Ask An Expert / Trauma

¿Deben los niños asistir a funerales?

No hay una respuesta correcta o incorrecta, así que considere el contexto

Jamie M. Howard, PhD
Jamie Howard, PhD

Senior Clinical Psychologist, Anxiety Disorders Center; Director, Trauma and Resilience Service

Child Mind Institute

Me preguntaba sobre los niños y los funerales ya que mi hija, que acaba de cumplir 8 años, tiene una bisabuela de 98 años que está muy débil. ¿Cuál es su consejo sobre los velorios y los funerales?

Los funerales pueden ser una parte importante del proceso de duelo. Es el momento para despedirse simbólicamente y encaminarse hacia la aceptación de que un ser querido ya no está aquí. Por lo que respecta a la pregunta de si los niños deben ir o no a los funerales, no hay una respuesta correcta. Más bien, depende mucho del contexto. Es necesario que usted se haga algunas preguntas: ¿Su hija está ansiosa o se distrae fácilmente? ¿Tiende a preocuparse por las cosas, o se le pasan? ¿Sabe si el ataúd estará abierto o cerrado? ¿Cuánto tiempo durará la ceremonia? ¿Será que ella quiere ir? También debería considerar lo emotiva que estará la gente en el funeral. Como regla general, es mejor que los niños no se expongan a demostraciones de emoción excesivas y aterradoras. Y cuando lo hagan, debemos explicarles que, aunque los adultos que los rodean parecen estar alterados, siguen estando bien, seguros y pronto se sentirán mejor. Ofrezca mayor consuelo si el principal cuidador de su hija es quien está muy alterado.

Cómo preparar a los niños

Si decide llevar a su hija al funeral, reserve tiempo para prepararla para la experiencia. Explíquele cómo será. Por ejemplo, podría mencionar que mucha gente usará colores más oscuros. Habrá un servicio y habrá una gran caja de madera con la abuela dentro de ella. Habrá tiempo para que la gente vaya a despedirse o a rezar, pero no es necesario si uno no quiere. No es un lugar para correr y jugar, pero puede ser que traigamos a tu niñera en caso de que quieras salir. El objetivo es preparar a su hija explicándole lo que puede esperar utilizando un lenguaje apropiado para su desarrollo.

Daría el mismo consejo para acudir al velatorio. Otra consideración es que los velorios tienden a durar varias horas, y eso afecta a la capacidad de atención de cualquier niño. Si quiere llevar a su hija al velorio, planee cuánto tiempo se quedarán. Si quiere estar allí más tiempo del que es capaz de quedarse, haga los preparativos necesarios con anticipación.

Por último, solo quiero añadir que los niños tienen todo tipo de reacciones diferentes a la muerte. Algunos se ponen muy tristes, y eso está bien. Algunos niños actúan sin darse cuenta o parece no importarles, y eso también es bastante normal. Los niños tienden a entrar y salir del dolor de una manera que los adultos no lo hacen. También tienen diferentes capacidades para entender la permanencia de la muerte. Un niño de ocho años lo entenderá mejor que un niño pequeño, pero aun así no lo entenderá igual que un adulto.

Lea más consejos en nuestra guía sobre cómo ayudar a los niños a enfrentar el duelo.