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¿Qué es el autismo de alto funcionamiento?

Y por qué preferimos no utilizar ese término.

Escrito por: Katherine Martinelli

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El autismo de alto funcionamiento es un término que se utiliza en algunas ocasiones para referirse a personas autistas que tienen un coeficiente intelectual promedio a alto y necesidades de apoyo bajas. La otra cara de la moneda es el autismo de bajo funcionamiento, que se podría referir a una persona autista cuya vida cotidiana se ve gravemente afectada. Pero ni el autismo de alto funcionamiento ni el autismo de bajo funcionamiento son diagnósticos oficiales, y los especialistas sugieren no utilizar estos términos obsoletos, porque los consideran engañosos y con frecuencia ofensivos.

El autismo es un trastorno del desarrollo neurológico que afecta la forma en que una persona procesa la información y se comunica. Se conoce oficialmente como trastorno del espectro autista (TEA), ya que las personas autistas presentan una amplia gama de habilidades y comportamientos sociales.

¿Qué es el autismo de alto funcionamiento?

El término autismo de alto funcionamiento se utiliza con frecuencia para describir lo que antes se llamaba síndrome de Asperger. Este diagnóstico anterior se clasificaba aparte del autismo y se refería a niños que presentaban algunos indicadores de autismo, pero que no tenían un déficit intelectual ni del lenguaje. Puede que los niños que clasificaban dentro de esta categoría tuvieran una inteligencia superior al promedio, pero al mismo tiempo es posible que enfrentaran desafíos sensoriales, así como de comunicación social o de comportamiento.

El síndrome de Asperger fue un diagnóstico oficial en el DSM hasta la publicación del DSM-5 en 2013, cuando se eliminó como diagnóstico independiente del trastorno del espectro autista. La idea de un espectro es que incluye a personas con un amplio rango de síntomas y necesidades de apoyo. A raíz de ello, se popularizó el término “autismo de alto funcionamiento” como abreviatura para referirse a las personas autistas que no tienen una afectación severa.

Síntomas y señales del autismo de alto funcionamiento

Los criterios básicos para diagnosticar el autismo son los mismos, independientemente de que se considere que una persona tiene autismo de alto funcionamiento o no. Para recibir un diagnóstico de autismo, un niño debe cumplir ciertos criterios de comportamiento. Estos se dividen en dos categorías: comunicación social y comportamientos restringidos o repetitivos.

Las señales de diferencias en la comunicación social incluyen:

En niños pequeños (menores de 3 años)

  • No responder a su propio nombre.
  • No mostrar interés en dar, compartir o señalar objetos que le interesan.
  • Tener aversión a las muestras de afecto.
  • Preferir jugar a solas.

En niños mayores

  • Tener dificultad para mantener una conversación recíproca o que funciona en ambos sentidos.
  • No establecer contacto visual.
  • Tener dificultad para interpretar el lenguaje corporal de las demás personas.

En niños mayores

  • Tener dificultad para mantener una conversación recíproca o que funciona en ambos sentidos.
  • No establecer contacto visual.
  • Tener dificultad para interpretar el lenguaje corporal de las demás personas.
  • Tener dificultad para reconocer las emociones de las demás personas, responder a situaciones sociales y comprender las relaciones sociales.
  • Tener aversión a las muestras de afecto.
  • Preferir jugar a solas.

Los niños con comportamientos restringidos o repetitivos insisten en realizar ciertas acciones y rituales y puede que se obsesionen con detalles insignificantes hasta el punto de distraerse. Además, puede que:

  • Se alteren por cambios menores en la rutina diaria.
  • Alineen, clasifiquen u organicen juguetes u objetos en lugar de jugar con ellos.
  • Muestren un interés obsesivo por un tema u objeto específico.
  • Tengan sensibilidades sensoriales inusuales.

Por qué es engañoso el término “autismo de alto funcionamiento”

Actualmente existen tres niveles oficiales de autismo, que se supone indican el grado de apoyo que necesita un niño. El autismo de alto funcionamiento por lo general se asocia con el “autismo de nivel uno”, que se refiere a alguien que tiene necesidades de apoyo bajas. Sin embargo, incluso estos niveles son subjetivos y pueden ser problemáticos.

Hay especialistas y personas autistas defensoras de sus derechos que sostienen que los términos “alto y bajo funcionamiento” pueden conducir a suposiciones inexactas e incluso ofensivas sobre una persona. Además, se sustentan en la premisa de que las necesidades de apoyo de una persona son estáticas, cuando en realidad pueden variar dependiendo del entorno, la cantidad de factores estresantes, la calidad del sueño, entre otros factores. La inteligencia o la capacidad verbal no significan facilidad para la vida cotidiana. Un niño autista podría tener una gran capacidad verbal y, sin embargo, necesitar ayuda para vestirse, o podría tolerar un entorno un día y al día siguiente no.

Qué decir en lugar de “autismo de alto funcionamiento”

En lugar de utilizar etiquetas excesivamente generales, es mejor hablar de forma específica acerca de qué apoyos necesita cada persona autista y cuándo. Cuando no sepas cómo dirigirte a alguien en el espectro, pregunta directamente si prefiere un lenguaje que anteponga a la persona (persona con autismo) o una terminología que anteponga la identidad (persona autista). Los niños mayores o sus padres también pueden aclarar cuáles son sus necesidades específicas de apoyo. Esto suele surgir con mayor frecuencia en el contexto de las reuniones escolares y de los programas de educación individualizados (IEP). Ser lo más específicos posible garantizará que el estudiante reciba las adaptaciones que mejor se adapten a sus necesidades.

Los términos “autismo de alto funcionamiento” o “autismo de bajo funcionamiento” pueden parecer una forma conveniente de indicar el grado de afectación de alguien. Sin embargo, se trata de una simplificación excesiva que podría parecer una crítica y dar lugar a suposiciones erróneas sobre una persona.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el autismo de alto funcionamiento?

El autismo de alto funcionamiento es un término no oficial utilizado para describir a las personas autistas con un coeficiente intelectual promedio a alto y que tienen necesidades de apoyo bajas. Con frecuencia se refiere a lo que antes se conocía como síndrome de Asperger, pero no es un diagnóstico oficial.

¿Cuáles son los síntomas del autismo de alto funcionamiento?

Los síntomas del autismo en niños menores de 3 años pueden incluir no responder a su nombre, evitar las demostraciones de afecto, mostrar poco interés en compartir o señalar objetos y preferir jugar a solas.

Los niños mayores pueden tener dificultades para mantener conversaciones, evitar el contacto visual, tener dificultad para interpretar el lenguaje corporal, comprender las emociones, preferir jugar a solas y evitar las demostraciones de afecto.

¿Por qué se desaconseja el uso de etiquetas como “autismo de alto y bajo funcionamiento”?

Estas etiquetas se pueden sentir como una crítica y dar lugar a suposiciones inexactas. Además, no reflejan la complejidad de los retos diarios que enfrentan las personas ni sus necesidades de apoyo variables. En lugar de utilizar etiquetas excesivamente generales, es mejor hablar de forma específica sobre qué tipo de apoyo necesita cada persona autista y cuándo.

Última revisión o actualización: 25 de agosto de 2025.

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