Es demasiado fácil para los niños suponer que la comunicación privada en línea se mantiene privada. Se siente íntimo y compartir detalles íntimos es una forma de construir relaciones cercanas con amigos y enamorados, que es parte del trabajo de desarrollo de la adolescencia.

Pero los adolescentes deben saber que cualquier intercambio privado de palabras o fotos en línea, también se puede compartir con toda la escuela, sin mencionar el resto del mundo.

La realidad es que la configuración de privacidad y las relaciones de confianza no concuerdan con las tentaciones y el potencial de accidentes inherentes a la tecnología.

Es por eso que, por más desafiante que sea, es importante hablar con los niños sobre el sexteo (el “sexting”), ya sea que se trate de compartir imágenes provocativas de ellos mismos o mensajes provocativos.

Como padres, ustedes pueden evitar que los ignoren por ser molestosos, pasados de moda o desorientados al no enfocarse en cómo se sienten con respecto a si el sexting es apropiado o no. En vez de eso, el mensaje debe ser sobre los peligros concretos y las graves consecuencias a corto y largo plazo, de los errores que se cometen en línea.

Aquí hay algunas sugerencias de advertencias para sus hijos:

1. Las imágenes tienen vida propia

En esta era digital, la información es mucho menos segura y más fluida de lo que fue alguna vez. Por ejemplo: su hija puede confiar en su novio con sus fotos, pero él, a su vez, puede confiar en un amigo cercano que pueda pensar que sería divertido compartirlas. O ella puede tener un enemigo que, una vez que sea partícipe, podría optar por máxima destrucción. O el teléfono puede terminar en manos de otra persona, como el director de la escuela. Todos estos son escenarios que se han desarrollado en casos tan dañinos para las vidas de los jóvenes que llegan hasta las noticias.

2. El sexteo podría convertirse en un cargo criminal

Es ilegal distribuir pornografía infantil, y alguien menor de edad puede ser acusado de distribuir pornografía infantil, incluso si está compartiendo fotos de sí mismo. También puede ser acusado el novio o la novia que comparte las imágenes con otra persona. Recuérdeles a sus hijos que hay leyes que rigen sus acciones y que pueden enfrentar graves consecuencias si son atrapados. Le ha pasado a otros niños.

3. Vale la pena proteger la dignidad

Recuérdele a su hijo que le importa cómo lo ve el mundo. Mientras que él podría pensar que controla su propio sentido de la dignidad y la privacidad, el sexteo quita ese control de sus manos. Él puede pensar que es paranoia parental el que usted diga que las imágenes inapropiadas pueden resultar en problemas en el futuro, pero puede ofrecerle escenarios reales: ¿Qué pasaría si surgieran durante una entrevista de trabajo o cuando esté en una relación en el futuro?

4. Pensar antes de actuar

Finalmente, pídale a su hijo que piense cuidadosamente sobre lo que comparte con los demás. Depende de él tomar buenas decisiones por sí mismo, pero, como madre o padre y alguien que está de su lado, es su trabajo intentar ayudarle a evitar errores que podrían causarle serios problemas. El sexteo es una de esas cosas que, hechas casualmente, pueden tener consecuencias muy dolorosas.