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Telemedicina para niñas y niños

Lo que deben saber las familias sobre el tratamiento de salud mental a distancia.

Escrito por: Katherine Martinelli

Experto clínico: Joanna R. Stern, PsyD

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Ya sea que tu hija o hijo esté recibiendo actualmente tratamiento de salud mental o que estés en el proceso de conseguirlo, es probable que la crisis del coronavirus haya afectado tus planes. Pero aunque las sesiones en persona no son posibles en este momento, hay proveedores que ofrecen servicios de salud mental por Internet.

La crisis ha llevado a un número importante de profesionales de la salud mental en todo el país a atender a sus pacientes de manera virtual. En el caso de pacientes a quienes ya estaban atendiendo, esto les brinda apoyo y continuidad. “Lo que estamos haciendo es tratar de mantener las cosas lo más constantes posible”, dice Joanna Stern, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. “Hay tantas cosas sobre las que no tenemos control, que están cambiando, así que mantengamos este punto de contacto”.

Pero la expansión de los servicios de telemedicina también significa que si vives en un área donde hay falta de profesionales de salud mental, ahora se amplían tus posibilidades de acceso a atención para tu hija o hijo.

Esta es una guía para aprovechar al máximo el servicio de telemedicina para el tratamiento de salud mental de tu hija o hijo. Para conocer sobre la telemedicina, también puedes leer nuestro Informe sobre la salud mental infantil de 2020, que ofrece una descripción general de las últimas investigaciones.

¿Cómo funciona la telemedicina?

La telemedicina es esencialmente una sesión con un proveedor de salud que se lleva a cabo a través de la tecnología en lugar de en persona. El tratamiento de salud mental podría incluir una evaluación de diagnóstico o una sesión de tratamiento. Las videollamadas son el medio más común, pero las sesiones de telemedicina también se pueden realizar por teléfono o por mensaje de texto. Al igual que el tratamiento de salud mental en persona, la telemedicina puede proporcionar sesiones individuales, familiares o grupales. Aunque los detalles del tratamiento pueden variar, las sesiones de telemedicina generalmente están disponibles para la mayoría de las condiciones de salud mental.

Hasta hace poco, los servicios de telemedicina solo se podían ofrecer en el estado en el que el proveedor o proveedora tenía su licencia. La mayoría de los estados han flexibilizado sus regulaciones, permitiendo que psicólogos y psiquiatras con licencia de otros estados practiquen en línea. Pero todavía hay limitaciones de un estado a otro. Por ejemplo, en algunos estados se les permite hacer telemedicina si tienen una relación preexistente con su paciente en ese estado, pero no pueden comenzar una nueva relación con alguien en ese estado.

En cuanto al pago, muchas compañías de seguro han comenzado recientemente a cubrir el tratamiento de telemedicina. En algunos casos, los servicios de telemedicina pueden ser reembolsados por las compañías de seguros, pero no se pueden cubrir por completo. Antes de comenzar las sesiones de telemedicina, es buena idea consultar con tu compañía de seguro directamente para verificar que las citas estén cubiertas y que no incurras en gastos inesperados. Hay proveedores que puede que también ofrezcan opciones de pago de escala móvil para sesiones de telemedicina.

Finalmente, quienes ofrecen servicios de telemedicina deben seguir todas las regulaciones habituales para practicar bajo su licencia. Esto significa que deben seguir los lineamientos de la HIPAA y usar conexiones seguras para las sesiones en línea. Sin embargo, vale la pena preguntarles directamente para ver qué medidas de ciberseguridad tienen para mantener la confidencialidad en sus sesiones.

¿Cuáles son algunas de las ventajas y desventajas de la telemedicina para niñas y niños?

Aunque puede parecer extraño al principio, el tratamiento de salud mental a distancia puede tener algunas ventajas en comparación con las sesiones en persona. Por ejemplo:

  • Flexibilidad: Cuando no te tienes que preocupar por el tiempo de traslado al lugar, puede ser más fácil para ti y tu hija o hijo programar sesiones en horarios que funcionen bien para tu familia. Además, no tienes la limitación de tener que elegir solamente a profesionales que estén en tu área geográfica inmediata, lo que puede ser especialmente útil si estás buscando trabajar con un especialista.
  • Comodidad: Las niñas y los niños pueden estar más dispuestos a abrirse con un terapeuta cuando lo hacen desde la comodidad de su propio hogar, en lugar de un consultorio desconocido.
  • Apoyo directo: Según el tipo de tratamiento que estés buscando, puede ser útil programar sesiones en torno a actividades específicas con las que tu hija o hijo tenga dificultades. Por ejemplo, la telemedicina permite a las y los especialistas en trastornos alimentarios ofrecer apoyo directo durante las comidas.

Dicho esto, podría haber algunos inconvenientes en las sesiones de telemedicina. Estos pueden incluir:

  • Lenguaje corporal: Las videollamadas pueden reproducir en cierta medida la sensación de conexión que proviene del lenguaje corporal, pero por lo general no es lo mismo. El Dr. Stern señala que, mediante las videoconferencias, proveedores y pacientes pueden percibir el tono de voz y las expresiones faciales, pero “no se logra captar tanto del lenguaje corporal en su conjunto”.
  • Falta de privacidad: Puede ser difícil encontrar un espacio tranquilo y privado en casa para que tu hija o hijo se reúna con su terapeuta. Además, los dispositivos electrónicos, los juguetes y otras distracciones pueden dificultar que se concentre durante la sesión.
  • Problemas tecnológicos: Como con cualquier plataforma por Internet, las sesiones de telemedicina pueden presentar una gran cantidad de desafíos tecnológicos. Es posible que te enfrentes a problemas técnicos de audio o video lento, lo que puede hacer que la sesión sea menos productiva.

¿Cómo podemos aprovechar al máximo las sesiones de telemedicina de mi hija o hijo?

Con un poco de preparación, puedes ayudar a que tu hija o hijo aproveche las sesiones de telemedicina tanto como lo hacía en las sesiones presenciales. Estos son algunos consejos a tener en cuenta:

Dile a tu hija o hijo qué esperar. Antes de empezar, hablen acerca de qué es la atención a distancia y pregúntale si tiene alguna duda o inquietud. También le puedes decir que al principio puede parecer un poco extraño, que después de algunas sesiones probablemente le parecerá algo más familiar. “Una forma de superar la incomodidad inicial es simplemente seguir adelante”, aconseja la Dra. Stern.

Establece límites claros. Si generalmente estás presente durante la cita de tu hija o hijo, entonces también puedes estar allí virtualmente. Pero si tu hija o hijo por lo general ve a su terapeuta a solas, entonces es importante darles el mismo nivel de privacidad. Asigna una habitación privada si te es posible y asegúrate de que hermanas o hermanos y cualquier otra persona en la casa no interrumpan. Esto puede ser complicado si viven en un espacio pequeño, pero haz todo lo posible para encontrar soluciones. Por ejemplo, si tu hija o hijo necesita tener una sesión en un espacio compartido, haz que las otras personas presentes se pongan audífonos y se concentren en otra actividad.

Haz una prueba. Antes de la primera sesión, la Dra. Stern anima a sus pacientes a asegurarse de que puedan usar la plataforma designada en el dispositivo que pretenden usar. Descarga el software y pruébalo con anticipación si te es posible. De esta forma, no perderás valiosos minutos enfrentándote a dificultades técnicas.

Conoce las reglas básicas. Es probable que la persona que atiende a tu hija o hijo dedique parte de la primera sesión a establecer cómo funcionarán las sesiones a distancia, y puede ser buena idea que estés presente en esa conversación. Si se trata de una sesión grupal, probablemente se expongan reglas relacionadas con aspectos como tomar capturas de pantalla o compartir lo que otras personas han dicho en el grupo.

Mantén el enfoque. Stern dice que es importante abordar la telemedicina de la misma manera que lo harías con la atención en persona. “Cualquier cosa que no harías en el consultorio médico, no lo harías a través de la telemedicina”, dice ella. Esto significa que niñas y niños deben evitar cosas como comer o revisar sus redes sociales durante sus citas, y tú le puedes ayudar al eliminar las distracciones y asegurarte de que las notificaciones están silenciadas. Del mismo modo, asegúrate de que tu hija o hijo sepa que se espera que sea puntual y se quede durante toda la sesión.

Brinda apoyo. Incluso si tu hija o hijo se reúne con su terapeuta por su cuenta, a veces necesitará tu apoyo. En algunos tipos de terapia, como la terapia cognitivo-conductual o TCC, es crucial completar la tarea (como apuntes en el diario o ejercicios mentales). Asegúrate de saber qué se espera que haga tu hija o hijo entre sesiones y, si es necesario, ayúdale a hacer un plan para determinar cuándo y cómo lo hará. También puedes hablar con tu hija o hijo y su terapeuta regularmente para ver cómo van las sesiones a distancia. Recuerda que puedes adaptar las sesiones si es necesario; por ejemplo, si a tu hija o hijo le cuesta concentrarse en casa, podrías estar presente durante parte de la sesión para guiarle o tal vez cambiar a sesiones más cortas.

Última revisión o actualización: 22 de mayo de 2026.

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