Siempre ha sido difícil para los padres hablar de sexo con sus hijos, pero en un mundo donde la pornografía está a un clic de distancia, esta conversación es más complicada que nunca. Un número bastante alarmante de adolescentes (tanto mujeres como hombres) parecen estar viendo pornografía en línea y usándola como inspiración para hacer su propio sexteo (o sexting en inglés), así como para enviar despreocupadamente fotos explícitas de sí mismos a sus enamorados y posar sugestivamente en Snapchat e Instagram.

Esta situación parece indicar que algunos adolescentes tal vez sientan que se espera que tengan experiencia sexual a una edad temprana, porque todos los demás la tienen. Aquí es donde usted entra en acción. Usted puede ser el golpe de realidad para su hijo.

De hecho, aunque el sexteo está muy extendido entre los jóvenes, el sexo no lo está. Aunque siete de cada 10 adolescentes han tenido sexo a los 19 años, solo el 13 por ciento ha tenido sexo a los 15 años. La edad promedio de la primera relación sexual es de 17 años. Y el 72 por ciento de las jóvenes y el 56 por ciento de los jóvenes tuvieron sexo por primera vez con un novio o novia: es decir, en algún tipo de relación, no en un encuentro casual.

Por lo tanto, si su hija o hijo piensa que la postura atrevida de sus compañeros indica una experiencia avanzada, es probable que se equivoquen. Los adolescentes (especialmente los más jóvenes) necesitan saber que es normal posponer el sexo hasta que estén realmente preparados para ello. No solo eso, sino que es también normal no estar preparados. Y si usted no le habla de ello, la conversación la tendrá con un compañero que tendrá menos conocimientos y será menos sincero.

Pero, ¿qué hay del porno? ¿Nunca pensó que tendría una conversación con su hija o hijo sobre porno? Probablemente el sentimiento sea mutuo. Pero esto es lo que él o ella necesitan saber:

  • Las estrellas porno no están destinadas a parecer reales. Son caricaturas de carne y hueso. Muchos de esos cuerpos se exageran quirúrgicamente, y se exageran aún más por la forma en que son producidos y fotografiados. Nadie debería esperar verse así de forma natural.
  • El sexo del porno tampoco es real, es una fantasía. Es la versión de “comida rápida” de la sexualidad. En el mundo real, las personas no se relacionan de esta manera. Tienen necesidades complejas, y el sexo suele ser solo una parte de las relaciones. Y no solo eso, sino que cuando las personas tienen sexo, no tiende a parecerse ni a sonar como el del porno.
  • Las expectativas poco realistas y el sexo simplificado en el porno pueden ser dañinas para las relaciones reales, especialmente si una pareja es adicta a él. El sexo real generalmente viene acompañado de emociones reales, las cuales están intencionalmente ausentes en la pornografía.
  • Los jóvenes que se han obsesionado con el porno en línea (que, después de todo, está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana) reportan tener serios problemas con sus vidas románticas reales. La sexualidad es cambiante, y si lo que los excita se convierte en algo muy diferente a sus verdaderas parejas potenciales, pueden tener problemas, lo mismo que sus parejas.

El porno se ha convertido en una parte perniciosa de la cultura adolescente, por lo que es importante que sus hijos sepan que usted es consciente de ello y que se siente cómodo hablando de ello. Y cuando lo haga, tendrá la oportunidad de compartir sus valores acerca de  cuándo cree que es apropiado iniciar la actividad sexual.

Estas conversaciones (se necesitará más de una) pueden ser difíciles de abordar, pero cada vez son más fáciles. Y cuando sus hijos se enfrenten a situaciones confusas, o incluso peligrosas, usted querrá que sepan que tienen un adulto en el que pueden confiar: usted.