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Desafíos de salud mental de niñas, niños y adolescentes LGBTQ+

Un vistazo a los factores de riesgo y de protección.

Escrito por: Juliann Garey

Experto clínico: Emma C. Woodward, PhD

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Si tienes una hija o hijo LGBTQ+ puede que te preocupe que esté recibiendo el apoyo que necesita para mantener su seguridad y bienestar. También es posible que sepas que las niñas, niños y adolescentes LGBTQ+ tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental como depresión, ansiedad y consumo de sustancias. Además, presentan tasas más altas de ideación e intentos suicidas, así como de muerte por suicidio.

Por eso es importante comprender qué factores hacen que una persona joven LGBTQ+ tenga más o menos probabilidades de desarrollar un problema de salud mental, incluyendo la ideación o el intento de suicidio.

Ser LGBTQ+ no causa problemas de salud mental (y tampoco es causado por el hecho de tener problemas de salud mental). Más bien, el mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental se deriva de la exposición a factores como el rechazo, el bullying, la discriminación y la violencia.  

Aunque la aceptación de niñas, niños y adolescentes LGBTQ+ ha aumentado en las últimas décadas, la actual reacción política en contra ha hecho que muchas de estas personas se sientan menos seguras.

En una encuesta realizada en 2022 por el Proyecto Trevor (en inglés) a 18.000 jóvenes LGBTQ+ entre 13 y 24 años, el 90 por ciento declaró que su bienestar se había visto afectado negativamente por la situación política reciente, y el 53 por ciento indicó que el impacto había sido considerable.

El 66 por ciento reportó haber experimentado síntomas recientes de ansiedad y el 53 por ciento síntomas de depresión. El 39 por ciento dijo haber considerado seriamente el suicidio durante el último año. Más de una de cada diez personas (12 por ciento) declaró haber intentado suicidarse.

¿Qué se puede hacer?

Cuanto más sepamos sobre lo que ayuda (y daña) a niñas, niños y adolescentes LGBTQ+, mejor podremos brindarles apoyo. En este artículo analizamos tanto los factores de riesgo, es decir, aquellos que aumentan la probabilidad de que una niña, niño o adolescente LGBTQ+ desarrolle problemas graves de salud mental, como los factores de protección, es decir, aquellos que reducen ese riesgo. Si una niña, niño o adolescente tiene muchos factores de riesgo y prácticamente ningún factor de protección, es especialmente vulnerable. En cambio, si tiene un buen número de factores de riesgo pero también muchos factores de protección, su nivel de vulnerabilidad puede ser menor.

Principales factores de riesgo para jóvenes LGBTQ+

El estrés de ser LGBTQ+ es un factor de riesgo casi universal. “La identidad de estas personas jóvenes conlleva factores de estrés relacionados con pertenecer a un grupo marginado y poco comprendido”, dice Emma Woodward, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. La presión y la angustia que surgen al sentir la necesidad de ocultar sus identidades, el temor a ser víctimas de bullying o discriminación, los sentimientos de rechazo y las dudas sobre su propia persona que pueden surgir cuando reciben el mensaje de que quienes son es algo de lo que deberían avergonzarse.

Además, niñas, niños y adolescentes LGBTQ+ suelen experimentar situaciones estresantes o incluso traumáticas que pueden afectar su salud mental, incluidas:

  • Ser víctima de bullying o discriminación de forma activa. “El bullying, la discriminación y la exclusión social son factores de riesgo enormemente importantes para estas niñas, niños y adolescentes”, afirma la Dra. Woodward. Según la encuesta de Trevor, el 60 por ciento de las personas jóvenes LGBTQ+ reportó haber experimentado discriminación basada en su orientación sexual o identidad de género al menos una vez en su vida.
  • Poco o ningún apoyo familiar. Uno de los principales factores de riesgo para la salud y la seguridad de las y los jóvenes queer es la falta de apoyo y aceptación familiar.
  • Falta de apoyo por parte de sus maestras y maestros y la administración escolar.
  • Falta de acceso a atención de salud mental. (El 50 por ciento de las personas participantes en la encuesta de Trevor señaló que quería recibir atención de salud mental, pero que no pudo acceder a ella).
  • Daño físico. La encuesta de Trevor encontró que el 23 por ciento de las personas jóvenes LGBTQ+ reportó haber sufrido amenazas o agresiones físicas debido a su orientación sexual o identidad de género.
  • Recibir la amenaza de la terapia de conversión. La terapia diseñada para hacer que una persona queer o trans “vuelva a ser normal” se ha asociado sistemáticamente con resultados negativos para la salud mental y con un mayor riesgo de suicidio. 
  • Que se les trate con el género incorrecto (es decir, que se use el pronombre equivocado al hablarles o que no se les llame por su nombre elegido).

Principales factores de protección

Aunque los desafíos que enfrentan pueden ser significativos, con apoyo y aceptación, las niñas, niños y adolescentes LGBTQ+ pueden salir adelante. Un amplio grupo de especialistas coincide en que el factor de protección más importante es contar con un alto nivel de apoyo por parte de la familia o personas cuidadoras. La encuesta del Proyecto Trevor lo confirma: contar con el apoyo de la familia redujo casi a la mitad el porcentaje de jóvenes que consideraron o intentaron suicidarse en el último año.

Otros factores de protección importantes incluyen:

  • Tener acceso a servicios de salud en general y de salud mental de forma específica.
  • Poder usar la ropa que necesitan para expresar su identidad o cambiar su apariencia para que coincida con su identidad.
  • Contar con una persona adulta de apoyo en su vida. Puede ser una madre, un padre, una persona del entorno familiar, un docente, entrenador, guía: cualquier persona que pueda ofrecer amabilidad y apoyo cuando más lo necesitan. “Contar simplemente con una persona adulta comprensiva, que apoye y escuche a una niña, niño o adolescente puede ser de gran ayuda”, señala la Dra. Woodward.
  • Poder usar el nombre y los pronombres elegidos en casa, en la escuela y en el trabajo. Un estudio (en inglés) demostró que esto redujo significativamente la depresión y los pensamientos suicidas entre jóvenes LGBTQ+.
  • Contar con modelos positivos de personas LGBTQ+. Las representaciones positivas de personas LGBTQ+ en los medios (en plataformas de streaming, películas, música, deportes e incluso publicidad) son cada vez más comunes.
  • Asistir a una escuela inclusiva, como permitir que las niñas, niños y adolescentes LGBTQ+ usen el baño que prefieran o que cuentan con una política de cero tolerancia frente al bullying.
  • Contar con la atención de un profesional médico que actúe como aliada o aliado.
  • Estar en contacto con personas adultas LGBTQ+ felices y con una vida plena.

Cómo pueden ayudar madres y padres

Estas son algunas maneras en que madres, padres y familias pueden reducir los factores de riesgo y aumentar los factores de protección:

  • Haz de tu hogar un espacio seguro. “El hecho de que el hogar sea un lugar en el que puedan ser ellas mismas o ellos mismos, sin juicios, rechazo ni consecuencias, marca una gran diferencia”, dice la Dra. Woodward.
  • Aboga por tu hija o hijo en la escuela. “Madres y padres pueden ayudar a sus hijas o hijos a defender sus derechos y obtener los servicios y adaptaciones que necesitan”, dice la Dra. Woodward. “Y, si su adolescente está teniendo experiencias negativas en la escuela, madres y padres también pueden desempeñar un papel importante”.
  • Consigue atención médica (tanto de salud física como mental) que afirme la orientación sexual y la identidad de género de tu hija o hijo. Para muchas niñas, niños y adolescentes LGBTQ+, trabajar con una persona que les brinde apoyo es una forma importante de procesar los retos que enfrentan y aprender estrategias de afrontamiento. Puedes obtener más información aquí sobre cómo encontrar atención de salud mental asequible en tu zona.
  • Habla sobre las redes sociales: qué es seguro y qué no.

La crianza puede ser difícil a veces y ser madres y padres de una niña, niño o adolescente LGBTQ+ puede ser más difícil por muchas razones. Pero aunque tardes un tiempo en aceptar quién es, le puedes apoyar desde el momento en que decide contártelo. Y ese apoyo puede marcar la diferencia entre alguien que sale adelante y alguien que se enfrenta a problemas de salud mental continuos.

Última revisión o actualización: 4 de junio de 2026.

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