Cómo ayudar a los niños de 2 a 5 años

A pesar de que los niños a esta edad tienen grandes avances en el desarrollo, todavía dependen de sus padres para que los cuiden. Igual que como ocurre con los bebés, generalmente responden a las situaciones conforme a la reacción de sus padres. Si usted está calmado y se muestra confiado, su hijo se sentirá más seguro. Si actúa ansioso o se muestra abrumado, su hijo podría sentirse inseguro.

Reacciones típicas en niños de 2 a 5 años:

  • Hablar repetidamente acerca del evento o pretender “jugar” al evento.
  • Rabietas o estallidos de irritabilidad.
  • Llorar o estar al borde de las lágrimas.
  • Más temores, generalmente a la oscuridad, los monstruos o a estar solos.
  • Más sensibilidad a sonidos, como el de los truenos, el viento y otros ruidos fuertes.
  • Alteraciones en la alimentación, el sueño y las visitas al baño.
  • Creer que lo sucedido se puede revertir.
  • Apego excesivo a los cuidadores y dificultad para separarse.
  • Retroceder a comportamientos tempranos, como hablar como un bebé, orinarse en la cama y chuparse el dedo.

Lo que usted puede hacer:

  • Haga que su hijo se sienta a salvo. Cárguelo, abrácelo, acurrúquelo tanto como pueda. Dígale que usted lo cuidará si se sienta triste o tiene miedo. Con los niños que están aprendiendo a hablar, use frases simples como: “Mami está aquí”.
  • Fíjese en lo que dice. Los niños pequeños tienen los oídos alerta y podrían detectar su ansiedad, malinterpretar lo que escuchan o sentirse atemorizados de manera innecesaria por las cosas que no entienden.
  • Mantenga las rutinas tanto como sea posible. No importa cuál sea su situación de vida, haga todo lo posible por mantener horarios regulares para las comidas y para la hora de irse a dormir. Si no tiene vivienda en este momento o se ha mudado recientemente, cree nuevas rutinas. Trate de hacer las cosas que siempre ha hecho con sus hijos, tales como cantar o rezar antes de que se vayan a dormir.
  • Bríndeles apoyo extra a la hora de dormir. Los niños que han experimentado un trauma podrían sentirse ansiosos en la noche. Cuando su hijo se vaya a la cama, dedique más tiempo de lo habitual a conversar o contar historias. Está bien permitir que los niños pequeños duerman con usted temporalmente, pero en el entendido de que en el futuro regresarán al arreglo habitual para la hora de dormir.
  • No exponga a los niños a las noticias. Los niños pequeños tienden a confundir los hechos con los temores. Es posible que no se den cuenta de que las imágenes que ven en las noticias no están sucediendo una y otra vez. Tampoco es recomendable que escuchen la radio.
  • Anime a los niños a compartir sus sentimientos. Empiece por hacerles una pregunta simple como: “¿Cómo te sientes hoy?”. Luego continúe cualquier conversación sobre el evento reciente con una historia favorita o una actividad familiar para ayudar a los niños a sentirse más seguros y calmados.
  • Permita que su hijo le cuente la historia de lo sucedido. Esto lo ayudará a asimilar el evento y a lidiar con sus sentimientos. El juego a menudo se puede usar para ayudar a su hijo a enmarcar la historia y contarle a usted lo sucedido  en sus propias palabras.
  • Hacer dibujos. Los niños pequeños suelen expresar bien sus emociones con dibujos. Esta es otra oportunidad para darles explicaciones y reconfortarlos. Para iniciar una conversación, usted puede comentar acerca de lo que el niño haya dibujado.
  • Si su hijo se porta mal puede ser una señal de que necesita atención extra. Ayúdelo a nombrar cómo se siente: ¿asustado? ¿enojado? ¿triste? Hágale saber que está bien que se sienta de esa manera, luego muéstrele la manera correcta de comportarse. Usted le puede decir: “Está bien estar enojados, pero no está bien golpear a tu hermana”.
  • Involucre a los niños en actividades. La distracción es algo bueno para los niños a esta edad. Juegue con ellos y organice citas para que jueguen con otros niños.
  • Hable acerca de cosas que están yendo bien. Aún en los momentos más difíciles, es importante identificar algo positivo y expresar esperanza en el futuro para ayudar a su hijo a recuperarse. Puede decirle algo como “todavía nos tenemos el uno al otro. Estoy aquí contigo y me quedaré contigo”. Señalar lo bueno también lo ayudará a usted a sentirse mejor.

Qué hacer para ayudar a los niños de 2 a 5 años a lidiar con la muerte de un ser querido:

  • Hable con ellos a su nivel. Use experiencias similares para ayudar a los niños a entender,  como la muerte de una mascota o los cambios en las flores del jardín.
  • Proporcione explicaciones simples. Por ejemplo, “cuando alguien muere, no podemos verlos más, pero todavía podemos verlos en las fotos y recordarlos”.
  • Reconforte a sus hijos. Ellos podrían sentir que lo sucedido de alguna manera es su culpa, déjeles saber que no lo es.
  • Espere repetición de preguntas. Así es cómo los niños pequeños procesan la información.