Todos los adolescentes se preocupan por su apariencia. La autoestima puede ser precaria durante la adolescencia, y prestar demasiada atención al cuerpo es parte de la etapa. Pero, si ha notado que su hijo está obsesionado con el peso, es probable que usted se preocupe. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre el comportamiento normal y el comportamiento que podría indicar un trastorno alimentario?

  • Imagen corporal distorsionada: Mientras otras personas ven a un niño normal (o extremadamente flaco), los adolescentes con trastornos alimentario se miran al espejo y ven a una persona completamente diferente. Tienen una percepción distorsionada de su propia apariencia, y sin importar cuánta reafirmación reciban de su familia y de amigos cuando le dicen “No estás gordo”, ellos no cambiarán esa convicción.
  • Obsesionado con la apariencia: Los jóvenes que desarrollan trastornos alimentario están extraordinariamente concentrados en su apariencia como una medida que determina el valor que se dan a sí mismos. Mientras que otros niños tienden a anclar sus identidades en sus intereses y logros, estos adolescentes tienen sus emociones, y sus vidas, envueltas en pensamientos sobre la comida y la apariencia.
  • Dietas extremas: La anorexia nerviosa, el trastorno alimentario más común, es la inanición autoimpuesta, generalmente de una mujer joven que en todo lo demás tienen un alto funcionamiento. Los tipos de personalidad con más probabilidades de desarrollar el trastorno incluyen atletas, perfeccionistas y personas con un rendimiento por encima de lo típico. Se sienten obligados a mantener un peso corporal peligrosamente bajo debido a una autoimagen distorsionada. Detectar la anorexia puede ser muy difícil porque generalmente afecta a niños de alto rendimiento.
  • Comer en exceso: Los niños con bulimia nerviosa, el otro trastorno alimentario más común, se dan el gusto de atracones de comida periódicos que son, por lo general, secretos. Muchos niños con bulimia dicen que se sienten fuera de control durante sus atracones y los describen como “experiencias fuera del cuerpo”. Para compensar, muchos se purgarán después o harán una dieta rigurosa. Los adolescentes con el trastorno pueden estar muy influenciados por ideales corporales perpetuados en los medios y en la cultura popular. Puede ser difícil diagnosticar el trastorno porque las personas con bulimia pueden tener un peso corporal normal o incluso tener sobrepeso.

Algunas señales para tomar en cuenta

A menudo, los niños con trastornos alimentarios tratan de mantener en secreto sus hábitos y conductas de alimentación poco saludables, sin embargo, hay algunas señales que los padres pueden percibir.

Señales de anorexia:

  • Perder peso inesperadamente y/o estar peligrosamente delgado (a pesar de su delgadez extrema, los niños con anorexia generalmente no creen que no son saludables y en realidad quieren perder más peso)
  • Obsesionarse con el conteo de calorías, datos nutricionales y dietas
  • Pasar muchas horas haciendo ejercicio para quemar calorías
  • Saltarse comidas
  • Evitar comer socialmente
  • Menstruación irregular, pérdida gradual del cabello y agotamiento constante

Señales de bulimia:

  • Hacer ejercicio excesivamente o usar pastillas para adelgazar o laxantes
  • Ir al baño inmediatamente después de las comidas
  • Pasar mucho tiempo en el baño
  • Tener dolor de garganta, nudillos adoloridos, dientes descoloridos y falta de esmalte
  • Acaparar comida en su habitación
  • Ver que grandes cantidades de alimentos desaparecen de la casa

Prevención de los trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios pueden afectar a todo tipo de niños por una gran variedad de razones. Aun así, hay cosas que usted puede hacer para ayudar a su hijo a desarrollar una buena relación con la comida y la acción de comer, y reducir el riesgo de que puedan desarrollar cualquier trastorno alimentario.

  • Discuta sobre los alimentos, en términos de qué tan saludables son, no qué tan buenos o malos son. No critique el peso o la apariencia de su hijo. La adolescencia es un tiempo difícil para la mayoría de los niños, y es esencial brindarles un ambiente cálido, seguro y de apoyo.
  • Algunos niños son más propensos que otros a desarrollar trastornos de la alimentación. Esté muy atento si tiene antecedentes familiares de trastornos de la alimentación o si sabe que su hijo está bajo una presión extrema para verse de cierta manera.

Tratamiento para los trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios en los niños son muy graves y pueden llegar a ser mortales. Si usted cree que su hijo tiene un trastorno alimentario, debe comunicarse con un médico de inmediato.

A veces es necesaria la hospitalización, pero, para muchos niños con trastornos alimentarios, el tratamiento recomendado consiste en quedarse en casa y recuperarse bajo el cuidado de su familia. El tratamiento basado en la familia (FBT, por sus siglas en inglés) entrena a los padres para guiar la recuperación de su hijo, y la evidencia muestra que ayuda a los niños a volver a un peso saludable más rápidamente que otros tratamientos.

Otros tratamientos para los trastornos alimentarios (incluida la terapia cognitivo-conductual mejorada, conocida como CBT-E, por sus siglas en inglés, y la terapia centrada en el adolescente, llamada AFT, por sus siglas en inglés) también han demostrado ser eficaces en muchos casos, aunque suelen funcionar más lentamente que el FBT.

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