Si su hijo tiene un problema emocional o conductual, es posible que le digan que la terapia conductual sería un buen tratamiento. Pero, ¿qué tipo de terapia conductual? Clasificar las diferentes terapias y para qué sirven sería todo un reto.

Hay muchos tipos diferentes de terapia conductual, puesto que cada una está personalizada para trabajar eficazmente con un trastorno específico o un conjunto de trastornos. Estas terapias han sido probadas en niños con ese trastorno en particular y se han convertido en manuales, es decir, están detalladas paso a paso para asegurar que las técnicas se utilicen de la manera y la secuencia que han demostrado ser más efectivas. También hay medidas claras del progreso de un niño y una duración estimada del tratamiento.

Aquí le echamos un vistazo a algunos de los tratamientos conductuales más comunes que son efectivos para los niños.

Análisis de Comportamiento Aplicado:

¿Para quién es? Para niños con trastornos del espectro autista.

¿Qué es? El análisis del comportamiento aplicado (ABA, por sus siglas en inglés), es una intervención intensiva diseñada para ayudar a los niños con autismo a desarrollar comportamientos que no entienden de la misma manera que lo hacen los niños neurotípicos, incluidas las habilidades sociales, verbales y motoras, y la disminución de los comportamientos problemáticos o autolesivos.

¿Cómo funciona? El ABA utiliza la observación en detalle del comportamiento de su hijo, así como las indicaciones positivas o refuerzo para aumentar los comportamientos deseados. Las conductas problemáticas se abordan estudiando lo que ocurre antes y después de la conducta, y alterando esos desencadenantes o refuerzos en lugar de centrarse en la conducta misma.

Activación conductual:

¿Para quién es? Para niños y adolescentes que tienen problemas de depresión.

¿Qué es? La activación conductual es una forma de terapia conductual que se enfoca en la evitación y abstinencia que hace que los niños deprimidos dejen de participar en actividades gratificantes.

¿Cómo funciona? En la terapia de activación conductual se les pide a los niños deprimidos que participen en actividades en las que pueden haber perdido interés. La terapia utiliza actividades para impulsar el ímpetu hacia la reincorporación al ofrecer a su hijo un mayor acceso a refuerzo positivo. El objetivo también es que su hijo aprenda a ver el vínculo entre sus actividades y su estado de ánimo, comprender los patrones de evitación y aprender a elegir patrones más adaptativos.

Terapia cognitivo conductual:

¿Para quién es? La terapia cognitiva conductual (TCC, también conocida como CBT, por sus siglas en inglés) se usa para tratar a niños y adolescentes que tienen una amplia variedad de trastornos y dificultades.

¿Qué es? La TCC se basa en la premisa de que los pensamientos (cogniciones), los sentimientos y los comportamientos se influyen mutuamente. La TCC es un término general para muchos tipos específicos de terapia adaptados a trastornos psiquiátricos específicos.

¿Cómo funciona? Un terapeuta puede usar la TCC para ayudar a su hijo a identificar cómo sus pensamientos influyen en sus comportamientos o cambian sus comportamientos, lo que a su vez puede ayudarlo a cambiar la forma en que maneja los sentimientos y pensamientos no deseados.

Terapia dialéctica conductual:

¿Para quién es? La terapia dialéctica conductual (DBT, por sus siglas en inglés) se usa para tratar una amplia variedad de problemas psiquiátricos. La DBT se desarrolló originalmente para personas con trastorno límite de la personalidad, pero se ha utilizado con éxito para tratar los trastornos alimentarios, comportamiento suicida y autolesivo, depresión y abuso de sustancias.

¿Qué es? La terapia de conducta dialéctica (DBT) se enfoca en aceptar los pensamientos difíciles en lugar de desafiarlos, al mismo tiempo que se inicia el cambio.

¿Cómo funciona? La DBT ayuda a las personas a enfocarse en aceptar en lugar de sentirse abrumados por los pensamientos difíciles, utilizando lo que se llama “conciencia consciente” mientras toma medidas para mejorar las interacciones interpersonales y evitar comportamientos problemáticos. Se llama dialéctica porque implica equilibrar tanto la aceptación como el cambio.

Prevención de exposición y respuesta:

¿Para quién es? Para niños con TOC (también conocido como OCD, por sus siglas en inglés), ansiedad social, fobias específicas, trastorno de pánico y trastorno de ansiedad generalizada.

¿Qué es? La prevención de la exposición y la respuesta implica exponer a su hijo a las cosas que desencadenan su ansiedad en un entorno seguro y controlado. Al presentar el desencadenante en pequeños incrementos, el terapeuta ayuda al niño a aprender a tolerar la ansiedad sin realizar el ritual compulsivo o el comportamiento de evitación.

¿Cómo funciona? El TOC o los síntomas de ansiedad disminuyen a medida que su hijo se acostumbra lentamente a lidiar con cosas que le provocan ansiedad. A medida que la terapia avanza, el niño será capaz de lidiar con más y más estímulos que provocan ansiedad sin necesidad de recurrir a compulsiones u otros comportamientos problemáticos para escapar del estímulo.

Terapia de reversión de hábitos:

¿Para quién es? Para niños que tienen tics, trastorno de Tourette y otros comportamientos repetitivos, incluida la tricotilomanía y dañarse la piel.

¿Qué es? La terapia de reversión de hábitos es una forma de terapia para los tics que le enseña al niño a ser consciente de lo que se llama un “impulso premonitorio”, una sensación fugaz que ocurre antes del tic.

¿Cómo funciona? Al aprender a reconocer los impulsos premonitorios, su hijo puede iniciar una respuesta competitiva, una reacción menos disruptiva o problemática que es incompatible con el tic.

Psicoterapia interpersonal:

¿Para quién es? La psicoterapia interpersonal a menudo se usa para tratar a niños y adolescentes con depresión, pero puede ser útil para una gran variedad de problemas y trastornos psicológicos.

¿Qué es? La psicoterapia interpersonal es una forma de terapia a corto plazo que se enfoca en ayudar a su hijo a explorar cómo sus relaciones con sus compañeros y su familia afectan positiva (y negativamente) su estado de ánimo y comportamiento.

¿Cómo funciona? La terapia interpersonal ayuda a su hijo a identificar las cosas que podrían estar afectando negativamente su estado de ánimo, incluidos los conflictos, las transiciones, el duelo y los patrones negativos en las relaciones, y a realizar mejoras que pueden afectar positivamente sus sentimientos y su comportamiento.

Entrevista motivacional:

¿Para quién es? Las entrevistas motivacionales a menudo se usan con adolescentes que abusan de sustancias y que han sido dirigidos al tratamiento por padres o autoridades, y es poco probable que lo logren a menos que perciban un beneficio para ellos mismos.

¿Qué es? Las entrevistas motivacionales se concentran en explorar y resolver la ambivalencia al tratamiento para aumentar la motivación para cambiar el comportamiento problemático.

¿Cómo funciona? En una entrevista motivacional, el terapeuta muestra más colaboración que confrontación. El énfasis está en entender el punto de vista del niño, sacar sus ideas sobre el cambio y enfatizar la responsabilidad del niño por su comportamiento.

Terapia de interacción entre padres e hijos:

¿Para quién es? Para padres e hijos que tienen dificultades para interactuar de una manera positiva y productiva.

¿Qué es? La terapia de interacción entre padres e hijos es una técnica terapéutica que reestructura la interacción entre usted y su hijo para reducir el conflicto, mejorar la relación de apego y reducir los comportamientos disruptivos.

¿Cómo funciona? Un terapeuta lo ayudará enseñando cómo dar un refuerzo positivo efectivo para los comportamientos deseados y consecuencias constantes para los comportamientos no deseados. Una vez que haya aprendido estas nuevas habilidades, recibirá un entrenamiento en vivo (a través de un auricular en el oído) de un terapeuta que observa desde atrás de un espejo unidireccional mientras usted y su hijo interactúan. El objetivo de la terapia de interacción entre padres e hijos es ayudar a los niños y a los padres a disfrutar de una relación más positiva al enseñar a los padres a ejercer su autoridad con calma y consistencia, y a ayudar a los niños a aprender cómo manejar su propio comportamiento de manera más efectiva.

Desensibilización sistemática:

¿Para quién es? Para niños extremadamente ansiosos o temerosos que tienen dificultades con trastornos de pánico o ansiedad.

¿Qué es? Una intervención terapéutica que ayuda a los pacientes a disminuir el miedo y la ansiedad al exponerlos gradualmente a las cosas que desencadenan esas ansiedades en un ambiente seguro, al mismo tiempo que sustituyen una respuesta relajante.

¿Cómo funciona? Un terapeuta ayudará a su hijo a trabajar a través de una jerarquía de situaciones que inducen miedo utilizando técnicas de relajación en cada paso para ayudarlo a aprender a mantener la calma. Eventualmente, su hijo se volverá insensible a la situación o cosa que estaba causando su ansiedad y aprenderá a manejarla de una manera más saludable.

Terapia cognitivo conductual centrada en el trauma:

¿Para quién es? Para niños y adolescentes que han experimentado traumas.

¿Qué es? Un tipo de terapia cognitivo-conductual específicamente orientada a ayudar a los niños y a los padres a aprender a procesar una experiencia perturbadora de manera saludable.

¿Cómo funciona? Un terapeuta cognitivo centrado en el trauma le enseñará a su hijo habilidades que lo ayudarán a manejar pensamientos y sentimientos angustiantes, en lugar de evitarlos, y le permitirán recuperar su sensación de bienestar.