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Mi hija llora casi todos los días cuando va a la guardería. ¿Podría tener problemas de ansiedad?

Respuesta de Rachel Busman, PsyD, ABPP

Q Mi hija llora casi todos los días al ir a la guardería, y cuando se enfrenta a hacer algo que no quiere hacer (como ir a la guardería) dice que le duele el estómago. A menudo ella me dice que estuvo llorando en la guardería porque me extraña. En septiembre empezará a ir a la escuela. Me preocupa que, en lugar de tener una aversión por la guardería, tal vez tenga problemas de ansiedad. ¿Sucede esto en niños tan pequeños? ¿Qué puedo hacer para reducir estos problemas? Hay algunos antecedentes familiares de problemas de ansiedad y depresión.

A los niños pequeños se les puede diagnosticar ansiedad, y a menudo la manifiestan de la forma que usted nos acaba de describir: con quejas, llantos, apegos y dolores de estómago. Cuando la ansiedad es pasajera, especialmente en situaciones nuevas, no suele ser motivo de preocupación. En su ejemplo, sin embargo, la ansiedad ha sido persistente y ciertamente parece algo más que una adaptación a la guardería.

Es muy bueno que usted se esté preparando antes de que empiece el ciclo escolar en otoño, porque le da tiempo de preparar a su hija para la transición al kínder o preescolar. Aproveche este tiempo durante el verano para que su hija sea evaluada por un profesional de la salud mental. Es importante aprender tanto como sea posible sobre su hija y sobre lo que podría estar provocando su ansiedad. Los médicos que realicen la evaluación probablemente querrán saber si en la guardería le han dicho que su hija llora todo el día, o si en realidad le va bien cuando llega allí. Querrán saber si tiene problemas para separarse de usted en otras situaciones, o si hay algo específico de la guardería de lo que ella se queje.

Pero más allá de programar una evaluación, una de las cosas más importantes que usted puede hacer es algo que ya ha estado haciendo: seguir enviando a su hija a la guardería. Esto puede ser difícil, pero es muy importante, porque si permitimos que los niños eviten las situaciones que les causan ansiedad, podríamos estar enviando el mensaje inadvertidamente de que esas situaciones en realidad son peligrosas o aterradoras.

Si su hija sigue yendo a la guardería durante el verano, practique elogiarla específicamente por su comportamiento valiente. Por ejemplo, recuérdele que usted volverá por ella, y dígale cosas como: “Buen trabajo al ir a la guardería hoy. Cuéntame algo divertido que hayas hecho”. Si es posible, también debería intentar visitar la escuela a la que va a ingresar en agosto. Hacer una o dos visitas para recorrer juntas la escuela y familiarizarse con ella puede ser una forma fantástica de ayudarla a enfrentarse a la situación con antelación.

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