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El “Looksmaxxing” y su impacto en los jóvenes

Cómo ayudar a tu hijo adolescente a lidiar con los nuevos estándares de atractivo masculino.

Escrito por: Faith Wilkins

Experto clínico: Alnardo Martinez, LMHC

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A estas alturas, probablemente ya hayas escuchado hablar del término “looksmaxxing”. Han aparecido artículos de opinión sobre esta tendencia por todo Internet. Y en un episodio reciente (en inglés) de Saturday Night Live, los cómicos se burlaron de los influencers del “looksmaxxing” obsesionados con tener el físico masculino perfecto.

Aunque esta nueva moda de las redes sociales pueda parecer una tontería, está afectando a más niños de lo que te imaginas. En un estudio (en inglés) realizado el año pasado, en el que se encuestó a más de 3 000 jóvenes (de entre 16 y 25 años) de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, casi dos tercios de los participantes seguían con regularidad a influencers especializados en masculinidad.

Se está alentando a los adolescentes a cambiar su aspecto para ajustarse a un determinado estándar de atractivo. La creciente cantidad de contenido de “looksmaxxing” que ven en Internet puede tener efectos reales en su autoestima y su salud mental.

¿Qué es el “looksmaxxing”?

El “looksmaxxing” surgió hace casi una década en foros de “incels”, donde los hombres decían que su falta de pareja se debía a la creencia de que la selección sexual femenina se basa principalmente en las cualidades físicas. Así que los hombres que no han nacido con rasgos deseables para las mujeres están condenados al fracaso en el amor. Mientras que los “incels” tradicionales se regodean en este destino, los “looksmaxxers” buscan mejorar su aspecto para resultar más atractivos. Su comunidad afirma que existe un estándar universal sobre cómo debería ser el hombre (y la mujer) ideal.

Esto viene determinado por un sistema de puntuación llamado escala PSL (en inglés), cuyo nombre es una fusión de tres destacados foros misóginos de “incels” de la década de 2010. Hay muchos factores que influyen en la puntuación, como la forma de los ojos, el tamaño de la mandíbula, el ángulo de la nariz y el porcentaje de grasa corporal. Según esta escala, puedes encajar en cuatro categorías: subhumano, “normie”, “Chadlite” y “Chad” (el mejor partido).

Durante la pandemia, el “looksmaxxing” se generalizó, fusionándose con el contenido de la “manosfera” en las redes sociales como TikTok e Instagram. La tendencia dejó de centrarse tanto en la capacidad de atraer a las mujeres y se convirtió más bien en una competencia entre jóvenes y hombres que participaban en mog-offs (en inglés), concursos online en los que un software de reconocimiento facial analiza y compara los rostros de las personas para determinar quién es más guapo.

Las prácticas de superación personal han ganado popularidad entre los jóvenes. Algunas se consideran “softmaxxing”, como desarrollar rutinas de cuidado de la piel o seguir dietas ricas en proteínas, y otras se consideran “hardmaxxing”, como usar hormonas de crecimiento o someterse a cirugía estética.

Jóvenes influencers destacados como Clavicular (en inglés) representan el lado más extremo del “looksmaxxing”. Practica el “bonesmashing” (golpearse los huesos faciales con un martillo para intentar conseguir rasgos más angulosos), se inyecta testosterona y toma metanfetamina para mantener un bajo porcentaje de grasa corporal sin dejar de tener un físico musculoso.

El “looksmaxxing” y los nuevos cánones de belleza

El auge del “looksmaxxing” parece haber tenido un efecto dominó entre los jóvenes. Aunque durante décadas el ideal de aspecto físico se ha centrado en los músculos grandes y los abdominales marcados, ahora hay una presión añadida sobre la belleza facial, algo que normalmente se reservaba a las mujeres.

“Con algunos de los adolescentes con los que trabajo, la mayoría de los cuales ya tienen problemas de autoestima, creo que hay mucha más preocupación por su aspecto”, observa Alnardo Martínez, LMHC, director del Programa Intensivo para el TOC y terapeuta de salud mental en el Child Mind Institute. “Quieren tener una mandíbula marcada, músculos muy grandes, una piel impecable y un corte de pelo perfecto”.

Sin embargo, Martínez señala que a veces los chicos tardan un tiempo en admitir que sienten esta presión. Pueden insistir en que realmente no les importan esas cosas. “Pero luego, quizá unos meses más tarde, sale a la luz que se comparan mucho. Se pasan mucho tiempo delante del espejo o en el baño intentando crear esa imagen perfecta”, observa.

Qué piensan los adolescentes sobre el “looksmaxxing” y la superación personal

Hablamos con jóvenes que se mostraban críticos con Clavicular y con el impacto que el “looksmaxxing” puede tener en los adolescentes, pero que se mostraban a favor de dedicarse a alguna forma de superación física.

Wyatt, que ahora tiene 19 años, recuerda comparar su mandíbula con la de sus compañeros cuando estaba en 7º grado. “Solo me parecía que tenían la mandíbula muy marcada. Y yo pensaba: “Vaya, quiero parecerme más a eso””. También se topaba con vídeos de TikTok que anunciaban bloques de goma para masticar y ejercicios para la barbilla destinados a fortalecer la mandíbula.

Así que Wyatt empezó a hacer los ejercicios para la mandíbula que había encontrado en Internet, recitando el alfabeto mientras estiraba los músculos. “Asistía a mis clases por Zoom durante todo el día y, cuando terminaban, iba solo al baño y hacía toda la rutina. A veces me llevaba como una hora”, recuerda. “Se convirtió más bien en una sesión de autocuidado y superación personal. Lo hacía todos los días después de clase. No sentía que hubiera terminado en la escuela hasta que acababa mi rutina para la mandíbula”. Tomaba fotos para documentar su progreso.

Wyatt cree que la rutina tuvo un efecto positivo, porque pudo ver una mejora. “Me sentía más satisfecho conmigo mismo, un poco más seguro de mí”.

Lev, que ahora tiene 19 años, recuerda que quería tener algo de control sobre su cuerpo cuando pasó por la pubertad en high school. “La pubertad no es un proceso sencillo. No todo es de color de rosa. Tu cuerpo cambia y puede resultar incómodo”, explica. “Pero con el levantamiento de pesas y el entrenamiento de fuerza, fue muy emocionante ver esa, ya sabes, energía masculina que surgía de ello. Quería aprovecharla y tomar las riendas de verdad. Tener algo de autonomía como hombre”.

Y aunque rechaza los aspectos más extremos del “looksmaxxing”, Lev sí que practica regularmente la superación personal mediante el levantamiento de pesas, rutinas de cuidado de la piel y tomando medicación para adelgazar con GLP-1.

Cómo puede afectar el “looksmaxxing” la salud mental de los niños

Debido a que el “looksmaxxing” pone tanto énfasis en conseguir un aspecto muy concreto, a los profesionales clínicos les preocupa su influencia en los adolescentes. “La autoestima es bastante frágil durante la pubertad”, dice Martínez. “Ya hay un montón de comparaciones y defectos percibidos que a los adolescentes no les gustan de sí mismos”.

Estas inseguridades pueden verse agravadas por el tipo de contenido con el que interactúan los adolescentes en Internet, explica Martínez. Además de los bots de ChatGPT diseñados específicamente para juzgar la estética, hilos de Reddit como r/Mewing y páginas web como Looksmaxxing Forum (en inglés) animan a los niños a publicar fotos de su cara y su cuerpo para que sus compañeros los califiquen. Niños de tan solo 13 años visitan estos foros, publican fotos y piden consejos sobre cómo mejorar su aspecto.

“Por lo general, son sitios donde las personas ya son bastante duras y críticas. Estos niños reciben mucha más ‘confirmación’ sobre lo que creen que les falla o que tienen que cambiar”, dice Martínez. “Y eso solo alimenta la imagen negativa que ya tienen de sí mismos y el diálogo interno negativo”.

Explica que este tipo de interacción en las redes sociales también puede agravar problemas de salud mental subyacentes, como la depresión y la ansiedad social. “Puede que les dé más pereza salir y hablar con las personas porque piensan: “Todo el mundo va a ver esa cosa que todos me han dicho que está mal en mí. Así que ahora no puedo salir””, dice.

A Martínez también le preocupa que el contenido en línea pueda afectar negativamente a los adolescentes con trastorno dismórfico corporal (TDC). “Si creen que tienen la nariz grande, por ejemplo, pueden entrar en esos foros de Reddit y preguntar: “¿Qué tal tengo la nariz? ¿Es demasiado grande?”. Hay trolls por ahí. Alguien va a decir que sí y eso va a empeorar aún más los síntomas del TDC”.

Cuándo pueden ser preocupantes ciertos comportamientos

En cierto modo, el hecho de que los adolescentes participen en más prácticas de superación personal podría verse como algo positivo. Hacen ejercicio, se cuidan la piel y siguen dietas más equilibradas. Los problemas empiezan cuando este tipo de prácticas se convierten en una obsesión. Y, dada la ideología subyacente del “looksmaxxing” y la naturaleza de las redes sociales, la situación se puede volver poco saludable.

Según Martínez, hay algunos cambios de comportamiento a los que hay que estar atento y que indican que quizá deberías intervenir.

Un cambio claro, dice, es un aumento notable en el tiempo que dedican a arreglarse. “Quizá antes eran de los que se levantaban y salían corriendo sin lavarse la cara”, explica. “Pero ahora pasan mucho más tiempo en el baño y hacen un montón de preguntas sobre su aspecto”.

Otra señal de alerta puede ser un cambio importante en la personalidad. “La irritabilidad es una de las más comunes que vemos”, dice. “No están contentos con su aspecto, así que esto aumenta su nivel general de irritación”.

Estos comportamientos, combinados con un aumento inusual del tiempo que pasan en las redes sociales, explica Martínez, pueden ser una señal de que algo va mal y de que necesitan apoyo.

Cómo puedes apoyar a tu hijo

Si te preocupa que tu hijo pueda estar adoptando comportamientos relacionados con el “looksmaxxing” de forma excesiva, dice Martínez, hay algunas cosas que puedes hacer:

  • Comunicación abierta. Martínez sugiere acercarte a tu hijo con curiosidad. “Podrías empezar la conversación diciendo algo como: “Oye, ¿has escuchado sobre esto? ¿Qué opinas al respecto? ¿Alguna vez has pensado en cómo te ves o has deseado cambiar tu cuerpo o tu cara?” Y luego dale espacio para que se abra y se muestre vulnerable al respecto. Valida su experiencia”.
  • Averigua de dónde saca tu hijo la información. “Lean juntos, hablen de ello y fíjate qué piensa tu hijo al respecto”, aconseja Martínez. “Y si fomenta algo peligroso, entonces puedes hablar con él sobre cómo esas prácticas pueden ser perjudiciales y qué podría pasar realmente si hiciera algunas de esas cosas”.
  • Fomenta los modelos de referencia masculinos. “Hay un paciente con el que trabajo ahora cuyo padre presente no está presente”, explica Martínez. “Su madre intenta hablar con él sobre temas como la imagen corporal, pero él siente que ella no lo entiende y no puede identificarse con él. Así que tener a alguien con quien pueda hablar y abrirse sobre estas cosas, sobre todo alguien que también pueda compartir sus propias dificultades, puede ayudar”.
  • Busca ayuda de un profesional clínico de la salud mental. Esto es especialmente importante si descubres que tu hijo ha estado practicando formas extremas de “looksmaxxing”, como el “bonesmashing” o el “starvemaxxing”. Martínez recomienda buscar un profesional clínico especializado en imagen corporal o en el trastorno dismórfico corporal.

Gran parte de la crianza de los hijos se reduce a mantener una comunicación abierta sobre lo que ven tus hijos y lo que sienten. A todos nos hay cosas de nuestro cuerpo que quizá no nos gusten y que desearíamos poder cambiar, dice Martínez, y puede ayudar a normalizar esos sentimientos. “Y luego puedes hablar de cómo pueden hacer cambios de forma saludable”, sugiere. “Repasa qué es un cambio realista y qué es un cambio peligroso”.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el “looksmaxxing” y qué opinan los adolescentes al respecto?

El “looksmaxxing” tiene su origen en la ideología “incel”, según la cual la selección sexual femenina se basa principalmente en la atracción física. Por eso, los hombres deben mejorar o “maximizar” su aspecto para resultar más atractivos. Las prácticas de superación personal asociadas a esta tendencia se han vuelto muy populares entre los chicos adolescentes, y pueden incluir rutinas de cuidado de la piel, dietas ricas en proteínas o incluso el uso de hormonas de crecimiento.

¿Cómo afecta el “looksmaxxing” a los adolescentes?

Como los adolescentes están pasando por la pubertad, es posible que ya se sientan acomplejados por su aspecto. El contenido de las redes sociales y los foros sobre “looksmaxxing” puede alimentar estas preocupaciones y agravar problemas de salud mental subyacentes, como la depresión y la ansiedad social.

¿Qué debo hacer si mi hijo adolescente está siguiendo prácticas de superación personal?

Si te preocupa que tu hijo adolescente esté dedicándose en exceso a prácticas de superación personal, puede ayudar tener una conversación abierta sobre el “looksmaxxing”, lo que ve en Internet y los peligros de algunas de las prácticas de superación personal más extremas. También puedes acudir a un profesional de la salud mental con experiencia en problemas de imagen corporal.

Última revisión o actualización: 27 de julio de 2026.

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