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Evaluar a niños no verbales y mínimamente verbales

La importancia de las evaluaciones en el caso de niños que no pueden hablar.

Escrito por: Michelle Shih

Experto clínico: Daryaneh Badaly, PhD, ABPP

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Cuando un niño pequeño no habla o habla menos palabras de lo que se espera de acuerdo con los hitos del desarrollo, los padres quieren saber por qué. ¿Aprenderá a hablar por su cuenta o podría tener dificultades para hablar durante toda su vida? ¿Forma parte del desarrollo típico o es señal de algo grave?

Se podría tratar de un trastorno del espectro autista, un trastorno del desarrollo intelectual, un trastorno del lenguaje, un trastorno del habla y del lenguaje o apraxia del habla, por lo que es importante que un profesional clínico evalúe a tu hijo para obtener el diagnóstico adecuado.

Cuando los niños no pueden responder a preguntas, es más difícil para los profesionales clínicos evaluar el funcionamiento cognitivo y dar un diagnóstico, pero no es imposible. Además, es conveniente evaluar a los niños no verbales cada dos o tres años, para asegurarse de que las intervenciones y los tratamientos están al nivel adecuado a medida que crecen y responden a los apoyos.

¿Qué significa ser no verbal o mínimamente verbal?

Todos los niños menores de 18 meses dicen pocas palabras, por lo que si un niño no habla a esa edad se le considera preverbal. Un niño mayor de 18 meses que no dice ninguna palabra es considerado por los especialistas como no verbal. Los niños que pueden decir muchas menos palabras de las esperadas para su edad se consideran mínimamente verbales (en inglés). Por ejemplo, un niño de 30 meses o más que dice menos de 50 palabras está por debajo del percentil 10, por lo que se considera mínimamente verbal.

Un bebé que es preverbal significa solamente que aún no ha desarrollado la capacidad de hablar. Un niño pequeño que es no verbal todavía podría desarrollar la capacidad de hablar con el tiempo y terapia. De hecho, en un estudio sobre niños autistas que eran mínimamente verbales (en inglés) a los 4 años, el 70% desarrolló la capacidad de comunicarse con frases o habla fluida a los 8 años.

Pero algunos niños seguirán siendo no verbales o mínimamente verbales hasta la edad adulta, y es importante no permitir que su falta de lenguaje sea un obstáculo para comprender y atender sus necesidades, dice Daryaneh Badaly, PhD, ABPP, neuropsicóloga clínica.

Lenguaje y neurodesarrollo

Aunque es posible que algunos niños no hablen debido a problemas del mecanismo motor, se cree que los retrasos en el lenguaje están relacionados principalmente con diferencias en el desarrollo cerebral. Cuando el desarrollo neural está tan seriamente afectado que tu hijo no habla o habla poco, hay más probabilidades de que presente también otras condiciones del neurodesarrollo, como trastorno del espectro autista o discapacidad intelectual.

Los niños con autismo muestran un déficit en sus habilidades de comunicación social y tienen comportamientos e intereses restringidos o repetitivos. La discapacidad intelectual implica limitaciones en las habilidades de razonamiento, resolución de problemas y toma de decisiones, así como en las habilidades adaptativas (capacidades para desenvolverse en la vida cotidiana).

Evaluar condiciones como el autismo y la discapacidad intelectual ayuda a entender cuál es el rango más amplio de necesidades que tiene un niño en particular, pero esto no siempre se hace en el caso de niños pequeños. En específico, la evaluación para identificar una discapacidad intelectual se podría retrasar en niños con habilidades lingüísticas reducidas.

Se podría pensar que las pruebas cognitivas no son viables hasta que los niños puedan utilizar el lenguaje para seguir instrucciones y responder a estímulos. Sin embargo, esto no es así. La prueba cognitiva sigue es posible con niños no verbales y mínimamente verbales.

Por ejemplo, las pruebas de inteligencia no verbal, combinadas con información sobre los antecedentes que proporcionan los padres y otras personas cercanas, pueden ayudar a comprender si un niño cumple con los criterios de la discapacidad intelectual. Las pruebas sin exigencias lingüísticas (o con exigencias lingüísticas mínimas) también pueden ayudar a evaluar la atención, el control inhibitorio, las habilidades visoespaciales, así como el aprendizaje y la memoria en niños.

Importancia de evaluar a niños no verbales o mínimamente verbales

Las evaluaciones ayudan a las familias a comprender en qué punto se encuentra su hijo y qué puede ser más útil en ese momento, dice la Dra. Badaly. Con frecuencia, descubre que las familias que traen a un niño mayor no tienen una visión completa del funcionamiento de su hijo.

Comprender a un niño de forma holística significa que puedes ayudar a adaptar su educación para satisfacer sus necesidades académicas y adaptativas de forma que no solo se aprovechen sus habilidades al máximo, sino que se reduzca la frustración, dice. “Si una lección está demasiado lejos de lo que un niño puede hacer, se desconectará y se enojará”, explica. “Si está demasiado por debajo de su nivel de capacidad, se aburrirá y perderá la oportunidad de seguir desarrollando sus habilidades”.

Aunque centrarse en la fluidez verbal no sea el objetivo adecuado para tu hijo, mejorar su comunicación podría serlo. “Podríamos centrarnos más en las habilidades adaptativas”, dice la Dra. Badaly. “Podríamos aspirar a conseguir que pueda decir 10 palabras más, que pueda utilizar gestos o elementos visuales para señalar, porque eso mejorará su seguridad”.

Tipos de evaluaciones para niños no verbales

La mayoría de las pruebas requieren que los niños entiendan las instrucciones y den una respuesta verbal, pero hay varias evaluaciones que los profesionales clínicos pueden utilizar en el caso de niños no verbales y mínimamente verbales. Para determinar si un niño cumple con los criterios del autismo, por ejemplo, la Escala de observación para el diagnóstico del autismo en su segunda edición (ADOS-2), incluye módulos para niños preverbales o que dicen palabras sueltas, así como para quienes hablan con fluidez. Además, las entrevistas estructuradas con los padres pueden proporcionar abundante información sobre su adaptación social y su comportamiento.

Los profesionales clínicos buscarán otras señales de que el niño participa socialmente aunque tenga un lenguaje limitado, dice la Dra. Badaly: “Puede que sonrían y saluden a las demás personas con la mano, que utilicen la mirada para captar y dirigir la atención de otras personas, que intenten jugar y compartir sus juguetes con otros niños”. Estas señales indicarían que el niño ha desarrollado habilidades de comunicación social, aunque su lenguaje oral expresivo sea limitado. Los profesionales clínicos también buscarán señales de comportamientos e intereses restringidos y repetitivos que sugieran preocupaciones más allá del impacto de las habilidades lingüísticas limitadas. Algunos ejemplos podrían ser comportamientos estereotipados o estereotipias, como girar en círculos, e intereses muy centrados, como ver los mismos dibujos animados una y otra vez.

Del mismo modo, las observaciones y los informes de las familias y otras personas en la vida del niño pueden ayudar a comprender si cumple con los criterios del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Hay niños no verbales que no pueden hablar, pero comprenden el lenguaje oral. Otros tienen una comprensión muy limitada de las instrucciones orales, lo que dificulta la evaluación de la inteligencia. Con esos niños, los profesionales clínicos pueden utilizar instrucciones mímicas con la Escala Leiter (para niños a partir de 3 años), por ejemplo.

Aunque un niño hable poco, es importante comprender lo que capta del lenguaje. Los profesionales clínicos pueden evaluar la comprensión del lenguaje de los niños a través de una prueba de vocabulario o de comprensión de oraciones, en la que se les pide señalar o tocar una imagen en un iPad para dar una respuesta. Algunos ejemplos de mediciones de vocabulario receptivo son el Peabody Picture Vocabulary Test, carta edición, o el Ortiz Picture Vocabulary Acquisition Test, este último con un sistema de puntuación que tiene en cuenta las expectativas de los niños procedentes de hogares monolingües o bi/multilingües.

Los profesionales clínicos también pueden pedir a otras personas en la vida del niño, sobre todo a los padres, que valoren su capacidad de comunicación. “Podríamos usar, por ejemplo, algo llamado matriz de comunicación que va desde los primeros niveles de comunicación que se adquieren típicamente en el primer mes de vida y hacia adelante”, dice la Dra. Badaly. “Por ejemplo, ¿puede pedir algo intencionadamente? Si es así, ¿cómo lo pide? ¿Te arrastra la mano? ¿Lo puede señalar? ¿Utiliza el contacto visual?”. Estas herramientas pueden proporcionar una mejor descripción de los medios de comunicación de un niño para facilitar más adelante el trabajo de sus educadores y proveedores de servicios.

Pasos siguientes después de una evaluación

Obtener una imagen más completa de las capacidades de un niño mínimamente verbal puede ayudar a los profesionales clínicos y a las familias a determinar qué es más útil.

“Tomemos el caso de una familia para la que todo se centró en la capacidad lingüística, y quizá no se detectó el autismo de su hijo”, explica la Dra. Badaly. “Ahora, con un diagnóstico de autismo, estamos en una posición en la que podemos comprender mejor algunos de los problemas de comportamiento que tiene el niño”. Podría haberse asumido que el niño tenía problemas de comportamiento porque no podía hablar. Aunque eso puede ser parte de la historia, también podría abrumarse por la estimulación sensorial de su entorno y tener dificultades para afrontar los cambios, factores que pueden abordarse con distintas estrategias. “Puede que, como padre o madre, tengas la corazonada de que tu hijo necesita algo diferente, pero no tienes nada que lo respalde”, dice la Dra. Badaly. “Una evaluación te ayuda a orientarte para averiguar qué se necesita”.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que un niño sea no verbal o mínimamente verbal?

Un niño mayor de 18 meses que no dice ninguna palabra se considera no verbal. Los niños mínimamente verbales puede que digan muchas menos palabras de las esperadas para su edad; por ejemplo, un niño mayor de 30 meses que dice menos de 50 palabras.

¿Es normal que los niños pequeños no hablen?

Es típico que los niños menores de 18 meses sean preverbales, lo que significa que aún no han desarrollado el lenguaje hablado. Sin embargo, si un niño mayor de 18 meses no dice ninguna palabra o tiene una capacidad verbal muy limitada, debería ser evaluado por un profesional.

¿Cómo se evalúa a un niño que no habla?

La mayoría de las pruebas requieren que los niños entiendan las instrucciones y den una respuesta verbal, pero hay varias evaluaciones que los profesionales clínicos pueden utilizar en el caso de niños no verbales y mínimamente verbales. Para determinar si un niño cumple los criterios del autismo, por ejemplo, la Escala de observación para el diagnóstico del autismo en su segunda edición (ADOS-2), incluye módulos para niños preverbales o que dicen palabras sueltas, así como para quienes hablan con fluidez.

Última revisión o actualización: 16 de febrero de 2026.

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