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Mi hija sólo se porta mal cuando está con mi ex. ¿Es posible que se trate de trastorno negativista desafiante?

Respuesta de Alan Ravitz, MD, MS

Q A mi hija de 10 años la diagnosticaron hace casi dos años con trastorno negativista desafiante. Su madre y yo estamos divorciados y no estamos de acuerdo acerca de si este es un diagnóstico válido o no. Mi ex-esposa y mi hija son ambas personas "de voluntad fuerte". A menudo recibo llamadas telefónicas de mi ex pidiéndome que vaya a recoger a mi hija o que hable con ella porque se están peleando y ella ha llegado al límite de su paciencia. Pero mi hija no es rebelde en la escuela o con otros cuidadores, ni con su madrastra, ni conmigo. Cuando está en un lugar público, no suele comportarse así, ni siquiera cuando está decepcionada o enfadada. ¿Puede un niño tener trastorno negativista desafiante si sólo es insolente con una figura de autoridad clave en su vida?

La respuesta sencilla es sí: el trastorno negativista desafiante o TND (ODD, por sus siglas en inglés) puede ser diagnosticado incluso si el comportamiento desafiante se produce sólo en interacciones con un grupo selecto de personas, o incluso con una sola persona, si este interfiere seriamente con el funcionamiento del niño.

Pero el TND, como usted deja en claro, no es un diagnóstico sin controversia, y se necesita un clínico capacitado con acceso directo al niño, a ambos padres, a los hermanos, los compañeros y a otros adultos que lo cuidan para llegar al diagnóstico. Por lo tanto, no pretenderé diagnosticar, o no diagnosticar, a su hija, sino que expondré algunas cosas que el comportamiento y la dinámica familiar de su hija podrían sugerir.

En primer lugar, no es raro en las familias divorciadas que un niño se comporte mejor con uno de sus padres que con el otro. Los niños son menos propensos a portarse mal con los padres que no tienen la custodia que con los que sí la tienen. Los padres con custodia, después de todo, son los que establecen más reglas, hacen que los niños hagan la tarea y se hacen que se acuesten a tiempo. El otro padre puede participar en una actividad más divertida y menos agotadora para los niños.

En segundo lugar, un niño que se enfrenta al divorcio de sus padres tiene que lidiar con muchas emociones contradictorias. El comportamiento negativista de su hija podría surgir de lo que llamamos un “vínculo de lealtad”: puede que quiera evitar molestarlo a usted y que sienta que si se lleva bien con su mamá hará precisamente eso. Así que se porta mal en la casa de su madre. Usted querrá asegurarse de no estar alentando o reforzando ese comportamiento de oposición.

En tercer lugar, su hija puede tener un trastorno negativista desafiante, incluso si usted siente que todo está bien cuando ella está con usted. En ese caso, usted y su cónyuge deberían colaborar para darle el tratamiento que necesita. Y si ambos tienen una actitud ambivalente con respecto al diagnóstico, su hija debería ser reevaluada por un profesional de la salud mental para niños y adolescentes competente que tenga acceso a ambos padres y que no esté involucrado de ninguna manera con los acuerdos de custodia. Un plan de tratamiento podría incluir una terapia de comportamiento con su hijo, en la que ambos usted y su ex también participen. Su madre podría aprender a manejar sus interacciones con su hija, y usted podría concentrarse en cómo mantener los logros de conducta obtenidos en el otro hogar.

Cualquiera que sea la causa de base de estos problemas, usted tiene que ser parte de la solución. Y recuerde, el comportamiento negativista y desafiante de su hija no es sólo el problema de su ex, también es el problema de su hija. Y será una niña más feliz y saludable si ustedes, trabajando juntos, la ayudan a superarlo.

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