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¿Qué es el trastorno de tic motor o vocal persistente?

Un niño con trastorno de tics motores o vocales persistente o crónico tiene tics que no puede controlar. Los tics son movimientos o sonidos repentinos que se producen de manera rápida y repetida. Si los tics de un niño son únicamente movimientos, se le diagnostica un trastorno de tic motor crónico. Si los tics son únicamente de sonidos, al niño se le diagnostica un trastorno de tic vocal crónico. Si los tics del niño son tanto de movimientos como de sonidos, se le diagnostica un trastorno de Tourette.

Un número muy pequeño de niños tienen un tic vocal que los hace decir groserías o cosas inapropiadas. Esto se llama coprolalia o cacolalia.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de tic motor o vocal persistente?

Los tics son el síntoma principal del trastorno de tic motor o vocal persistente. Los tics son los movimientos o sonidos que el niño no puede controlar.

Los tics motores más comunes son:

  • Alzar los hombros
  • Parpadear
  • Morderse el labio
  • Fruncir el ceño

Los tics vocales comunes incluyen:

  • Aclarar la garganta
  • Tararear
  • Olfatear
  • Aspirar ruidosamente
  • Rechinar los dientes

Algunos niños dicen que se sienten incómodos antes de un tic. A esto se le llama “impulso premonitorio”. Esos niños suelen sentirse mejor justo después del tic.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de tic motor o vocal persistente?

Para que un trastorno de tic motor o vocal persistente sea diagnosticado, el niño debe tener por lo menos un tic durante al menos un año, empezando antes de los 18 años. Los tics deben ser movimientos o sonidos, pero no ambos.

Algunos niños tienen más de un tic al mismo tiempo. Algunos niños tienen tics que se producen durante diferentes periodos de tiempo.

¿Cuáles son los factores de riesgo del trastorno de tic motor o vocal persistente?

Los niños son más propensos que las niñas a tener tics. Los niños tienen más tics cuando se sienten ansiosos, emocionados o cansados.

¿Cómo se trata el trastorno crónico de tics motores o vocales persistente?

El trastorno crónico de tics motores o vocales puede tratarse con terapia conductual y medicación.

Terapia

La terapia conductual más común para los trastornos de tics es una forma de terapia cognitivo-conductual o TCC llamada “entrenamiento de reversión de hábitos”. Consiste en:

  • Enseñarle al niño a reconocer la sensación que precede a un tic.
  • Ayudarle al niño a entender qué situaciones provocan sus tics.
  • Practicar hacer algo diferente cuando sepan que van a tener un tic. Esta acción será algo que haga que el tic no sea tan evidente para los demás. Por ejemplo, un niño cuyo tic es olfatear puede aprender a hacer un ejercicio de respiración en su lugar.

Medicamentos

Hay varios medicamentos que el médico puede recetar para ayudar a controlar los síntomas de los trastornos de tics. Los medicamentos neurolépticos son los más comunes. Los niños que toman medicamentos para los trastornos de tics deben ser supervisados por un profesional médico experimentado.

Riesgo de otros trastornos

Es común que los niños con trastorno de tics experimenten otros trastornos de salud mental. Estos trastornos pueden incluir el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por sus siglas en inglés), el trastorno obsesivo-compulsivo o TOC (OCD, por su siglas en inglés), la ansiedad y la depresión.