Cuando una tragedia golpea a una comunidad escolar, ya sea una muerte en la escuela de su hijo o una pérdida de vidas tan terrible que nos afecta a todos, como los tiroteos en Newtown, Connecticut, pensar en enviar a los niños de regreso a la escuela puede ser algo abrumador. Pero es un hito importante, porque es esencial que los niños vuelvan a las rutinas normales después de escuchar noticias inquietantes y aterradoras. Los niños encuentran consuelo en lo familiar, y volver a la escuela y a cualquier actividad extracurricular ayuda a formar niños sanos y resistentes.

Pero después de un evento como un tiroteo en la escuela, algunos niños podrían estar reticentes a regresar. Estos son algunos consejos para ayudar a los niños que están inquietos respecto a la perspectiva de volver a la escuela:

Siga las señales de su hijo

Anime a su hijo a que le cuente cómo se siente acerca de regresar a la escuela. No haga preguntas dirigidas: “¿Te preocupa volver a la escuela?”. Pero sí bríndele la oportunidad de expresar lo que está en su mente. Suponiendo que hayan hablado sobre lo sucedido, usted podría preguntarle si espera que lo discutan en clases o si espera que haya alguna actividad escolar relacionada con el evento.

Dele muchas oportunidades de hacer preguntas

Cuando los niños pueden expresar lo que les preocupa, se tranquilizan y eso los ayuda a disminuir las fantasías aterradoras. Si su hijo piensa que es posible que su salón de clases ya no sea (o no se sienta) seguro, es bueno escuchar esos temores.

Reconozca sus sentimientos, pero mantenga la calma

Usted puede decirle a su hijo que entiende por qué podría estar preocupado. Y luego pueden tener una conversación objetiva sobre lo inusuales que son los tiroteos en las escuelas. También puede asegurarle que cuando ocurren, se investigan con detenimiento, para identificar las causas y ayudar a evitar que vuelvan a suceder. Saber que aprendemos de las experiencias negativas, genera confianza en los niños.

Enfatice la seguridad de la escuela

Recuérdele a su hijo que su escuela es un lugar seguro, lleno de maestros y otros adultos que aman a los niños y que han dedicado sus vidas a ayudarlos. Recuérdele los simulacros y las políticas que ya existen para mantener seguros a los estudiantes.

Brinde consuelo adicional

No se sorprenda si su hijo está inusualmente apegado o necesitado, y prepárese para bajar la velocidad a sus rutinas matutinas y ser físicamente más afectuoso y acogedor.

Escuche cuando no estén hablando

Esté atento a las señales no verbales que indiquen ansiedad. Un niño de 8 años que no le ha preguntado sobre el evento pero que ha visto las imágenes y cuyos hábitos de sueño y alimentación han cambiado después de la tragedia, puede necesitar tener una conversación, incluso si no está preguntando con palabras.

Conozca quién más puede ayudar

Los maestros y consejeros escolares estarán preparados para ayudar a los niños con cualquier inquietud que puedan tener mientras están en la escuela. Anime a su hijo a hablar con ellos si se siente abrumado el primer día de regreso a clases o más adelante en la semana. Hágale saber que está bien que vuelva a plantearle el tema a usted o a cualquier otra persona si tiene preguntas o sentimientos que quiera compartir más tarde.

Finalmente, si cree que uno de sus hijos pudiera estar seriamente afectado, no dude en comunicarse con Child Mind Institute. Puede contactarnos al (212) 308-3118.