“Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hablar con los niños de sexo”, dice la psicóloga clínica Dra. Samantha Miller. Y no espere que sea solo una “charla”, en lugar de esto, considere tener conversaciones con ellos “conforme se van desarrollando”. Si espera que llegue un momento preciso, dice ella, estará “perdiendo la oportunidad de socializar a su hijo de acuerdo a sus valores”. Y los medios y los compañeros de su hijo no vacilarán a hacerlo.

Ya sea que tenga que hablar con un niño o un adolescente, la Dra. Miller dice que “tiene que hacerlo de una manera apropiada a la edad y el desarrollo de su hijo”, y siempre responda a las preguntas que le haga su hijo, aunque le tenga que decir que se las responderás más tarde. “Ahí está su oportunidad de ser un gran padre–  dice la Dra. Miller. –Y no se rinda, por que ellos van a recibir la información de algún otro lado”.

Si no puede permanecer tranquilo y relajado al hablar del sexo con su hijo, por lo menos sea honesto. Los niños notan los intentos de esconder la ansiedad; ellos son, como admite la Dra. Miller, los “mejores especialistas en comportamiento que jamás hayan existido”. Pero no deje que la madurez de su hijo lo confunda; no responda las preguntas que no han sido preguntadas y no hable acerca del sexo como un adulto hasta que su hijo lo pueda entender como adulto. La meta es ayudarlo para que aprenda a su propio ritmo, y no interferir.

No es tan difícil como puede parecer. No hay necesidad de dar un ”seminario formal sobre ls aves y las abejas”, dice la Dra. Miller. Siendo padre, usted ya les enseña “como cuidar sus cuerpos” y “respetar los cuerpos de los otros” y “esa conversación se puede vincular muy fácilmente a una conversación acerca de la sexualidad –continua ella. Los padres están –teniendo esa conversación sin saberlo”.