Los niños que tienen el trastorno del aprendizaje no verbal o TANV (NVLD, por sus siglas en inglés) tienen una gran variedad de desafíos de aprendizaje. Todos ellos involucran problemas para reconocer patrones, pero hay muchos tipos diferentes de patrones con los que pueden tener problemas: patrones visuales, patrones sociales, razonamiento abstracto, conceptos matemáticos, habilidades de organización.

Algunos niños se ven afectados en muchas áreas, otros en pocas. Por eso, el primer paso para ayudar a los niños con NVLD es comprender cómo afecta el trastorno a cada niño en lo individual. ¿Cuáles son los principales déficits específicos a los que se enfrenta un niño en particular?

Evaluar los déficits

En la Winston Preparatory School, que ha desarrollado un plan de estudios muy exitoso para niños con NVLD, la evaluación es el primer paso importante. Cada estudiante con el trastorno es evaluado en cinco áreas: conciencia visual y espacial, comprensión de orden superior, comunicación social, conceptos matemáticos y funciones ejecutivas.

Esta evaluación es un paso fundamental, explica Scott Bezsylko, director ejecutivo de la Winston Prep, porque la mayoría de los niños, y la mayoría de sus padres, llegan a la escuela sin entender qué es lo que les dificulta el aprendizaje. Una vez que los niños tienen una idea clara de su perfil de aprendizaje particular, se sienten aliviados y empoderados. “En lugar de una larga lista de síntomas que los hace querer darse por vencidos y renunciar —dice Bezsylko— tienen un perfil de aprendizaje que los maestros pueden usar para enseñarles de manera específica a ellos”.

También tiene un beneficio emocional sorprendentemente poderoso, dice Bezsylko. “Debido a que nos esforzamos tanto por comprenderlos, se sienten, generalmente por primera vez, comprendidos. Y eso puede cambiar de manera sorprendentemente rápida el panorama acerca de quiénes son. Finalmente saben lo que necesitan, cómo pedir ayuda y qué esperar de ellos mismos”.

Enseñar las habilidades que faltan

En la Winston Prep, una vez que se identifican los síntomas individuales del NVLD de un niño, es ubicado con otros niños que tienen los mismos déficits. Eso también tiene un efecto positivo en los estudiantes, señala Bezsylko. Por primera vez están en clase con otros estudiantes que se parecen a ellos. No están solos, y los maestros pueden centrarse en desarrollar las habilidades específicas que les faltan, siguiendo todas las áreas temáticas del plan de estudios.

“Los ayudamos todo el día, cada día, en todas las materias, sin importar cuáles sean sus áreas principales de déficit”, dice Bezsylko.

Y la intervención es consistente, lo cual es un factor crucial. Cada uno de sus maestros en cada área temática abordará esos déficits de la misma manera, usando los mismos métodos de enseñanza. “De la misma manera que cuando a un niño con dislexia se le dan muchos ejercicios y práctica sobre las reglas del lenguaje—dice Bezsylko— les brindamos a los niños una gran cantidad de inmersión y práctica para que puedan distinguir entre la idea central y los detalles, entre lo que es esencial y lo que no lo es”.

Utilizar pautas y patrones

Ya sea que estén estudiando biología, el inicio de la Segunda Guerra Mundial o Huckleberry Finn, el trabajo de clase se centra en entender las cosas que pueden parecer no estructuradas para los estudiantes, y encontrar el patrón. Otros niños lo hacen de forma intuitiva, pero los niños con trastornos de aprendizaje no verbal tienen que aprender estos patrones, y luego usarlos para entender las cosas nuevas o complicadas.

Con el tiempo, la esperanza es que se vuelvan tan conscientes de los patrones y las pautas que, incluso cuando no conozcan el contenido específico de una situación o de un problema, comenzarán a buscarlos por su cuenta.

Y si los niños se encuentran en una situación en la que no tienen las pautas y fracasan, señala Elizabeth Mendelsohn, directora de operaciones y directora de investigación de Winston Prep, “saben que necesitan averiguar cuál es el patrón, cuál es el paso a paso, para que no les suceda la próxima vez”.

Aprendizaje social

La comunicación social también se basa en conocer las pautas, y en Winston Prep las habilidades sociales se toman con tanta seriedad como las académicas. “Si un estudiante tiene un malentendido social con un compañero, un maestro de Winston no lo ve como algo separado de la comprensión de los conceptos en la clase de historia”, explica Bezsylko. Hacen una autopsia de la situación con el estudiante para averiguar lo que pasó por alto, o leyó mal, acerca de la situación.

Relacionado: Desafíos sociales de los niños con problemas del aprendizaje

“Tomamos las situaciones, las analizamos, los ayudamos a entender lo que realmente sucedió, lo hacemos una y otra vez hasta que internalizan el patrón”, dice Bezsylko. Pero, en comparación con otros patrones, los sociales son los más difíciles porque están cargados de emociones. “Cuando los niños se sienten heridos, lastimados y victimizados, y responden a eso emocionalmente, a menudo se meten en situaciones poco sabias”.

Lo que los padres pueden hacer

Los padres pueden seguir estas mismas estrategias en casa cuando su hijo tenga un desacuerdo con un hermano, o tenga un problema con una tarea, dice Bezsylko. “Sus dificultades con los conceptos no son solo en ciencias o educación física, donde tienen problemas para participar en los juegos”, dice. “Afectan la forma en que interactúan con sus amigos y la forma en que interactúan con sus padres”.

A veces es un desafío para los padres, dice, porque lo toman como algo personal. “Cuando un hijo es inflexible, tendemos a pensar que está siendo desafiante o irrespetuoso. Pero a menudo no es así, simplemente no están entendiendo y están teniendo la misma reacción ante un malentendido que la que usted podría tener”.

Fomentar la exploración

Cuando los niños con NVLD se encuentran en situaciones para las cuales no tienen las pautas, puede ser aterrador y un gran desafío para ellos. Es probable que actúen de manera impulsiva o incorrecta, o que se retiren. Pero protegerlos demasiado del fracaso puede, en última instancia, debilitar su potencial.

Para ayudarlos a aprender a manejar las situaciones nuevas con aplomo, es importante darles a los niños oportunidades para que intenten y fracasen, explica Bezsylko. Necesitan experimentar con situaciones nuevas, y participar en la resolución de los problemas que estas situaciones les presentan. Se les debe permitir tener dificultades y tropezar en una situación en la que cuenten con apoyo. Tienen que aprender a recuperarse del fracaso.

Por eso Bezsylko cree que es importante que los niños con estos trastornos vean que los adultos también se enfrentan a situaciones difíciles. “No deberían pensar que solamente ellos tienen problemas”, señala. “Todos tenemos nuestras cosas en las que nos sentimos incómodos. Deberíamos hablar de eso con ellos, hacerles saber que está bien, ayudarlos a ser resilientes”.

Ser transparentes en cuanto a los pasos que se siguen cuando usted intenta resolver un problema, por ejemplo, puede ayudar a los niños a que aprendan las pautas para la resolución de problemas. “Pensar en voz alta, demostrar que usted también tiene que resolver las cosas, puede desenmascarar el proceso”, señala. “A menudo no saben realmente lo que significa resolver algo”.

Este es el segundo de una serie de artículos sobre el trastorno del aprendizaje no verbal, desarrollados en colaboración con la Winston Preparatory School (página en inglés), una escuela en el área de Nueva York que ha asumido un papel protagonista en el trabajo con los estudiantes con el trastorno.

Lea más:

¿Qué es la memoria funcional?
Cómo ayudar a los niños que tienen problemas con la memoria funcional