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¿Cómo puedo hacer que mi hijo, que tiene problemas para socializar, entre en un tratamiento de grupo como la terapia de dialéctico-conductual (TDC)?

Respuesta de Lauren Allerhand, PsyD

P Mi hijo fue diagnosticado con trastorno límite de la personalidad. Me comentó que a veces nadie le agrada. Le dije que está bien sentirse así a veces y que creo que muchas personas, incluyéndome a mí, nos sentimos así a veces y normalmente se nos pasa. ¿He respondido bien? Él está en casa y no tiene ningún contacto social en persona, solo con gente de internet. Mi objetivo es motivarlo para que reciba tratamiento de TDC. Dice que no puede soportar las sesiones de grupo con compañeros. ¿Alguna idea?

Las relaciones desafiantes o la dificultad para mantener relaciones saludables con otras personas suele ser una faceta del trastorno límite de la personalidad. No querer estar cerca de un grupo de compañeros también podría ser una señal de ansiedad social. Como profesional clínico, me pregunto qué es lo que no le gusta a su hijo de la socialización, puede ser por el miedo al rechazo, un déficit de habilidades sociales o una aversión a las personas por su personalidad. Pero eso es algo que él debe hablar con su terapeuta y no necesariamente algo en lo que usted deba indagar.

Parece que usted ha hecho un gran trabajo con su respuesta. Lo validó diciéndole que lo que sentía estaba bien. Le dijo que mucha gente se siente así, lo cual es algo que hacen los terapeutas. Se llama “normalizar” y ayuda a las personas a sentir menos vergüenza por lo que están sintiendo, lo que los ayuda a sentirse mejor. Lo más importante es que usted respondió sin juzgarlo. Estuvo dispuesta a escucharlo sin intentar resolver el problema por él en ese momento. Todas estas son buenas maneras de ayudarlo a sentirse apoyado y cómodo comunicándose con usted.

En cuanto a meterlo en un grupo de TDC, mi recomendación es llevarlo con un terapeuta de TDC y que esa persona lo ayude a prepararse para el grupo. En mi opinión eso es más una tarea clínica y menos una tarea de los padres. De hecho, la primera fase del tratamiento TDC para cualquiera es lo que llamamos la “fase de compromiso”, que es cuando estamos preparando al paciente para el tratamiento TDC. Entonces, si usted logra que entre por la puerta, es de esperar que un terapeuta con experiencia en TDC sea capaz de hacerlo recorrer el camino hacia el grupo.

Para ayudar a motivarlo a probar un nuevo tipo de terapia, podría preguntarle qué quiere de la vida. ¿Quiere tener amigos? ¿O un trabajo, o vivir de forma independiente? Si puede preguntarlo sin prejuicios, la respuesta podría proporcionarle la motivación que le llevará a iniciar el tratamiento.