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Desafíos de salud mental de niños LGBTQ+

Un vistazo a los factores de riesgo y a los factores de protección.

Juliann Garey

Si usted tiene un hijo LGBTQ+ puede que le preocupe si está recibiendo el apoyo que necesita para estar seguro y saludable. Tal vez sepa que los niños LGBTQ+ corren un mayor riesgo que otros niños de desarrollar problemas de salud mental como depresión, ansiedad y abuso de sustancias. También tienen tasas más altas de considerar, intentar y morir por suicidio.

Por eso es importante comprender qué factores hacen que un joven LGBTQ+ tenga más o menos probabilidades de desarrollar un problema de salud mental, incluyendo la consideración o el intento de suicidio.

Ser LGBTQ+ no causa problemas de salud mental (y tampoco es causado por problemas de salud mental). Más bien, el mayor riesgo de estos niños de desarrollar problemas de salud mental se deriva de la exposición a factores como el rechazo, el acoso, la discriminación y la violencia.  

Si bien en las últimas décadas ha aumentado la aceptación de los niños LGBTQ+, el momento actual es especialmente difícil. La pandemia de coronavirus causó un grave daño, aislando a muchos niños queer de redes de apoyo importantes: amigos, maestros, aliados y adultos que son modelos de referencia. La reciente legislación homofóbica y transfóbica también puede contribuir a aumentar los riesgos para la salud mental. El doctor Michael Enenbach, MD, director clínico del Child Mind Institute, en el área de la bahía de San Francisco, señala que esta legislación tan politizada “está aumentando el estigma y limitando la forma en que los padres pueden afirmar y brindar atención médica reafirmativa de género a sus hijos en ciertos estados”.

En una encuesta realizada en 2022 por el Proyecto Trevor (en inglés) a 34.000 jóvenes LGBTQ+ entre 13 y 24 años, el 73% declaró sentir síntomas de ansiedad y el 58% síntomas de depresión. El 45% dijo que había considerado seriamente el suicidio. En el caso de los jóvenes transgénero, las cifras son aún peores: 1 de cada 5 intentó suicidarse. “Los niños trans tienen un mayor riesgo de tener enfermedades mentales”, dice el Dr. Enenbach. “La sociedad acepta mucho más las identidades gay, lesbiana y bisexual que las identidades trans”.

¿Qué se puede hacer?

Cuanto más sepamos sobre qué ayuda (y lastima) a los niños LGBTQ+, mejor podremos apoyarlos. En este caso, nos fijamos tanto en los factores de riesgo (cosas que aumentan la probabilidad de que un niño LGBTQ+ desarrolle problemas graves de salud mental) como en los factores de protección, o cosas que reducen ese riesgo. Si un niño tiene muchos factores de riesgo y prácticamente ningún factor de protección, es especialmente vulnerable. Por otro lado, si tienen un buen número de factores de riesgo pero muchos factores de protección, pueden ser menos vulnerables.

Principales factores de riesgo para los jóvenes LGBTQ+

El estrés de ser LGBTQ+ es un factor de riesgo casi universal. “Las identidades de estos jóvenes conllevan factores de estrés relacionados con el hecho de ser parte de un grupo tan marginado e incomprendido”, dice la doctora Emma Woodward, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. La presión y la angustia que surgen al sentir la necesidad de ocultar sus identidades, el temor a ser acosados o discriminados, los sentimientos de rechazo y las dudas sobre sí mismos que pueden derivarse de ser tratados como si lo que son fuera algo de lo que hay que avergonzarse.

Además, los niños LGBTQ+ suelen verse sometidos a experiencias estresantes o incluso traumáticas que pueden repercutir en su salud mental, incluidas:

  • Ser acosado o discriminado activamente. “El acoso, la discriminación y la exclusión social son factores de riesgo enormemente importantes para estos niños”, afirma la Dra. Woodward. Según el informe Trevor, el 73% de los jóvenes LGBTQ+ declararon haber sufrido discriminación al menos una vez en su vida por su orientación sexual o identidad de género.
  • Poco o ningún apoyo familiar. Uno de los mayores factores de riesgo para la salud y la seguridad de los jóvenes queer es la falta de apoyo y aceptación familiar.
  • Falta de apoyo por parte de los maestros y la administración escolar.
  • Falta de acceso a la atención de salud mental. (La encuesta del Proyecto Trevor de 2022 encontró que el 60% de los encuestados no podían obtener los servicios de salud mental que necesitaban).
  • Daño físico. La encuesta del Proyecto Trevor encontró que el 38% de los jóvenes LGBTQ declararon haber sido amenazados o heridos físicamente debido a su orientación sexual o identidad de género.
  • Haber sido amenazados con una terapia de conversión. La terapia diseñada para hacer que una persona queer o trans “vuelva a ser normal” se ha asociado sistemáticamente con resultados negativos para la salud mental y un mayor riesgo de suicidio. 
  • Ser nombrados de manera errónea (dirigirse a ellos con pronombres equivocados) o que no se les llame por su nombre elegido.

Principales factores de protección

Si bien sus desafíos pueden ser importantes, con apoyo y aceptación, los niños LGBTQ+ pueden salir adelante. La mayoría de los expertos coinciden en que el factor de protección más importante para los niños LGBTQ+ es un nivel elevado de apoyo por parte de la familia o sus cuidadores. La encuesta del Proyecto Trevor lo confirma: tener una red familiar fuerte y apoyo redujo en más de la mitad el porcentaje de jóvenes que consideraron o intentaron suicidarse en el último año.

Otros factores de protección importantes son:

  • Tener acceso a la atención médica que necesitan. Si un niño tiene dificultades para obtener ayuda, los padres, los cuidadores o las redes de apoyo de la comunidad pueden intervenir como defensores, dice la Dra. Woodward. En cierto modo, eso puede ser más fácil ahora que hace dos años, especialmente en áreas en las que la atención de salud mental en persona ha sido históricamente limitada. “Lo único bueno de la pandemia”, dice el Dr. Enenbach, “es que realmente aumentó el acceso a la telemedicina. Ahora está aquí para quedarse”.
  • Poder vestirse con la ropa que necesitan para expresar su identidad o cambiar su aspecto para que coincida con su identidad.
  • Tener un adulto en su vida que los apoye. Puede tratarse de un maestro, un amigo de la familia, un entrenador, un orientador… cualquiera que pueda proporcionar amabilidad y apoyo cuando los niños más lo necesitan. “El solo hecho de tener un adulto comprensivo y solidario que escuche a un niño puede ser realmente útil”, dice la Dra. Woodward. “Creo que las personas tienen la capacidad de ayudar a microescala. Las personas pueden proporcionar apoyo individual a estos niños”.
  • Que se les permita utilizar los nombres y pronombres que han elegido, tanto en casa, como en la escuela y el trabajo. Un estudio (en inglés) demostró que esto redujo significativamente la depresión y los pensamientos suicidas en los jóvenes LGBTQ+.
  • Tener modelos de referencia LGBTQ+ fuertes. Las representaciones positivas de personas LGBTQ+ en los medios de comunicación (en plataformas de streaming, películas, música, deportes e incluso publicidad) son cada vez más comunes. “Si se tiene acceso a los medios de comunicación, eso puede ser una habilidad de afrontamiento”, dice la Dra. Enenbach. “Mirar las representaciones positivas y sentirse apoyado por eso. Eso es muy diferente de lo que era hace 20 años. Tenemos muchos más contenidos de afirmación de género”.
  • Asistir a una escuela con políticas inclusivas, como permitir que los niños LGBTQ+ utilicen el baño que prefieran o una política de cero tolerancia con respecto al acoso.
  • Tener un médico que sea un aliado.
  • Estar en contacto con adultos LGBTQ+ felices y exitosos.

Cómo pueden ayudar los padres

Aunque nunca podremos proteger del todo a los niños LGBTQ+ de los retos a los que se enfrentan, reducir los factores de riesgo y aumentar los de protección puede marcar una gran diferencia. Estas son algunas maneras en que los padres y las familias pueden hacer esto precisamente:

  • Haga de su hogar un espacio seguro. “Tan solo el hecho de que el hogar sea un lugar en el que puedan ser ellos mismos, sin ser juzgados ni rechazados y sin consecuencias, supone una gran diferencia”, dice la Dra. Woodward.
  • Abogue por su hijo en la escuela. “Los padres pueden ayudar a los niños a defender y obtener los servicios y adaptaciones que necesitan”, dice la Dra. Woodward. “Y, si su hijo adolescente está teniendo experiencias negativas en la escuela, los padres también pueden desempeñar un papel. Esas son las formas en que los padres pueden ayudar a los niños a sentirse apoyados”.
  • Consiga que su hijo reciba atención médica (tanto de salud física como mental) que afirme su orientación sexual y su identidad de género. Para muchos niños LGBTQ+ trabajar con un profesional de la salud mental que los apoye es una forma importante de procesar los retos y aprender a enfrentarse a ellos. Usted puede obtener más información aquí sobre cómo encontrar atención de salud mental asequible en su zona.
  • Hable sobre las redes sociales: qué es seguro y qué no. “Es lo mismo que la conversación sobre sexo seguro de ahora”, dice el Dr. Enenbach. “Es: ‘Hablemos de las redes sociales y de lo que debes publicar y lo que no debes publicar, y de cómo pueden afectarte. Hay consecuencias reales’. Esto debería formar parte de las conversaciones parentales que tenemos ahora”.

La crianza de los hijos puede ser difícil a veces y ser padre de un niño LGBTQ+ puede ser más difícil por muchas razones. Pero aunque usted tarde mucho tiempo en aceptar quiénes son, puede apoyarlos desde el momento en que deciden contarlo. Y ese apoyo puede marcar la diferencia entre tener un niño que salga adelante y uno que luche con problemas de salud mental continuos. “Si empieza en casa y se sienten apoyados”, dice el Dr. Enenbach, “eso se va a traducir en una mejor identidad, en una mejor confianza en sí mismos. Y eso los llevará a través del mundo, que es bastante confuso en estos momentos”.