La autoconfianza surge de una percepción de competencia o, para ponerlo más simple, los niños desarrollan confianza por sus propios logros, no porque su familia y amigos los elogien. Como maestra de preescolar he observado a muchos niños sentirse más confiados y seguros de sí mismos a medida que aprenden y completan nuevas tareas y metas.

Es natural que los padres quieran inculcar confianza en sus hijos. Los niños seguros creen en sí mismos y son capaces de enfrentar nuevos retos sin miedo,  los cuales son factores esenciales para una vida feliz y satisfactoria.

Aunque cada niño es diferente, hay algunos lineamientos generales que usted puede seguir para desarrollar la confianza de su hijo.

Haga espacio para el juego

El tiempo de juego es una de las mejores inversiones que usted puede hacer en su hijo. Las horas que pasa jugando con sus hijos les demuestran que son valiosos y que se merecen el tiempo que usted les dedica.

Ponga atención en su hijo mientras juega. Los niños son perceptivos y se darán cuenta si su mente está en otro lado. Dedíquese al juego que usted y su hijo están jugando. Esa imaginación compartida los acerca más y le hace saber a su hijo que usted lo está escuchando.

La vida de un maestro de preescolar es agitada: a menudo realizaba varias tareas a la vez. Sin embargo, cuando se trataba de jugar, les brindaba mi total atención a los niños y me involucraba en el juego por completo. Los lazos que compartí con mis estudiantes a menudo se construyeron durante estos importantes momentos juntos.

Asígnele pequeñas misiones

Los niños necesitan oportunidades para mostrar sus habilidades y sentir que su contribución es valorada. En casa, esto significa pedirles que ayuden con quehaceres domésticos como:

  • Poner la mesa
  • Recoger sus juguetes
  • Sacudir
  • Barrer
  • Aspirar
  • Lavar trastes
  • Clasificar o doblar ropa
  • Lavar el coche
  • Jardinería

Considere los intereses de su hijo y asígnele una tarea que le permita sentirse útil y exitoso. Si su hijo está orgulloso de su habilidad para organizar, pídale que guarde sus juguetes en áreas designadas. Cuando los niños completan una tarea, sienten confianza en sí mismos.

Cuando las tareas dejan de ser divertidas, acompañe a su hijo y háganlas juntos. Esto los ayuda a aprender que algunas veces el trabajo está antes que el juego.

Bríndele su atención

No puedo dejar de insistir en la importancia de encontrar el tiempo para brindarle a su hijo toda su atención. Así como el tiempo de juego, esto refuerza los sentimientos de autoestima de su hijo, al enviarle el mensaje de que usted cree que él es importante y valioso.

Estos son algunos consejos sencillos para desarrollar confianza mientras presta atención a sus hijos:

  • Haga contacto visual para dejar claro que usted está escuchando realmente lo que ellos están diciendo.
  • Si su hijo necesita hablar, deténgase y escuche lo que tiene que decir. Ellos necesitan saber que sus pensamientos, sentimientos y opiniones importan.
  • Ayúdelos a sentirse cómodos con sus emociones, al aceptarlas sin juicios. Al hacer esto, usted valida esos sentimientos y demuestra que valora lo que ellos tienen que decir.
  • Comparta sus propios sentimientos para ayudarlos a sentir más confianza de expresar los suyos.

Anímelo con frecuencia

Piense en la última vez que alguien reconoció su arduo trabajo y le hizo saber que cree en usted. Ese tipo de estímulo no solo brinda a los adultos el impulso de seguridad que necesitan para seguir adelante, sino que también desarrolla el mejor tipo de confianza que un niño puede tener.

Hay una gran diferencia entre estímulo y elogio. Uno reconoce a la persona mientras que el otro a la tarea. Los elogios pueden hacer que un niño sienta que solo es valioso si hace algo perfectamente. El estímulo, por otro lado, reconoce el esfuerzo.

Por ejemplo, “este castillo de arena está impresionante” versus “trabajaste muy duro en este castillo de arena. Excelente trabajo”.

Demasiados elogios pueden crear presión al hacer las cosas y establecer una constante necesidad de aprobación de los demás. En su lugar, es mejor dar a su hijo el mensaje de que el esfuerzo, y realizar algo hasta el final, es lo realmente importante.

Al preparar a sus hijos para el éxito, brindarles una generosa cantidad de estímulos y pasar tiempo de calidad juntos, usted puede ayudarlos a crecer sintiéndose bien consigo mismos y con el mundo que los rodea.