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Telemedicina para la salud mental infantil

Escrito por: Hannah Sheldon-Dean

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Es habitual que los proveedores de servicios de salud mental infantil ofrezcan servicios de telemedicina. En otras palabras, la telemedicina es una terapia que se realiza a través de Internet en lugar de en persona. Las videollamadas son la forma más común, pero las sesiones de telemedicina también se pueden realizar por teléfono o a través de un chat de texto.  

La telemedicina puede ayudar a los niños con los problemas de salud mental más comunes, como ansiedad, depresión, TDAH y problemas de comportamiento. Médicos y terapeutas que utilizan la telemedicina deben seguir las mismas leyes de privacidad y seguridad que los demás proveedores, y deben utilizar conexiones de Internet seguras para las sesiones en línea. 

Ventajas y desventajas de la telemedicina 

La telemedicina puede tener algunas ventajas sobre el tratamiento tradicional en persona. Una de las mayores ventajas es que puede facilitar la búsqueda del profesional adecuado para ayudar a tu hijo. Si no vives cerca de muchos médicos o si tu hijo necesita ver a un especialista, la telemedicina puede ser tu mejor opción. También puede facilitar la programación porque no tienes que perder tiempo en desplazarte a las citas. Además, para algunos niños, hablar abiertamente con un terapeuta es más fácil de hacer en casa que en un consultorio que no conocen. 

Pero la telemedicina también implica algunos retos. Cada estado del país tiene sus propios requisitos de licencia, lo que significa que quizá no puedas trabajar con alguien de otro estado. Y las compañías de seguros a veces ofrecen menos cobertura para la atención de telemedicina, lo que puede hacer que sea más costosa que la atención presencial.  

Es importante que los niños tengan un espacio tranquilo en casa y un servicio de Internet de alta velocidad para conectarse a las sesiones de telemedicina. De lo contrario, las dificultades técnicas y otras interrupciones se pueden interponer en el tratamiento y dificultar la conexión de tu hijo con su terapeuta. Niños muy pequeños y quienes tienen retrasos de desarrollo también podrían tener dificultad para participar en las sesiones de telemedicina. 

Cómo encontrar un proveedor de telemedicina 

Si crees que la telemedicina puede ser una buena opción para tu hijo, hay varias maneras de encontrar un profesional de la salud mental.  

  • Pediatra: El pediatra de tu hijo suele ser el primer contacto para encontrar un proveedor de telemedicina. Es posible que tenga una lista de proveedores locales que puedas consultar. 
  • Evaluadores: Si tu hijo ha participado en una evaluación psicológica formal, puedes pedir recomendaciones a quien haya realizado la evaluación. 
  • Proveedores actuales: Si tú o tu hijo acuden con un médico o terapeuta de forma regular, le puedes preguntar si ofrece opciones a distancia o si conoce a alguien que pueda hacerlo. 
  • Tu proveedor de seguro médico: A menudo tu proveedor de seguro cuenta con una base de datos de búsqueda de proveedores dentro de la red. Algunos sitios tienen incluso la posibilidad de filtrar la búsqueda por médicos o terapeutas que ofrecen servicios a distancia. 
  • Universidades y hospitales universitarios: Muchos programas de telemedicina se llevan a cabo a través de universidades y hospitales escuela, así que vale la pena echar un vistazo a aquellos de los más relevantes dentro de tu estado. 
  • Internet: Intenta buscar el tipo de profesional que deseas más la palabra “a distancia” y tu estado para ver qué aparece. 
  • Grupos de padres:  Hay grupos basados en la ubicación, así como grupos para padres de niños con un diagnóstico específico. Ponerse en contacto con otros padres que ya han pasado por este proceso te puede conducir a obtener recomendaciones sólidas, y ayudarte además a sentir el apoyo de una comunidad. 
  • Organizaciones profesionales y sin fines de lucro: Busca organizaciones profesionales y sin fines de lucro relacionadas con el tipo de atención que estás buscando. Muchas ofrecen directorios de proveedores. 

Independientemente de cómo encuentres a tu proveedor, recuerda que un alto nivel de atención y una buena combinación con tu hijo son la clave. Estas son algunas preguntas que puedes hacer a posibles proveedores de telemedicina: 

  • ¿Cuál es su formación y experiencia? 
  • ¿Qué tipos de tratamiento suelen ofrecer? 
  • ¿En qué se diferencia el tratamiento a distancia del presencial? 
  • ¿Qué medidas de privacidad existen para las sesiones a distancia? 
  • ¿Acepta mi seguro? 
  • ¿Cuáles son sus tarifas? ¿Ofrece una escala de precios o planes de pago? 

Cómo prepararse para la primera sesión de telemedicina de tu hijo 

Una vez programada la primera cita de telemedicina de tu hijo, hay algunas cosas que puedes hacer con antelación para que las cosas vayan lo mejor posible. 

Empieza por hablar con el médico o terapeuta acerca de las expectativas. ¿Debes estar presente tú durante la cita? ¿Cómo será la primera sesión? ¿Hay algo específico que tú o tu hijo deberían preparar? 

A continuación, informa a tu hijo lo que puede esperar. Hablen acerca de cómo será la sesión y pregúntale si tiene alguna duda o preocupación. También le puedes decir que al principio tal vez le parezca un poco extraño, pero que en unas pocas sesiones debería sentirlo como algo completamente normal.  

También es útil prepararse para la sesión con anticipación. Decide qué espacio utilizará tu hijo y establece límites claros: nada de escuchar a escondidas ni de interrupciones de parte de los hermanos. Si no es posible reservar un espacio privado, considera la posibilidad de que el resto de la familia se pongan audífonos y se concentren en otras actividades durante la sesión. La privacidad adicional ayudará a tu hijo a sacar el máximo provecho del tratamiento. Una vez establecido el espacio, descarga el software necesario y de ser posible haz una prueba. Así no perderás valiosos minutos lidiando con dificultades técnicas. 

Por último, planifica con antelación para ayudar a tu hijo a mantener la concentración. Una buena regla general es abordar la telemedicina del mismo modo que lo haría con una cita en persona. Eso significa no comer, no revisar redes sociales, ni recibir notificaciones telefónicas ruidosas. Hablar de esto con tu hijo con anticipación y eliminar cualquier distracción puede hacer una gran diferencia. 

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Última revisión o actualización: 1 de diciembre de 2025.

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