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Límites saludables para los videojuegos

Cómo prevenir (o superar) los problemas con los videojuegos.

Escrito por: Nancy M. Petry, PhD

Experto clínico: Nancy M. Petry, PhD

in English

La mayoría de las niñas, niños y adolescentes en Estados Unidos juegan videojuegos. Aunque una gran parte lo hace con moderación y sin consecuencias negativas, hay quienes se obsesionan con ellos. Es común que las familias se preocupen si su hija o hijo descuida sus deberes escolares para jugar, o si pasa toda la noche jugando y al día siguiente le cuesta levantarse para ir a la escuela. Algunas familias también notan que sus hijas o hijos conviven menos con otras personas y dedican todo su tiempo libre a los videojuegos. En algunos casos incluso empiezan a ocultarle a su familia cuánto tiempo pasan jugando.

En este fragmento adaptado del libro Pause and Reset: A Parent’s Guide to Preventing and Overcoming Problems With Gaming (en inglés), Nancy M. Petry, PhD, ofrece estrategias para mantener el uso de los videojuegos dentro de límites saludables. Si lo que buscas es evitar que el tiempo que pasa tu hija o hijo jugando videojuegos se vuelva excesivo, o disminuir un hábito que parece estar fuera de control, en este extracto del libro de la Dra. Petry encontrarás recomendaciones prácticas, basadas en la experiencia de muchas familias, para ayudarte a tomar el control sobre el papel que tienen los videojuegos en su vida.

Establecer y mantener los límites sobre videojuegos

En el caso de niñas, niños y adolescentes más jóvenes, e incluso en el caso de adolescentes mayores pero que siguen siendo menores de edad, es importante que seas tú quien establezca los límites sobre el uso de videojuegos. Contar con reglas claras y consistentes ayuda a prevenir que el tiempo de juego se vuelva excesivo. Sin embargo, dos de cada tres niñas, niños y adolescentes en Estados Unidos dicen que en su casa no hay reglas (en inglés) sobre el tiempo que pueden dedicar a jugar. ¡Procura que tu familia no forme parte de esa mayoría! Estos son algunos consejos sobre cómo establecer límites acerca de los videojuegos:

1. Recuerda que los videojuegos solo pueden venir después de que tu hija o hijo haya cumplido con todas sus responsabilidades del día.

Esto incluye los deberes escolares y las responsabilidades en casa. Antes de permitir que empiece a jugar, asegúrate de que haya terminado sus tareas y de que las haya hecho bien. Jugar videojuegos debe ser un privilegio que se gana, no un derecho incondicional.

2. Establece límites claros para el uso de videojuegos.

La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda que las familias definan cuánto tiempo consideran apropiado para que sus hijas e hijos en edad escolar y adolescentes usen videojuegos y otros medios electrónicos. La AAP también ofrece una herramienta en línea para ayudar a las familias a crear un plan para el uso de pantallas. Independientemente de los límites que decidas establecer, es importante que haya algunos días de la semana que no incluyan videojuegos. Esto es fundamental para que desarrollen, mantengan y disfruten otras actividades que no impliquen el uso de pantallas.

3. Al crear tus reglas, establece un plazo razonable para revisarlas.

Puedes seguir tu plan durante 1 o 2 meses y luego evaluarlo. Es más probable que las niñas y los niños acepten los cambios cuando son temporales, en vez de permanentes. Podrías descubrir que el primer plan era muy estricto. Entonces, si después de un par de meses ves que tu hija o hijo ha respetado los límites y no han surgido problemas, podrías flexibilizarlos. Recuerda que siempre es más fácil relajar las reglas que hacerlas más estrictas.

4. Define consecuencias realistas por no cumplir las reglas.

Las consecuencias por no respetar las reglas se deben aplicar de inmediato y de forma consistente. Resulta menos útil decirle a tu hija o hijo de 14 años que no podrá obtener su permiso de conducir cuando cumpla los 16 si rompe las reglas de la próxima semana. Una consecuencia mucho más efectiva es suspender por completo el uso de los videojuegos (o incluso de los medios electrónicos en general) durante varios días o semanas si no respeta los límites establecidos.

5. Conoce y aprueba los juegos que está jugando tu hija o hijo.

Si tu hija o hijo es menor de edad, tienes el derecho y la responsabilidad de saber a qué juega. Si tienes dudas, pregúntale directamente o busca información en Internet sobre los videojuegos que utiliza. Averigüa cuáles son los juegos que más le gustan. Además de establecer reglas sobre cuándo puede jugar, también es importante definir qué tipos de videojuegos están permitidos. Puedes (y deberías) impedir la compra y el uso de videojuegos con violencia extrema o contenido sexual explícito.

6. Una vez que hayas establecido las reglas, las debes supervisar y aplicar de forma consistente.

No permitas que tu hija o hijo modifique las reglas en momentos en los que te cueste mantenerlas o tengas otras cosas que atender. Tampoco las apliques de manera diferente si un día tu hija o hijo se siente mal o no tiene tarea. Sin importar qué otras situaciones surjan, es importante seguir las reglas y aplicar las consecuencias de forma inmediata en caso de incumplimiento. Además, el plan que establezcas debe ser realista para ti, de modo que te puedas comprometer a aplicarlo de manera consistente. Si hay dos personas adultas responsables de la crianza, ambas tienen que estar de acuerdo con la intención de supervisar el tiempo de juego y con las reglas correspondientes.

7. Identifica otras actividades recreativas.

Es fundamental reemplazar los videojuegos con otras actividades para poder reducir cualquier uso excesivo. Tu hija o hijo juega en gran medida porque es una actividad que disfruta y que hace bien. Además, como es una actividad virtual, puede jugar casi en cualquier momento, sin mucha planificación ni esfuerzo. Dado que muchos dispositivos se usan también para otras cosas, pasar a un videojuego está a tan solo un clic (y un segundo) de distancia. Cuando no hay mucho más que hacer, los videojuegos siempre están disponibles para ocupar el tiempo. Para ayudar a tu hija o hijo a aprovechar su tiempo libre, promueve de manera activa su participación en otras actividades recreativas. Considera opciones que puedan hacer en familia. Estas actividades de reemplazo se deberían programar en los días y los momentos en los que suele jugar videojuegos con mayor frecuencia.

8. Refuerza de manera positiva las actividades que no impliquen videojuegos.

Ofrece recompensas cuando tu hija o hijo participe en actividades que no estén relacionadas con los videojuegos. Estas recompensas pueden ser algo tangible, como un objeto físico, algún servicio o incluso dinero. También pueden ser intangibles, como reconocer su esfuerzo, expresarle tu aprobación o simplemente dedicarle atención. Puedes sustituir los momentos de juego por actividades recreativas gratificantes, y esas mismas actividades también pueden servir como recompensa por no jugar videojuegos. Si tu hija o hijo ha estado jugando a un nivel que está causando problemas, es probable que una de las consecuencias negativas haya sido un deterioro en la relación entre ustedes. Reforzar de manera positiva las actividades que no impliquen videojuegos puede ayudar a mejorar esa relación, y eso también puede ser gratificante para tu hija o hijo.

Pause and Reset: A Parent’s Guide to Preventing and Overcoming Problems with Gaming fue escrito por Nancy M. Petry, PhD. Copyright © 2019 y publicado por Oxford University Press. Todos los derechos reservados.

Nancy M. Petry, PhD, fue una científica del comportamiento que investigó los trastornos adictivos y profesora de medicina en la University of Connecticut School of Medicine.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son algunas buenas reglas que se pueden establecer en relación con los videojuegos?

Es recomendable establecer límites para el uso de los videojuegos de acuerdo con los valores y las necesidades de tu familia. Otras reglas útiles son permitir los videojuegos solo después de terminar la tarea y las responsabilidades en casa, así como establecer algunos días de la semana sin videojuegos.

¿Cómo sé si mi hija o hijo dedica demasiado tiempo a los videojuegos?

El hábito de jugar videojuegos de tu hija o hijo se podría haber convertido en un problema si se pasa toda la noche jugando, si pierde interés en otras actividades o en sus amistades, o si descuida sus deberes escolares por dedicarse a los videojuegos.

Última revisión o actualización: 28 de julio de 2026.

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