muy pequeños, para que no sientan vergüenza por esas palabras”.

De 6 a 10 años: Los niños en edad de primaria comienzan a sentir más curiosidad por su cuerpo y a explorarlo más. Y con el acceso a Internet surge la posibilidad de que se expongan a contenidos inapropiados, como la pornografía, tal vez en la computadora de sus padres o hermanos mayores. Aunque debes tomar medidas para evitar que los niños vean pornografía (utilizando controles parentales, manteniendo los dispositivos en espacios compartidos), también puedes aprovechar esta oportunidad para hablarles sobre la seguridad y los riesgos en Internet, dejándoles claro que pueden acudir a ti con cualquier pregunta.

Si crees que tu hijo o hija vieron pornografía, dice, puedes revisar el historial de su navegador para ver de qué se trata: “Esto te informa qué tienen en su mente y qué creen que es apropiado o inapropiado”. Dado que los niños imitan lo que ven, es importante mostrarles una intimidad sexual apropiada, por ejemplo, a través de una película o un programa, dice Downie. “Nada descabellado, solo algo para que su primera exposición no sea inapropiada”.

De 11 a 18 años: Cuando los niños llegan a la preadolescencia y la adolescencia, los padres deberían hablar de consentimiento y límites, dice Downie. “Los adolescentes comienzan a involucrarse en relaciones románticas o ambiguas, como estar en la ‘zona de amistad’”, dice, y es importante que nunca presionen a alguien para que participe en actividades sexuales o románticas. También deben comprender que el consentimiento no se limita a decir “sí” o “no”: hay señales no verbales de incomodidad a tener en cuenta.

A cualquier edad, es importante mantener abiertas las líneas de comunicación, para que los niños sepan que pueden acudir a ti con sus preguntas y no tengan miedo de meterse en problemas si lo hacen.

Tratamiento para el comportamiento sexual problemático

Cuando los niños tienen un comportamiento sexual problemático debido a dificultades con el control de impulsos, pueden aprender a reconocer los sentimientos que conducen al comportamiento problemático, dice Downie. “Si me siento así, no necesito hacer eso”, se dan cuenta. “Puedo hacer esto en su lugar”. Por ejemplo, pueden cambiar la acción problemática por otra más aceptable, como meter las manos en los bolsillos en lugar de dentro de los pantalones.

O la solución puede ser tan simple como hacer que el niño use un cinturón para que no pueda bajarse fácilmente los pantalones en el aula.

Si los niños recurren al comportamiento sexual problemático como una forma de calmarse cuando sienten molestia o enojo, pueden aprender habilidades de afrontamiento que les ayuden a tolerar la angustia y regular sus emociones, dice Downie. Eso podría implicar terapia cognitivo-conductual (TCC) o terapia dialéctico-conductual (DBT).

Cuando el comportamiento sexual problemático involucra a otros niños, el instinto es aislar al niño para que no vuelva a suceder. Pero la Dra. Ice dice que no siempre es necesario ser tan restrictivos, siempre y cuando haya una supervisión estrecha para reducir el acceso a contenidos sexuales en línea y controlar el comportamiento en lugares de alto riesgo, como baños y camerinos. “Al igual que con otros problemas de comportamiento, como la agresividad, con frecuencia hay señales de advertencia que indican que un niño o una niña podría incurrir en ese comportamiento”, afirma, por lo que es posible recurrir al aislamiento solo en esos momentos. El tratamiento consiste en ayudarles a aprender a reconocer sus impulsos, manejar sus emociones de forma diferente y establecer y respetar los límites.

Obtener ayuda para los niños

Los niños que tienen un comportamiento sexual problemático con frecuencia sienten vergüenza, por lo que podrían mantenerlo en secreto, afirma Downie. Pero es importante ayudarles a hablar de esto, para comprender la raíz de lo que está causando ese comportamiento.

Del mismo modo, es frecuente que madres y padres que descubren este comportamiento inapropiado de su hijo o hija se avergüencen, como si fuera un reflejo de algo que ellos han hecho mal, afirma la Dra. Ice. También podrían temer que esto signifique que con el tiempo esto pueda derivar en actos de pedofilia o en que su hijo o hija reciban la etiqueta de depredador sexual. Sin embargo, las investigaciones revelan que la mayoría de los niños que tienen un comportamiento sexual problemático no se convierten en delincuentes sexuales (en inglés) cuando llegan a la adultez.

No obstante, las familias pueden tener dificultades para encontrar profesionales clínicos que les traten porque, a diferencia de la evaluación de riesgos y la planificación de la seguridad en casos de suicidio, el comportamiento sexual problemático no forma parte de la formación estándar. “Es similar a los incendios provocados o la crueldad con los animales”, afirma la Dra. Ice. “Muchos profesionales clínicos temen tratar a estos niños porque temen que alguien resulte herido bajo su supervisión”. Además, participar en comportamientos sexuales como tocarse los genitales en público puede descalificar a los niños para participar en terapias de grupo y campamentos terapéuticos, por lo que las familias tienen que trabajar el comportamiento sexual por separado o antes de acceder a la otra ayuda que necesitan.

Cuando Downie habla con los padres les dice: “Esta es una instantánea de la vida de tu hijo o hija en este momento. Y los niños deben poder sentir curiosidad mientras comprenden los límites y las fronteras. Etiquetar a los niños nunca es de ayuda. Debes reconocer el comportamiento, para que no se avergüencen. Pero debes poder hablar de ello de forma neutral”.

Preguntas frecuentes

¿Qué se considera un comportamiento sexual normal en la infancia?

La curiosidad por el cuerpo es una parte normal del desarrollo y se manifiesta de forma diferente según la edad, desde tocarse los genitales en privado hasta jugar al “doctor” o hablar de sexo con sus pares.

¿Qué se considera un comportamiento sexual problemático en la infancia?

El comportamiento sexual se vuelve problemático cuando es frecuente, agresivo o coercitivo, no es apropiado para la edad o persiste incluso después de intentar redirigirlo. Los comportamientos que implican fuerza, secretismo, angustia o información que un niño no debería tener son especialmente preocupantes.

Última revisión o actualización: 17 de febrero de 2026.

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