Guía básica sobre la anorexia nerviosa

La anorexia se caracteriza por una pérdida grave de peso, un peso corporal peligrosamente bajo, el ejercicio extremo y una imagen corporal distorsionada. En esta guía usted encontrará información sobre cómo detectar todos las señales y síntomas de la anorexia, así como las pautas para diagnosticar el trastorno, y las opciones de tratamiento que existen en la actualidad.

Anorexia: ¿Qué es?

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario caracterizado por una pérdida severa de peso, un peso corporal significativamente bajo, un miedo intenso a engordar y una imagen corporal distorsionada que impulsa a una persona, por lo general una mujer joven, la cual bajo otras circunstancias tiene un alto funcionamiento, a forzarse a pasar hambre. Los anoréxicos se mantienen por debajo del peso normal mediante una alimentación escasa y poco frecuente, así como con purgas (la evacuación de alimentos mediante el vómito inducido, el uso de laxantes, etc.) y la realización de ejercicios intensos, a menudo sin reconocer que sus acciones no son sanas o que sus percepciones del cuerpo no son normales.

La anorexia suele manifestarse durante la adolescencia y se diagnostica predominantemente en las mujeres, aunque uno de cada 10 jóvenes diagnosticados son hombres, y la prevalencia real podría ser mayor, ya que los síntomas de inanición en los hombres jóvenes son menos evidentes que en las mujeres jóvenes. Los adolescentes y adultos jóvenes con anorexia suelen ser personas de alto rendimiento y perfeccionistas, que tienen éxito en la escuela y son populares entre sus compañeros, lo cual dificulta la percepción por parte de los padres y otros adultos para ver cuán problemáticos son. Pero la anorexia es una enfermedad extremadamente grave, se trata de un trastorno psiquiátrico que pone en peligro la vida y que, de no ser tratada, conduce a problemas médicos fatales y a un alto índice de suicidios. Cuanto antes se trate, mejores serán las probabilidades de que el paciente se recupere y de que evite recaídas futuras.

Anorexia: A qué estar atento

Los signos de conducta que indican que un niño puede ser anoréxico incluyen el rechazo de una cantidad saludable de alimentos, una dieta dramática, el ejercicio compulsivo y una sobrevaloración flagrante de la forma y del peso como elementos de su identidad. Los síntomas visibles de que se están privando de comer (en estado de inanición) incluyen: pérdida extrema de peso, delgadez anormal, uñas quebradizas, pérdida de cabello, estreñimiento, menstruación irregular e hinchazón. No obstante, en los niños y adolescentes en crecimiento es muy difícil determinar lo que constituye un peso normal. Un ritmo irregular de crecimiento y aumento de peso normales que podrían ser percibidos como “desarrollo tardío” puede ser un signo de anorexia. Sin embargo, los expertos están de acuerdo en que la característica que define la anorexia es la distorsión de la imagen corporal: lo que la niña ve en el espejo como una persona inaceptablemente gorda es, para cualquier otra persona, inquietantemente delgada.

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Anorexia: Factores de riesgo

Las niñas tienen más probabilidades de tener anorexia, al igual que aquellos niños que tienen un familiar biológico de primer grado que padece este trastorno. La participación en actividades que hacen hincapié en la delgadez, como el modelaje y atletismo, son factores de riesgo. Los niños con trastornos de ansiedad o con características obsesivas también tienen más probabilidades de volverse anoréxicos.

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Anorexia: Diagnóstico

El primer paso que dará un profesional para hacer un diagnóstico de anorexia es una evaluación del peso del niño en relación con el peso promedio para su edad. Si mantiene constantemente un peso corporal del 15% por debajo de la media, ya sea por pérdida de peso o por falta de aumento de peso, el médico profundizará más y tratará de averiguar si ella está extremadamente preocupada por el aumento de peso o por la perspectiva de estar gorda, aunque sea muy delgada. Buscará pruebas de que la niña tiene una imagen corporal poco realista o que niega la gravedad de su condición. Las menstruaciones irregulares también pueden ser un factor en el diagnóstico. El diagnóstico puede ser de tipo restrictivo (sin purgas) o de tipo compulsivo/purgante (ella recurre a los vómitos autoinducidos o al mal uso de diuréticos, laxantes o enemas para mantener su peso bajo).

Anorexia: Tratamiento

El tratamiento de la anorexia es psicoterapéutico y médico. No se conoce ningún medicamento que pueda tratar los síntomas centrales de la anorexia, aunque a menudo se recetan medicamentos para tratar los síntomas concurrentes.

Psicoterapéutico: Si bien la terapia cognitivo-conductual personalizada se suele utilizar en adultos con anorexia, los tratamientos más eficaces para niños y adolescentes implican a toda la familia: terapia familiar intensiva y la educación necesaria para que los padres y hermanos ayuden a una niña con anorexia a volver a sus patrones de alimentación normales. El primer objetivo de cualquier tratamiento es restaurar el peso saludable de su hija, y ella deberá ser hospitalizada inmediatamente para este propósito si se encuentra en algún peligro médico. Los casos más leves se resuelven bien con la terapia familiar, mientras que los casos más graves requieren una estancia en el hospital o un programa residencial. La desventaja de los programas residenciales es que los pacientes tienden a recaer cuando vuelven a casa, salvo si el estilo de vida de la familia ha cambiado para hacerlo incompatible con los comportamientos peligrosos. El tratamiento es más eficaz cuando el trastorno se detecta a tiempo, y cuanto más tiempo permanezca un niño con un peso saludable, menos probabilidades tendrá de recaer.

Farmacológico: Algunos medicamentos, en particular los antidepresivos, han sido eficaces en el tratamiento, pero la mayoría de las veces están dirigidos a otra condición que el niño también podría tener, como la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo. El tratamiento del trastorno simultáneo puede hacer que la terapia para la anorexia sea más exitosa.

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Anorexia: Riesgo de otros trastornos

La depresión, los trastornos de ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo y el abuso de sustancias se han asociado con la aparición de la anorexia.

Anorexia: Otras preocupaciones

La malnutrición asociada a la anorexia puede crear graves problemas médicos, como anemia, problemas de riñón, fragilidad de los huesos y desequilibrios hormonales y de electrolitos. En el peor de los casos, podría ser mortal: los trastornos que la anorexia causa en el equilibrio químico del cuerpo pueden hacer que el corazón se detenga sin previo aviso, incluso en una mujer joven que no parece estar peligrosamente delgada. Y el trastorno puede perjudicar la vida social, las conexiones familiares y el desarrollo personal a tal grado que el suicidio es un riesgo grave.