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En primera persona: Cómo la pérdida de Matt lo hizo más fuerte

"Una de las cosas más difíciles del TOC es que le encanta la incertidumbre y el miedo".

Matt luchó contra el TOC de pequeño, pero manejó sus miedos y compulsiones obsesivas al trabajar con un psicólogo. Cuando en su adolescencia, el padre de su mejor amigo, Gunnar, se quitó la vida y luego mató a su hijo, el TOC de Matt reapareció como una enfermedad paralizante. “Los pensamientos se volvieron tan profundos y oscuros que realmente no quería vivir”, dice. Fue hasta que él, sus padres y su terapeuta estuvieron de acuerdo en que su TOC y el estrés causado por el trauma requerían una intervención más profunda que las cosas empezaron a mejorar. “En ese momento estaba tan estancado y paralizado que me di cuenta de que definitivamente necesitaba ayuda”.

Preguntas y respuestas

Cuéntanos acerca de crecer con TOC.

Matt: Desde que tenía unos 5 o 6 años, he tenido un TOC bastante complicado y severo. Empezó con las obsesiones y compulsiones. Lavarme las manos, tocar las manijas de las puertas, contar mis pasos… cosas que al principio no eran debilitantes.

Gary, ¿qué pensó usted de sus conductas relacionadas con el TOC cuando aparecieron por primera vez?

Gary: El TOC se presentó bastante rápido como algo distinto a una actividad extravagante de un niño pequeño. Así que nos pusimos en contacto, a través de su pediatra, con una magnífica psicóloga infantil en Vermont. Y durante muchos años, cuando Matt estaba desequilibrado, volvíamos a consultar con ella y recibíamos atención puntual. Durante muchos años tuvo largas rachas de autocontrol muy exitosas, y siempre que se desestabilizaba un poco pasábamos algún tiempo con la psicóloga.

¿Qué pasó hace dos años?

Matt: Tenía un amigo llamado Gunnar que vivía a unas tres casas de distancia de la mía, y éramos muy, muy cercanos. Incluso antes de que yo naciera, mis padres y los suyos se hicieron muy amigos. Gunnar era como un hermano, era como parte de nuestra familia. Recuerdo que me despertaba a las 6 de la mañana cuando sonaba el timbre de la puerta y era Gunnar porque quería tocar el piano y no tenía un piano en su casa. Esa era la relación que teníamos: fluía libremente. Y su padre, el Sr. S., era como un padre.

Hace ahora unos dos años, los padres de Gunnar pasaron por un divorcio bastante duro y su padre se mudó. Al final, Gunnar se mudó con su padre. Fue difícil para mí porque él vivía en otro lugar. Y un día, después de la práctica de natación, mi padre me recogió y me dijo: “Siento mucho decir que el señor S., el padre de Gunnar, se ha suicidado, pero antes de quitarse la vida, mató a Gunnar”.

No lloré, no supe cómo reaccionar. Me quedé sentado. Y el viaje a casa fue silencioso, llegamos a mi casa y me quedé sentado en el coche durante unas horas porque no podía moverme.

`Los pensamientos se volvieron tan profundos y oscuros que simplemente no quería estar aquí’.

Gary: Nos enteramos de lo de Gunnar mientras Matt estaba en su práctica de natación, así que tuvimos quizá una hora para preparar cómo se lo íbamos a presentar. Estábamos preocupados por su estrecha relación con Gunnar y la familia, y luego por cómo todo eso afectaría al TOC. Toda esa estrategia se esfumó porque nada más al salir tenía 100 mensajes en su teléfono de amigos y otras personas de la comunidad. Me preguntó qué había pasado. No recuerdo lo que dije. Matt dijo básicamente que no le contara nada más. No quiero saberlo. Y así se quedó durante unos 6 meses.

¿Cómo reaccionó tu TOC?

Matt: Empeoró mucho. Aprendí que el TOC puede ser muy difícil cuando se combina con un trauma, porque una de las cosas más difíciles del TOC es que le encanta la incertidumbre y el miedo, y se aferra a ellos para crear obsesiones y compulsiones. No podía pensar en nada más que en los pensamientos del TOC que me rondaban por la cabeza. Cuando era más joven podía distinguir muy bien los pensamientos del TOC de mis propios pensamientos. Ahora, llegué a un punto en el que simplemente no podía distinguirlos. Ya no podía pensar con claridad. No hacía mis tareas escolares y estuve durmiendo solo 2 horas cada noche durante 7 meses. Se convirtió en algo debilitante. Afectó mi capacidad de correr, mi trabajo escolar, mi vida social, y fue entonces cuando supe que estaba muy, muy dañado.

¿Cuáles eran algunas de las cosas que estaban pasando por tu mente?

Me daba miedo todo lo que me recordara a Gunnar. El auto que conducía el Sr. S., los lugares a los que Gunnar y yo solíamos ir, las personas que tenían el mismo color de pelo que él, quienes tenían el pelo rizado aunque que ni siquiera se parecieran a él. Personas que vestían con un determinado color. Las obsesiones en mi cabeza eran algo así como: “No puedes acercarte a este tipo de auto porque morirás si te acercas a ese auto igual como murió Gunnar”. Las obsesiones estaban relacionadas con mi seguridad. Mi padre tenía más o menos la misma edad que el Sr. S. así que mi TOC decía: “Tu padre tiene más o menos la misma edad que el Sr. S. y eso significa que es como el Sr. S. así que te va a hacer daño”.

¿Hubo algún momento en el que realmente te asustaras?

Me quedaba sentado por la noche aterrorizado, frío, vigilando mi puerta, mi ventana y mi armario, todo al mismo tiempo. Llegué a un punto en el que me di cuenta de que necesitaba ayuda. Los pensamientos se volvieron tan profundos y oscuros que no quería vivir, y esos eran pensamientos aterradores, especialmente como para lidiar solo con ellos, porque en ese momento yo no hablaba con nadie. Había muchas obsesiones en torno al suicidio y pensar en eso y en que, si simplemente no estoy aquí, entonces no tengo que lidiar con estos pensamientos. Parecía muy fácil y una solución rápida.

¿Cómo decidieron que era momento de buscar ayuda para Matt?

Gary: Él pasó un par de meses trabajando con la psicóloga infantil en Vermont. Después de más o menos un mes sabíamos que esto era más complicado y que estaba más allá de lo que ella podía tratar con una o dos horas a la semana. Mi esposa y yo sentíamos firmemente que Matt necesitaba más. Lo mismo pensaba la psicóloga con la que estábamos trabajando.

¿Cómo fue eso para ti Matt?

Matt: Por supuesto me resistí mucho porque no quería creer que mis problemas eran complejos o profundos, o que me afectaban de una manera terrible, y además no quería enfrentarme a ellos. Tenía cosas que hacer. Tenía que correr. Tenía tareas escolares por hacer. Tenía universidades que analizar.

Pero mi padre había estado en una conferencia el año anterior en la que había hablado el Dr. Bubrick. Mi padre dijo: ” ¿Y qué tal Jerry Bubrick?”. Después de investigar en el Child Mind Institute, mi padre sugirió que llamáramos al Dr. Bubrick. Por supuesto, me resistí de nuevo. No quería que me sacaran de la escuela, sobre todo en junio, cuando las clases estaban a punto de terminar y no quería tener que dar explicaciones a mis amigos ni a nadie. Pero la conversación entre mi padre y el Dr. B parecía ser casi casual, como si él hubiera tratado algo así bastantes veces, y luego me recomendaron también a la Dra. Howard para mi trauma.

¿En qué pensabas cuando viniste aquí por primera vez?

Nunca había hablado de los sentimientos y de la pérdida de esta manera, así que estaba aterrorizado. Pero fue acogedor. Primero vi a la Dra. H y lo primero que me dijo fue que hablara de Gunnar. Y simplemente me derrumbé y empecé a llorar y esa fue la primera vez que lloré en 6 meses. Y me sentí muy bien y lloré durante unos 10 minutos. Le dije que no sabía qué hacer porque me sentía tan atrapado en esta tristeza. Y ella dijo: “Bueno, eso es increíble porque estamos aquí para que te liberes. Voy a disfrutar mucho haciéndolo y tú vas a esforzarte mucho y esto es muy posible”. Y eso fue increíble para mí.

‘El TOC es tonto y no te define. Son pensamientos que puedes vencer. No te van a controlar’.’

¿Cómo te fue con el Dr. Bubrick?

El Dr. B es fantástico. Y fue genial tener a dos psicólogos diferentes trabajando en dos aspectos diferentes de lo que estaba pasando. Así que pasé de hablar con la Dra. H sobre el trauma y la muerte de Gunnar a hablar con el Dr. B y me dijo: “Esto va a ser interesante para mí y muy desafiante para ti porque tú y yo vamos a hacer exposiciones juntos y vamos a vencer a este TOC hasta dejarlo tirado en el suelo”. Él disfruta mucho con su trabajo. Le encanta realizar exposiciones con niños y puso mi TOC en perspectiva. Yo tenía miedo de mis pensamientos y acciones. Me dijo que tienes que darte cuenta de que todo lo que dice tu TOC es una tontería y que no te define: son pensamientos que puedes vencer. No te van a controlar.

¿Te daba miedo el estigma vinculado a esto?

Sí, estaba aterrado, sobre todo porque acababa de empezar a salir con alguien y me acababa de inscribir en un curso de carreras a campo traviesa, lo que significaba que tenía nuevos amigos y que no sabían mucho de mi pasado. Mi TOC estaba afectando mis conversaciones con mi novia, amigos o entrenadores, personas con las que me comunicaba normalmente. Especialmente en la high school o en la middle school, es un reto hablar de salud mental. Es menos desafiante cuando alguien sale del campo de fútbol con una pierna rota. “¿Vas a ir a la terapia física?”. Este tipo de cosas. Mientras que si salgo de una carrera a campo traviesa, y estoy llorando porque he visto a alguien que se parecía al Sr. S, la gente se pregunta qué pasó.

¿Cómo estás ahora?

Estoy empezando a darme cuenta de que ese sentimiento de tristeza ocasional o de echar de menos a Gunnar no va a desaparecer. Pero es casi agradable que aparezcan esos recuerdos porque me recuerda todas las cosas increíbles que tenía antes con él. Estoy progresando muy bien y empiezo a darme cuenta de que, como adulto, esto va a ser algo que conservaré conmigo, pero no es algo que tenga que definirme. Es incluso una parte buena de mí porque lo he superado. Voy a seguir viviendo y siendo feliz.

Gary, ¿y usted está orgulloso de él?

Gary: Increíblemente. Absolutamente. No puedo imaginarme ser un adolescente lidiando con todas las tonterías que vienen con eso, y luego tener el ruido que él tiene en su cabeza combinado con el tremendo trauma que experimentó. Ser capaz de atravesar la vida como lo hace él, es increíble. Recibió un curso intensivo a una edad temprana y lo dominó mejor que lo que la mayoría de la gente podría haber hecho en cien años. Está interesado en la neurociencia y la psicología. Potencialmente la psicología infantil y la neurociencia, y mucho de ello tiene que ver con sus experiencias. Poder decir que ha llegado al punto en el que quizá pueda hacer una diferencia en la vida de otra persona basándose en sus propias experiencias… Eso es muy poderoso.