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¿Cómo luce el TOC en los niños?

Los síntomas y comportamientos más comunes de los niños con trastorno obsesivo-compulsivo

El TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) es un trastorno de ansiedad que los niños pueden desarrollar entre los 6 y los 9 años de edad.

Los niños con TOC tienen miedos o pensamientos perturbadores que los agobian, y se sienten impulsados a repetir ciertas acciones o rituales para detenerlos. Los pensamientos no deseados se conocen como obsesiones, y los rituales que realizan se llaman compulsiones.

Por ejemplo, a un niño le preocupa que las cosas que lo rodean estén sucias y lo vayan a enfermar, se siente impulsado a lavarse las manos constantemente, a veces se las lava tanto que la piel está en carne viva y sangra.

O un niño puede ser torturado por la preocupación de que uno de sus padres resulte herido en un accidente de coche y sentirse impulsado a tocar algo un determinado número de veces para evitar que eso suceda.

Los rituales hacen que la ansiedad desaparezca temporalmente, pero vuelve a aparecer. El TOC suele empeorar hasta que el niño realiza tantos rituales que le resulta muy difícil funcionar. Los niños a veces ocultan sus síntomas mientras están en la escuela y luego explotan cuando llegan a casa, por el estrés de haberlos reprimido todo el día.

Tipos de obsesiones

Algunas de las cosas más comunes por las que los niños con TOC se preocupan son:

  • La contaminación: A los niños con esta obsesión a veces se les llama “germofóbicos”. Estos son los niños que se preocupan de poder enfermar si otras personas estornudan y tosen, si tocan cosas que puedan estar sucias y/o revisan constantemente las fechas de caducidad de los comestibles. Este tipo de obsesión es la más común en los niños.
  • Pensamiento mágico: Se trata de una especie de superstición, como “si pisan una grieta, le quebrarán la espalda a su madre”. Por ejemplo, a los niños les puede preocupar que sus pensamientos puedan hacer que alguien se haga daño o enferme. Un niño puede pensar: “Si mis cosas no están alineadas de cierta manera, mamá tendrá un accidente de coche”.
  • Escrupulosidad: Es cuando los niños tienen preocupaciones obsesivas por ofender a Dios o romper las reglas religiosas.
  • Agresividad: Los niños pueden estar plagados de diferentes tipos de pensamientos sobre cosas malas que podrían hacer. “¿Y si daño a alguien? ¿Y si apuñalo a alguien? ¿Y si mato a alguien?”.
  • Catastrofizar: Algunos niños llegan fácilmente a la conclusión de que ha ocurrido algo terrible. Por ejemplo, si sus padres llegan cinco minutos tarde a recogerla, una niña que está catastrofizando podría decirse a sí misma que han decidido abandonarla.
  • La sensación de “estar bien”: Algunos niños sienten que tienen que seguir haciendo algo hasta que tengan la “sensación correcta”, aunque no sepan por qué se sienten bien. Así que pueden pensar: “Voy a alinear estas cosas hasta que se sienta bien, y entonces dejaré de hacerlo”. Y luego, con el tiempo -entre los 9 y los 12 años-, evoluciona hacia el pensamiento mágico y se vuelve más supersticioso por naturaleza.

Tipos de compulsiones

Las compulsiones pueden ser cosas que los niños hacen activamente -como alinear objetos o lavarse las manos- o cosas que hacen mentalmente, como contar en su cabeza. Una compulsión también puede ser una evitación de algo, como un niño que evita tocar los cuchillos, incluso los de plástico, porque tiene miedo de hacer daño a alguien.

Los tipos de compulsiones del TOC incluyen:

  • Limpiar: Lavado y limpieza excesiva o ritualizada
  • Revisar: Esto incluye revisar las cerraduras, comprobar que no se ha cometido un error y asegurarse de que las cosas son seguras
  • Repetir: Releer, reescribir y repetir acciones como entrar y salir de una puerta
  • Contar: Contar puede incluir objetos, números y palabras
  • Ordenar: Ordenar las cosas para que sean simétricas, uniformes o estén alineadas en un patrón específico
  • Guardar: Esto incluye la acumulación y la dificultad para tirar cosas
  • Conductas supersticiosas: Incluye tocar las cosas para evitar que ocurra algo malo o evitar ciertas cosas
  • Búsqueda de seguridad: Se manifiesta en forma de preguntas repetitivas. “¿Seguro que esto no me va a enfermar? ¿Estás seguro de que es seguro? ¿Estás seguro de que nadie puede entrar?” Una y otra vez.

TOC en la escuela

Estos son los tipos de comportamientos que los maestros pueden observar en los niños con TOC:

  • Peticiones frecuentes de ir al baño: Esto podría ser para lavarse las manos, si alguien cerca del niño está tosiendo o estornudando, o si tocan algo que perciben como contaminado. También puede ser para lavar objetos: bolígrafos, lápices, mochilas, libros.
  • Búsqueda constante de seguridad: Se manifiesta en forma de preguntas repetitivas. “¿Está seguro de que esa es la respuesta? ¿Podría repetirla?”
  • Atascarse en las tareas: A veces los niños con TOC necesitan terminar algo antes de poder seguir adelante. Por eso, si un niño está resolviendo lo que hizo mal en un examen de matemáticas y el maestro le dice: “Ahora vamos a abrir el libro de texto y empezar un nuevo capítulo”, no va a poder cambiar de marcha.
  • Repasar: Si un niño sale de la clase y se preocupa de haber dejado un lápiz, volverá a la clase y se dirigirá a su escritorio para comprobarlo. Si han tenido un mal pensamiento al pasar por la puerta, puede que tengan que “arreglarlo” volviendo a pasar por la puerta diciendo una buena palabra.
  • Borrado obsesivo: Un niño podría estar borrando mucho porque las letras tienen que quedar perfectas. O puede que haya utilizado una palabra que le moleste. Por ejemplo, si tienen miedo a vomitar y han escrito la palabra vómito, puede que no toleren ver esa palabra, así que la borran. Los niños empiezan a tener las gomas de borrar desgastadas. Los maestros empiezan a ver agujeros en el papel.
  • Distracción: Si un niño está ocupado pensando que si no gira la tapa del bolígrafo y cuenta hasta cuatro de la forma correcta, su madre se va a enfermar, no va a prestar atención en clase.
  • Lentitud en los exámenes, trabajos y tareas: A veces, cuando los niños tardan mucho, están luchando con el perfeccionismo de necesitar hacer las cosas de la manera correcta. Esto podría parecer problemas de aprendizaje, o falta de atención, pero no lo es.
  • Evasión: Los maestros pueden ver a un niño que no quiere sentarse en el suelo, o recoger cosas que tocaron el suelo, o ensuciarse las manos en la clase de arte. Los niños con miedo a los gérmenes pueden evitar muchas actividades del patio de recreo: es asqueroso.
  • Golpear y tocar simétricamente: Si un niño se sienta en su escritorio y accidentalmente le da una patada a la silla del niño de al lado con su pie derecho, luego tendrá que patearla con su pie izquierdo. Eso podría parecer que alguien está siendo negativista, o alguien que tiene demasiada energía, pero en realidad es un TOC.