El regreso a clases es un tiempo muy emocionante. Sin embargo, para los niños que tienen problemas de procesamiento sensorial, regresar a la escuela puede ser muy agobiante.

Aquí le ofrecemos algunas estrategias y consejos para ayudar a su hijo (¡y a usted!) a sentirse cómodo y seguros con el comienzo del año escolar.

  • Ropa que no cause estrés. En términos de ropa, utilice la regla de las 3 eses: suave, simple y sin costura. Evitar los materiales irritantes, como las etiquetas o las costuras facilitará sus mañanas. De la misma manera, la ropa que es fácil de poner y coordinar ayudará a los niños a ser más independientes a la hora de vestirse. Cuando compre ropa, escoja ropa interior y calcetines sin costura, y busque ropa sin botones o cierres.
  • Evite lo nuevo. Para los niños con problemas de procesamiento sensorial, el primer día de escuela no es el momento adecuado para probar ropa nueva. Para evitar las crisis de las mañanas, ofrézcales ropa cómoda y familiar que usted sepa que les gusta vestir. Si es verdaderamente necesario que él se ponga zapatos nuevos, por ejemplo, asegúrese que los haya usado antes para que se acostumbre a ellos. Igualmente, si sus hijos tienen que ponerse un uniforme escolar, deles un poco de tiempo para que se acostumbren, y si les sigue molestando, deje que se pongan alguna prenda suave y conocida debajo del uniforme.
  • Protección auditiva. los autobuses escolares, las cafeterías, los pasillos y hasta los salones de clase pueden tener niveles de sonido muy variados, que van desde un pequeño zumbido hasta cacofónicos. Por lo tanto, asegurarse de que los niños tengan las herramientas apropiadas para calmar el ruido, podría ser la diferencia entre un buen día y una crisis total. Hay muchos tipos de auriculares con funciones de cancelación de ruido que van desde audífonos con cancelación de ruido hasta tapones de hule espuma. Y la protección auditiva no tiene que ser llamativa. Si los niños no quieren llamar mucho la atención, pruebe con auriculares de color piel o transparentes. Pero recuerde que, si está usando auriculares desechables, los tendrá que cambiar con frecuencia para prevenir infecciones del oído.
  • Protección para los ojos. A nadie le gustan las luces demasiado luminosas, pero para los niños con problemas de procesamiento sensorial, las luces fluorescentes y parpadeantes pueden llegar a ser abrumadoras e incluso dañinas. Si su hijo tiene una sensibilidad a la luz, dele lentes de sol cómodos (¡y que ya haya usado! vea al consejo número 1) para ayudarlo a bloquear el brillo.
  • Kit con herramientas sensoriales. Para ayudar a su hijo a sobrellevar los desafíos inevitables del día escolar, equípelos con un kit sensorial lleno de cosas que lo ayuden a calmarse. El contenido del kit dependerá de las necesidades específicas de cada niño, pero, en general, es una buena idea incluir lo siguiente: goma de mascar, algún objeto táctil que lo haga sentirse cómodo, con el cual pueda relajarse sin interrumpir la clase, como una pelota que pueda apretar o masilla, refrigerios para mantener sus niveles del azúcar sanguíneo y un cojín con peso para que se lo ponga encima de las piernas.
  • Señas y señales. Hable con los maestros de su hijo sobre sus necesidades, para que sepan a qué estar atentos y cómo apoyarlo en la clase. Los niños pueden acordar una señal secreta con los maestros que pueden usar para indicar que necesitan un descanso. Dejar que su hijo se encargue de decidir cuándo necesita un descanso puede prevenir las crisis y le enseñará como abogar por sí mismo.
  • Pruebe todo con anticipación. Ya sea que estén intentando un nuevo tipo de protección auditiva o probando una mochila nueva y cómoda, asegúrese de probar todas sus herramientas con anticipación. Sea paciente con los niños y deles tiempo para que se acostumbren y prueben los nuevos útiles escolares y vean qué se siente bien y qué funciona mejor. De esa forma, ellos se sentirán cómodos y preparados cuando llegue el autobús escolar el primer día de escuela.
  • Rutinas. A los niños que tienen problemas sensoriales les gusta saber qué esperar. Al establecer rutinas consistentes dentro del horario escolar (levantarse, desayunar, ir en autobús o auto, la rutina después de la escuela) los ayudará a sentirse más cómodos y menos abrumados. También puede pedir a los maestros o directores que le avisen si habrá cambios en los horarios para que usted pueda ayudar a su hijo a prepararse.
  • Adaptaciones. Los niños que tienen problemas sensoriales podrían necesitar adaptaciones diferentes de las que la escuela está acostumbrada a ofrecer. Por ejemplo, permitir que los niños masquen goma, usen lentes de sol o auriculares. También puede pedir que le avisen si habrá eventos con un potencial de interrupción, como los simulacros de incendio o mítines escolares sorpresa, para que usted tenga la oportunidad de preparar a su hijo. Asegúrese de incluir todas estas adaptaciones en su plan IEP. De esa manera, si hay algún malentendido entre la escuela y usted, tendrá los documentos para comprobar las necesidades de su hijo.