El trastorno de ansiedad generalizada (GAD, por sus siglas en inglés) es una condición que se caracteriza por una preocupación injustificada y generalizada acerca de una variedad de cosas de la vida diaria; preocuparse demasiado acerca de todo. En los niños la ansiedad generalmente se centra en el desempeño en la escuela o en los deportes y puede llevarle a estudiar o practicar de manera extrema.

Síntomas:

  • Se preocupa incesantemente acerca de todo, pero particularmente sobre su desempeño escolar u otras actividades, o en su capacidad para cumplir las expectativas
  • Frecuentemente busca confirmación reiterada en un intento de mitigar sus miedos y preocupaciones
  • La ansiedad la puede volverse rígida, irritable e inquieta
  • El estrés puede llevar a síntomas físicos, incluyendo fatiga, dolores de estómago y dolores de cabeza
  • Los miedos son exagerados pero tienden a enfocarse en problemas concretos y reales de la vida diaria
  • A diferencia de los adultos, los niños con GAD pueden no reconocer que sus miedos son desproporcionados

Tratamiento:

  • El trastorno de ansiedad generalizada normalmente se trata con terapia del comportamiento llamada exposición con prevención de respuesta, en la cual un psicólogo clínico expone a un niño a las cosas que desencadenan sus ansiedades y le enseña técnicas para controlar y reducir la respuesta de ansiedad.
  • La terapia cognitivo-conductual significa enseñarle a un niño a reconocer cómo su manera de pensar lleva a la ansiedad, y a entender que su respuesta de ansiedad está fuera de proporción a las cosas que la desencadenan. Ésto es lo que los psicólogos con frecuencia llaman “eliminar el efecto catastrófico”.
  • Los niños con GAD con frecuencia responden muy bien a los medicamentos antidepresivos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés). Los medicamentos que combaten la ansiedad con frecuencia son recetados si los anteriores no proveen el resultado deseado.