Problemas de conducta en la escuela

En el caso de los niños que tienen problemas con su comportamiento en el aula, es importante establecer algunas estrategias de manejo de la conducta específicas para la escuela.

Por lo general, el primer paso es pedir a la escuela que proporcione una evaluación funcional del comportamiento (FBA, por sus siglas en inglés). El objetivo de una evaluación funcional es reunir más información sobre cuándo y por qué su hijo se comporta mal en clase. Esta información se utiliza luego para elaborar un plan de ayuda. Un psicólogo escolar o un especialista en comportamiento normalmente dirige la FBA, y puede hablar con usted, los maestros de su hijo y su hijo como parte de la evaluación, así como realizar alguna observación en clase.

Es importante determinar cuáles son las cosas específicas con las que su hijo tiene más dificultades. Al igual que en el control del comportamiento en el hogar, ayuda obtener la mayor cantidad de información posible sobre las situaciones de la vida real que parecen conducir a la conducta problemática, poniendo atención a lo que sucede inmediatamente antes, durante y después de la conducta. Poner atención cuando su hijo no está portándose mal también puede arrojar información muy valiosa.

Una vez que esta información ha sido recopilada y analizada, el psicólogo escolar o el especialista en comportamiento puede trabajar en la creación de un plan de intervención en la conducta (BIP, por sus siglas en inglés) con ideas para prevenir conductas problemáticas y gratificar el comportamiento positivo. Esto puede incluir diferentes estrategias de enseñanza, diferentes sanciones por mala conducta o cambios en las rutinas típicas. Es importante realizar controles periódicos para supervisar la eficacia de estas estrategias (y hacer las actualizaciones correspondientes).

¿Cómo pueden los padres apoyar los objetivos de comportamiento de la escuela en casa?

Los padres también pueden desempeñar una función importante para ayudar a reforzar el buen comportamiento en la escuela. Puede decirle al maestro de su hijo que quiere colaborar en la mejora del comportamiento de su hijo y seleccionar uno o dos objetivos a la vez para trabajar en ellos, por ejemplo, entregar las tareas y no gritar en clase. Luego, puede pedirle al maestro que le dé informes periódicos sobre el progreso de su hijo. No desea que el maestro se sienta abrumado, pero si recibe un informe de avances cada ciertos días o cada semana, puede ayudar a reforzar los objetivos de la escuela, ya sea gratificando el buen comportamiento escolar en casa o estableciendo las sanciones correspondientes.

Por ejemplo, si se entera de que su hijo está haciendo un buen trabajo al entregar sus tareas, puede darle un tiempo extra de pantalla ese fin de semana en reconocimiento de sus esfuerzos. Si está haciendo un trabajo particularmente bueno, entonces podría darle una gratificación mayor, como una salida a su restaurante favorito. Por el contrario, si recibe un informe de que no está haciendo sus tareas, puede hacerle saber que no tendrá tiempo de pantalla durante los dos primeros días de la semana siguiente porque necesita priorizar las tareas.

Para obtener más información sobre cómo trabajar con las escuelas en cuestiones de comportamiento, consulte nuestra lista de lecturas recomendadas en la siguiente sección.