¿Por qué los trastornos alimenticios son frecuentes en la universidad?

La universidad puede ser lo que los expertos llaman una “tormenta perfecta” para los trastornos alimenticios. ¿Por qué?

  • Nuevos factores estresantes: un punto desencadenante importante de los trastornos alimenticios se produce cuando las viejas ansiedades se encuentran con nuevas presiones difíciles de manejar. Un estudiante que viene de la vida familiar más solidaria que tuvo durante la escuela secundaria, puede encontrar abrumadores los desafíos de la vida universitaria: mayor carga de trabajo, menos estructura, un nuevo compañero de cuarto. Si está teniendo dificultades con vulnerabilidades preexistentes, como baja autoestima, ansiedad o mala imagen corporal, la necesidad de sentir control sobre un ambiente estresante se puede canalizar a través de la restricción de alimentos, el ejercicio excesivo y un enfoque poco saludable en el peso corporal.
  • Presiones sociales: hacer nuevos amigos y vivir con compañeros en lugar de los padres por primera vez es una parte muy esperada de la vida universitaria, pero puede significar peligro para los jóvenes que corren el riesgo de sufrir trastornos alimenticios. Si los amigos o compañeros de cuarto se obsesionan con el sobrepeso o se involucran en comportamientos peligrosos como una dieta intensiva o hacer ejercicio en exceso, puede ser muy fácil caer en ese mismo patrón.
  • Falta de supervisión: la independencia que conlleva vivir fuera de casa también puede provocar problemas de alimentación. La universidad es famosa por las entregas de pizzas de medianoche, los comedores de todo lo que puedas comer y las temidas 15 libras del primer año (conocidas como “freshman 15”). Una alimentación poco saludable puede causar estragos en la autoestima. Por el contrario, los comportamientos de dieta peligrosos que habrían generado alerta en el hogar, a menudo pasan desapercibidos en el caos de la vida en el dormitorio.