El trastorno de la conducta, uno de los trastornos conocidos como “trastornos del comportamiento disruptivo”, se caracteriza por un comportamiento emocional y algunas veces físicamente violento, y una indiferencia por los demás.

Los niños con el trastorno de la conducta (CD, por sus siglas en inglés) muestran crueldad, dan empujones desde temprana edad, golpean y muerden. Más tarde muestran burlas y bullying (acoso escolar), lastiman animales, provocan peleas, robos, vandalismo e incendios premeditados.

Síntomas

  • Ignorar persistentemente las reglas sociales y los derechos, sentimientos y el espacio personal de los demás
  • Obtener satisfacción de la agresión, el engaño o la coacción (fuerza excesiva)
  • En niños más jóvenes, mentir por el gusto de mentir, robar objetos que no tienen un valor aparente y acosar constantemente a los demás
  • En niños mayores, provocar peleas, abusos, mentiras, engaños, robos, vandalismo y un comportamiento emocional o físicamente abusivo, incluyendo empuñar un arma mortal o forzar relaciones sexuales
  • Los profesionales también tratan de determinar si la conducta es una adaptación negativa a un entorno problemático o es un comportamiento “aprendido”, o si la satisfacción que proviene de la agresión parece originarse desde dentro

Tratamiento

  • La psicoterapia y la terapia conductual que en términos ideales incluye la participación de toda la red de apoyo familiar del niño
  • Cuanto antes se diagnostique el trastorno, más éxito tendrá la terapia
  • En los niños más pequeños, el entrenamiento en terapia de interacción entre padres e hijos se utiliza para enseñar a los padres cómo fomentar comportamientos deseados y no fomentar comportamientos disruptivos, y enseña al niño cómo controlar su conducta de una manera más eficaz
  • En adolescentes, la terapia va dirigida no sólo a la vida familiar, también a las interacciones con figuras de autoridad en la escuela y compañeros
  • Dado que el trastorno de conducta a menudo (pero no siempre) se presenta con otras condiciones que pueden ser tratadas farmacológicamente, un niño también puede tomar medicamentos como parte de su terapia.