Autismo: A qué estar atento

Los niños con trastorno del espectro autista o TEA (ASD, por sus siglas en inglés) se caracterizan por una combinación de dos tipos de comportamientos inusuales: déficit en la comunicación y en habilidades sociales, y comportamientos restringidos o repetitivos. Estos síntomas pueden variar mucho en severidad.

Comunicación e interacción social: las señales de déficit social que se pueden observar en un niño en desarrollo incluyen renuencia a las muestras de afecto, como abrazos y mimos, y una preferencia por el juego solitario. En los niños más pequeños, menores de 3 años, no responder a su propio nombre es una señal de alerta, al igual que la falta de interés por dar, compartir o mostrar objetos de interés. En los niños mayores, las señales de advertencia incluyen dificultad para mantener un dialogo, ausencia de contacto visual y dificultad para usar y leer el lenguaje corporal. Estos niños pueden tener dificultades para reconocer las emociones de los demás, responder adecuadamente a diferentes situaciones sociales y entender las relaciones sociales.

Algunos niños con autismo no hablan; otros hablan en un tono forzado, “robótico”, o en un canto exagerado. Un niño con autismo también puede repetir ciertas frases sin parecer entender su significado o puede tener lo que los expertos llaman “conocimiento no funcional” (información que puede recitar, pero que no utiliza para resolver problemas o mantener una conversación). Los niños pequeños con autismo no señalan los objetos de interés, no hacen contacto visual y no usan gestos para comunicar una necesidad o describir algo.

A medida que los niños con autismo crecen y van adquiriendo lenguaje, su tono o patrón de habla puede ser extraño; algunos tienen la costumbre de invertir los pronombres: un niño que le pide agua a su madre puede decir “tú quiero agua” en lugar de “yo quiero agua”. Los niños con autismo de alto funcionamiento podrían acaparar las conversaciones y al mismo tiempo mostrar poca capacidad de reciprocidad o de comprensión con respecto a lo que la otra parte quiere o siente.

Comportamientos restringidos o repetitivos: las señales clave del comportamiento incluyen la realización de acciones y rituales repetitivos, y la fijación en detalles minuciosos hasta el punto de llegar a distraerse. Los niños con autismo se podrían molestar por el más mínimo cambio en la rutina diaria. En los niños pequeños, las señales de autismo incluyen ordenar los juguetes en lugar de jugar con ellos. En niños mayores, el comportamiento repetitivo puede manifestarse como un interés dominante en un tema u objeto específico.

Los nuevos criterios de comportamiento del DSM-5 incluyen lo que a menudo se conoce como problemas de procesamiento sensorial. Muchos niños con autismo son inusualmente sensibles a los sonidos, luces, texturas u olores. Pueden sentirse abrumados por una gran cantidad de estimulación sensorial o podrían sentirse perturbados e incómodos por la falta de estimulación sensorial, la cual podrían obtener tropezando con cosas, tocándolas y oliéndolas excesivamente.

Otros recursos:

16 by 16 Lookbooks es un manual de detección temprana que describe los gestos y las acciones que los niños deben adquirir antes de los 16 meses de edad. El manual está disponible en español y la descarga es gratuita. Este manual proviene del Proyecto FIRST WORDS, que es una investigación de tipo longitudinal realizada en el Florida State University Autism Institute.