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Cómo ayudar a tu joven estudiante a tener un buen comienzo en la universidad

Este no es el momento de suspender los medicamentos ni renunciar a la ayuda.

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Cuando tu hija o hijo se va a la universidad, puede ser tentador pensar que por fin tendrás un descanso de tu labor de crianza. Pero conviene pensarlo dos veces: es posible que en realidad necesite tu ayuda más que nunca.

Una oportunidad que brinda la universidad a las y los jóvenes es que pueden “empezar de nuevo”, deshacerse de las experiencias y etiquetas de la high school y reconstruirse a medida que hacen nuevas amistades y encuentran otras figuras de apoyo. Pero eso no significa que desaparezcan sus problemas emocionales. Es importante que quienes tienen trastornos psiquiátricos y/o del aprendizaje no intenten ocultarlos: necesitan encontrar el apoyo y las adaptaciones que les ayuden a ser felices y salir adelante en su nuevo entorno.

Entonces, ¿qué deberían hacer mamás y papás para preparar a sus adolescentes para la universidad?

Informa a la universidad sobre los trastornos psiquiátricos o del aprendizaje de tu hija o hijo

Durante el proceso de solicitud, se suele recomendar a las y los estudiantes que mantengan en privado su historial psiquiátrico. Pero una vez que ingresaron, es importante informar a las personas o áreas correspondientes sobre el diagnóstico, las necesidades de tratamiento y las adaptaciones necesarias en el salón de clases, ya sea para el TDAH, la dislexia, la depresión u otro trastorno.

Asegúrate de que tu hija o hijo cuente con toda la documentación necesaria

Habrá que reunir la documentación (evaluaciones neuropsicológicas y cualquier informe escolar que indique la necesidad de adaptaciones académicas) para que el personal de la universidad pueda verificar el tipo de apoyo que requiere tu hija o hijo.

Habla con tu hija o hijo sobre la importancia de comprender su diagnóstico y defender sus necesidades

Un amplio número de estudiantes interrumpen su tratamiento durante el primer año. Interrumpir la terapia o la medicación puede provocar una recaída en la mayoría de los trastornos psiquiátricos y aumentar el riesgo de suicidio en adolescentes que ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Recuérdale que los servicios de salud mental y las adaptaciones académicas son un derecho, no un privilegio

Tu hija o hijo no está pidiendo un trato especial. Las universidades tienen la obligación de proporcionar los apoyos necesarios para que estudiantes con trastornos tengan el mismo acceso a la educación, del mismo modo que deben contar con rampas para estudiantes que utilizan silla de ruedas.

Averigua si tu seguro médico cubre servicios de salud mental en la universidad de tu hija o hijo

La mayoría de las universidades ofrecen servicios de salud mental como parte del plan médico de las y los estudiantes. Sin embargo, algunos planes excluyen la cobertura de servicios de psiquiatría y psicología, así como de medicamentos prescritos. Para complicar aún más las cosas, hay estudiantes que prefieren recibir tratamiento fuera de la universidad. Si tu hija o hijo prefiere atenderse fuera del campus, ayúdale a ponerse en contacto con la universidad para obtener referencias de profesionales de la salud mental que atiendan en la zona.

No niegues la realidad

No pienses que el clima soleado de Arizona o el prestigio de Harvard harán desaparecer el trastorno psiquiátrico de tu hija o hijo. Tampoco asumas que no necesitará ayuda para conseguir las adaptaciones académicas y los servicios que requiere. Animarle a expresar con claridad cuáles son sus necesidades puede ser fundamental para que inicie esta nueva etapa universitaria con bases sólidas y saludables.

Última revisión o actualización: 10 de junio de 2026.

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