Sabemos que enviar mensajes de texto mientras estamos conduciendo tiene consecuencias. Pero ¿qué ocurre cuando se envían mensajes mientras se hace la tarea?
Es algo que hacen casi todas las niñas y los niños, y también es sabido que muchas madres y padres revisan sus mensajes en el escritorio. Si hablamos con honestidad, la mayoría tenemos nuestro teléfono celular a la mano cuando estamos en el trabajo, y lo miramos de vez en cuando. Muchas personas llaman a esta práctica multitasking o la capacidad de realizar múltiples tareas al mismo tiempo. ¿Qué tan negativo puede ser en realidad esto?
Bastante negativo, según un estudio de 2017 (en inglés) que encontró que la mera presencia de un teléfono reduce la capacidad de concentración de una persona. En el estudio, el grupo de estudiantes de universidad a quienes se les pidió dejar sus teléfonos en otra habitación obtuvo mejores resultados en las pruebas cognitivas que el grupo al que se le pidió que silenciara sus teléfonos y los dejaran boca abajo en su escritorio o dentro de su bolso.
En el experimento, incluso quienes dijeron no estar pensando de forma consciente en su teléfono celular tuvieron un peor desempeño, lo que significa que parte de esta distracción está ocurriendo en un nivel inconsciente. Estas son malas noticias para quienes pensamos que somos bastante capaces de no distraernos con el teléfono cuando estamos trabajando.
“Todo el tiempo escucho hablar de estos asuntos con la tecnología”, dice Matt Cruger, PhD, neurosicólogo clínico. Él afirma que, en el caso de las niñas y los niños con quienes trabaja, no le preocupa su capacidad para hacer las tareas escolares, sino “la capacidad de pensar en las actividades relacionadas con la tarea”. En otras palabras, podrían realizar su trabajo si fueran capaces de concentrarse en él. , aunque las dificultades para concentrarse en las tareas escolares no son algo nuevo en la infancia, las nuevas tecnologías tan atractivas no lo están haciendo más fácil.
Dispositivos de distracción
¿Por qué distraen tanto los dispositivos tecnológicos? Para empezar, la mayoría de las aplicaciones y el contenido web se diseñan para ser lo más amigables y adictivos posible. Nos envían notificaciones cuando recibimos un mensaje nuevo o cuando alguien ha publicado algo que podría interesarnos. Son fuentes confiables de validación que nos alertan cuando a alguien le gusta algo que hemos publicado.
Además, sabemos que siempre hay algo nuevo que ver. Incluso si no hemos escuchado el sonido que nos avisa que hay una novedad, es posible que estemos buscando con inquietud el teléfono para revisar las interminables actualizaciones, llenas de imágenes, titulares y chistes seleccionados especialmente para nuestros intereses. También podríamos sentir cierta presión de estar al día.
Pero también hay algunas razones menos evidentes por las cuales niñas y niños pueden ser especialmente susceptibles a utilizarlos. Los teléfonos son el lugar donde las personas jóvenes suelen socializar, en especial durante la preadolescencia y la adolescencia (que es cuando sus principales objetivos de desarrollo son comenzar a crear una identidad separada de sus madres y padres y priorizar la formación de amistades con sus pares: objetivos que encajan perfectamente con pasar horas en las redes sociales).
En comparación con las personas adultas, las niñas y los niños también tienen una capacidad menos desarrollada para controlar sus impulsos. Si a veces es difícil para sus madres y padres desconectarse, imagina lo difícil que es para una niña o niño que lucha contra la impulsividad, o para una persona en plena adolescencia resistirse a revisar su teléfono cuando acaba de empezar una nueva amistad. Darle prioridad a escribir el informe de un libro o incluso estudiar para el examen de mañana no parece tan convincente.
Realizar múltiples tareas al mismo tiempo
Muchas personas adultas y niñas y niños comparten la idea de que cuando enviamos mensajes de texto, o cuando estamos revisando las redes sociales mientras trabajamos, seguimos siendo capaces de hacer varias cosas al mismo tiempo: pensamos que podemos hacer malabarismos con todo a la vez. Pero las y los especialistas no son tan optimistas respecto a cuán productivo es el multitasking. “Lo que probablemente garantiza tener diversas fuentes de tecnología a tu alcance y disponibles en todo momento es una reducción en el rendimiento y la productividad”, dice el Dr. Cruger.
Por un lado, está lo que especialistas llaman “retraso en la reanudación”. Es decir, el período de tiempo entre el momento en que fue interrumpida una tarea y el momento en se reanudó. La transición entre tareas no ocurre sin contratiempos, y a eso se añade el tiempo dedicado a ordenar tus pensamientos antes de poder reanudar la tarea.
Un estudio de Stanford (en inglés) examinó qué tan bien procesan la información las personas que realizan múltiples tareas a la vez. Se descubrió que las personas que realizan multitareas con mucha frecuencia tenían más dificultad para ignorar cosas de su entorno que son irrelevantes pero que distraen. Como resultado, en realidad obtuvieron un peor desempeño en una prueba de capacidad para cambiar de tareas, en comparación con las personas que realizan multitareas con menos frecuencia.
Realizar múltiples tareas al mismo tiempo significa trabajar de manera menos eficiente, incluso cuando las personas creen que lo están haciendo bien. Esto se debe a que quienes dividen su atención no se pueden involucrar en su trabajo con la fluidez que de otro modo podrían tener. “No son libres de pensar cuál es la mejor manera de hacer algo”, explica el Dr. Cruger. “Niñas y niños pueden comenzar una tarea, intentar hacerla, pero no dedican el tiempo a darle seguimiento y descubrir cómo hacerla mejor”.
Aunque puede que aun así completen el trabajo, realizar múltiples tareas a la vez hace que tu pensamiento sea más superficial, y que tengas que dedicar más tiempo a trabajar. Pero es difícil para las niñas y los niños verlo de esa manera. “Cuando no has establecido una rutina disciplinada para aprender y pensar, es difícil tener una idea de con qué comparar tu desempeño actual”, señala el Dr. Cruger.
Niñas y niños que tienen dificultad con la atención
Existe una especie de mito de que quienes tienen TDAH tienen la capacidad de realizar múltiples tareas al mismo tiempo.
En un evento del Child Mind Institute sobre cómo afecta la tecnología en la infancia, Ali Wentworth, actriz, comediante y presentadora del evento, describió cómo encontró a su hija adolescente la noche previa al evento: “Estaba haciendo su tarea en una pantalla, enviando mensajes de texto en otra, viendo Gilmore Girls en una tercera. Cuando Wentworth se quejó, su hija le dijo: ‘Tengo TDAH. Así es como hago mi tarea’”.
En realidad, realizar múltiples tareas mientras se hacen los deberes escolares puede ser particularmente difícil para niñas y niños que tienen TDAH.
“Hay literatura bastante convincente que sugiere que nadie hace bien realmente el multitasking, pero creo que las niñas y los niños con TDAH tienen además un conjunto de distorsiones cognitivas sobre sus habilidades y capacidades”, dice el Dr. Cruger. “Es probable que sean peores en el multitasking que las personas sin TDAH, pero a menudo piensan que son mejores en eso”.
Esto se podría deber a que la estimulación constante que ofrecen los dispositivos tecnológicos es muy atractiva para niñas y niños con TDAH. Breves ráfagas de atención, con recompensas inmediatas, es algo que se les facilita más que mantener una atención constante. Pero tratar de hacer ambas cosas al mismo tiempo (hacer malabarismos con la tarea y Snapchat) les resulta particularmente difícil.
Esto se debe a que las personas con TDAH tienen problemas con las funciones ejecutivas. Es decir, con las habilidades de autorregulación que usamos para hacer cosas como cambiar de una cosa a otra, controlar nuestras emociones e impulsividad, así como organizarnos y hacer planes. Todas ellas son habilidades esenciales para hacer la tarea, y se debilitan cuando dividimos nuestra atención en múltiples plataformas.
“Uno de los efectos psicológicos para las personas con TDAH es que tienen que tomar decisiones inteligentes sobre cómo usar sus recursos con sabiduría, porque tienen recursos de atención limitados y una capacidad limitada para hacer el trabajo duro de aprender de forma natural”, explica el Dr. Cruger. “Simplemente les requiere más esfuerzo”.
Dado que las niñas y los niños con TDAH son más susceptibles a la estimulación que proporcionan los dispositivos tecnológicos, y que concentrarse en la tarea que se les dificulta más, hacer ambas cosas con éxito resulta increíblemente difícil.
Una mente libre de distracciones
Es importante establecer una rutina de tareas que minimice las distracciones, en especial si tu hija o hijo tiene dificultad para prestar atención o parece que su tarea está requiriendo más tiempo del que debería.
Hazle saber que el objetivo es hacer que la tarea sea más fácil de hacer y menos estresante. Eliminar esas distracciones debería mejorar su experiencia con los deberes escolares y dejarle en realidad más tiempo libre.
Si es difícil obtener la aceptación de tu hija o hijo, propónle establecer descansos regulares de la tarea en los que se pueda alejar del trabajo y revisar las redes sociales o sus mensajes de texto. Pero para que sean efectivos, los descansos deben ser planificados y específicos. No deberían mezclarse con el tiempo de hacer las tareas e idealmente deberían ocurrir fuera de su espacio de estudio, que debe ser un lugar para concentrarse.
Es posible que este tipo de disciplina no sea algo natural para las niñas y los niños ni para las personas adultas. Pero aprender a desconectarse de las distracciones es una habilidad para la vida que será cada vez más importante a medida que la tecnología se vuelva más absorbente, y la necesidad de aprender y mantener la atención siga vigente.
Preguntas frecuentes
¿Son los teléfonos móviles una distracción cuando las niñas y los niños están estudiando? Sí, los teléfonos móviles distraen a las niñas y los niños cuando están estudiando. Hacer varias cosas a la vez parece una buena forma de trabajar, pero según la perspectiva de especialistas, en el caso de niñas y niños, esto suele significar que dedican mucho más tiempo a hacer sus tareas escolares.
Además, es posible que los resultados no sean tan buenos. Esto podría deberse a que no se concentran lo suficiente como para encontrar la mejor manera de hacer una tarea. O simplemente podría ser porque no dejan de empezar y parar para mirar el teléfono.
¿Cómo pueden las familias ayudar a niñas y niños a evitar la distracción de los teléfonos móviles? Las familias pueden ayudar a niñas y niños a evitar la distracción de los teléfonos móviles explicándoles que guardar el teléfono hace que hacer los deberes sea más fácil y rápido. Para las niñas y los niños que aún quieren ver su teléfono de vez en cuando, intenta establecer descansos regulares.
¿Las niñas y los niños con TDAH corren más riesgo de distraerse con los teléfonos móviles mientras estudian? Las niñas y los niños con TDAH son especialmente vulnerables a las distracciones tecnológicas mientras estudian. Una de las razones es que las redes sociales y las aplicaciones del teléfono ofrecen recompensas inmediatas. Pero otra razón es que las niñas y los niños con TDAH tienen dificultades con las “funciones ejecutivas”, que son habilidades para cambiar de situación, controlar los impulsos y organizarse, todas ellas habilidades que utilizan mientras hacen los deberes.