La risperidona se reduce poco a poco, disminuyendo la dosis de forma gradual. Si se retira demasiado rápido, se podría presentar goteo nasal, diarrea y cólicos.
Cómo retirar el medicamento a los niños
Consejos para asegurar que tu hijo tenga una buena transición.
Experto clínico: Ron J. Steingard, MD
in EnglishLo que aprenderá
- ¿Cuándo es conveniente dejar de medicar a un niño?
- ¿Qué le deberías preguntar al médico de tu hijo al suspender un medicamento?
- ¿Qué deberías tener en cuenta cuando se le retira la medicación a un niño?
Lectura rápida
Lo más importante a la hora de retirar la medicación a un niño es hacerlo de a poco y seguir los consejos del médico. Dejarla de forma abrupta puede provocar en ocaciones efectos secundarios desagradables. La excepción es el caso de los medicamentos estimulantes para el TDAH, como Adderall y Ritalin. Estos medicamentos se eliminan rápidamente del cuerpo del niño, así que está bien dejar de tomarlos de golpe.
Hay algunas razones por las que puede tener sentido que un niño deje la medicación. Puede ser que hayan superado el problema que el medicamento estaba tratando. O puede que sus síntomas hayan mejorado a tal grado que ya no necesiten los medicamentos. El médico puede ir reduciendo poco a poco la dosis y vigilar qué sucede.
Otra razón para dejarlo es si tu hijo ha tomado la medicación durante un tiempo y no está mejorando. En ese caso, el médico podría retirársela para probar otra cosa. O si tu hijo no se está sintiendo bien, el médico podría retirarle todos los medicamentos para asegurarse de que no sean la causa de los problemas.
El médico de tu hijo te puede ayudar a determinar cuándo y cómo se tiene que suspender la medicación. Pregúntales cuáles son los efectos secundarios a los que prestar atención y cómo saber si tu hijo va bien. Es mejor dejar los medicamentos cuando otras cosas en la vida de los niños estan estables. El periodo de vacaciones no es un buen momento porque existen pausas en la rutina.
Habla también con tu hijo sobre suspender la medicación. Confirma que la haya estado tomando como se le indicó, antes de suspenderla, ya que los niños a veces se olvidan de tomar sus medicamentos. Explícale también por qué crees que tiene sentido dejar el medicamento y asegúrate de preguntarle cómo se va sintiendo a lo largo del proceso.
Cuando se considera la medicación para un niño con problemas emocionales o de comportamiento, es esencial la manera de iniciar con el medicamento. Pero la forma de terminar es igual de importante. Con la mayoría de los medicamentos psicoactivos, es importante que su disminución sea gradual, en vez de suspenderlos de forma abrupta.
Esto no significa que tu hijo haya desarrollado adicción al medicamento, sino que su cerebro se acostumbró a un nivel específico y necesita tiempo para adaptarse poco a poco a funcionar sin el medicamento. Si el cambio se realiza demasiado rápido, puede causar efectos secundarios desagradables o confusos.
“Al cerebro no le gusta que lo empujen o jalen con rapidez hacia cualquier dirección”, observa el Dr. Ron Steingard, psiquiatra especialista en niños y adolescentes. “Por lo tanto, incluso si no se conocen los síntomas de abstinencia asociados con un medicamento en particular, generalmente no es una buena idea suspenderlos de forma abrupta”.
Hay algunas excepciones a esta regla: los medicamentos de acción rápida que abandonan el sistema en cuestión de horas y que no se acumulan en el cerebro para producir el efecto terapéutico. Por ejemplo, los medicamentos estimulantes para el TDAH, desaparecen del cuerpo durante la noche, explica el Dr. Steingard, en lugar de acumularse. Por lo tanto, cuando los niños se levantan en la mañana, prácticamente están libres de medicamento. Pero los antidepresivos, los ansiolíticos y los antipsicóticos están diseñados para acumularse, a fin de mantener un nivel deseable en el cerebro, y estos son los que se tienen que reducir de forma gradual.
No todos los niños experimentarán efectos secundarios desagradables en el caso de un retiro abrupto del medicamento, señala el Dr. Steingard, pero hay quienes sí, y no hay forma de saber qué niños se podrían ver afectados. La mejor manera de minimizar ese riesgo es suspenderlos de a poco.
¿Por qué suspender el medicamento a un niño?
Hay una serie de razones por las que tú y el médico podrían decidir suspender un medicamento que había estado tomando tu hijo:
- Ha dejado de presentar síntomas: Muchos niños que tienen TDAH, dejan de experimentar los síntomas a medida que crecen, y es posible que no necesiten el medicamento (o la misma cantidad) cuando llegan a la adolescencia o la adultez.
- Sus síntomas y comportamiento se han estabilizado: Si un niño está tomando medicamentos para la depresión, ansiedad o el comportamiento disruptivo, y los síntomas han disminuido, puede ser una buena idea, después de un período de meses en que ha estado estable, tratar de disminuir el medicamento de forma cautelosa, o descontinuarlo. Esto es algo que se debe revisar cuidadosamente con el médico, ya que puede haber circunstancias en las que sea importante mantenerlo. Al igual que con la diabetes, algunos problemas podrían continuar durante mucho tiempo y requerir medicación a largo plazo.
- El medicamento no está funcionando: Después de un período de prueba suficiente, si un medicamento no está ayudando a tu hijo, es posible que el médico quiera suspenderlo y considerar otro medicamento, un tratamiento diferente o una reevaluación del diagnóstico.
- Limpieza: A veces, cuando un niño está pasando por un momento particularmente difícil, en especial si se trata de un comportamiento extremo o peligroso que podría requerir hospitalización o tratamiento residencial, los medicamentos son retirados para confirmar qué síntomas persisten y para asegurarse de que los medicamentos no están causando ninguno de esos síntomas.
Cosas a tener en cuenta al suspender el medicamento
La clave, señala el Dr. Steingard, es que no querrás alejar a los niños de medicamentos que realmente les pudieran ayudar al empezar a tomarlos o suspenderlos de forma muy abrupta, generando con ello efectos secundarios desagradables.
- No suspendas los medicamentos de un niño sin la orientación de un médico ni un plan para disminuir la dosis.
- No retires más de un medicamento a la vez.
- No asumas que cada cambio en el comportamiento de tu hijo es el resultado de haber retirado el medicamento. Presta atención a otros cambios en su vida que pudieran afectar su comportamiento.
- Asegúrate de que el médico haya identificado los efectos secundarios a tener en cuenta, así como cualquier señal de preocupación.
- Explícale a tu hijo por qué se le está retirando el medicamento y supervisa cómo se siente.
- El médico y tú deben identificar las cosas que vigilarás para evaluar qué tan bien está tu hijo sin los medicamentos, así como si los síntomas problemáticos son recurrentes.
- Al disminuir el medicamento, elige un momento en el que otras cosas en la vida de tu hijo estén estables. Debido a que los niños reaccionan a los cambios en su rutina, los días festivos y las vacaciones no son un buen momento para suspender la medicación.
- Dado que suspender el medicamento puede provocar la reaparición de los síntomas por los cuales se inició el tratamiento, no elijas un momento estresante o difícil para el niño, como cuando se prepara para ir la universidad lejos de casa.
- Si tu hijo se ha recuperado de una crisis con la ayuda de medicamentos, no te apresures a quitárselos. Suspender un medicamento demasiado pronto puede aumentar sus posibilidades de recurrencia.
- Antes de decidir que un medicamento no está funcionando, asegúrate de que el periodo de prueba haya durado lo suficiente y de que la dosis haya sido lo suficientemente alta como para determinar si funcionará. Esto puede requerir varios meses en el caso de algunos medicamentos.
- Antes de decidir que un medicamento no está funcionando, asegúrate de que tu hijo haya estado tomando el medicamento según lo prescrito. Es común que los adolescentes que son responsables de tomar sus medicamentos se descuiden al hacerlo.
Qué esperar si tu hijo deja de tomar estos medicamentos
Las cosas a tener en cuenta al retirar los medicamentos a un niño dependen del tipo de medicamento.
- Medicamento estimulante para el TDAH: Los estimulantes como Ritalin (Metilfenidato) y Adderall (Dextroanfetamina) actúan con tanta rapidez que básicamente salen del cuerpo del niño cada día. No necesitan reducirse de forma gradual.
- Medicamentos no estimulantes para el TDAH: Si tu hijo deja de tomar un medicamento como Tenex (Guanfacina) o Kapvay (Clonide), que se desarrollaron originalmente para tratar la presión arterial alta, su presión arterial podría aumentar y el pulso se podría acelerar, pero no debería ser a niveles peligrosos. Se recomienda disminuir progresivamente.
- Antidepresivos: Los medicamentos como Prozac (Fluoxetine) y Zoloft (Sertraline), se tienen que ir reduciendo poco a poco durante varios meses para minimizar el riesgo de síntomas leves similares a la gripe que ocurren a veces con estos medicamentos.
- Ansiolíticos: La abstinencia debe ser gradual para el grupo de medicamentos llamados benzodiazipinas, que incluyen Xanax (Alprazolam) y Klonopin (Clonazepam). La ansiedad es el efecto secundario clave que se debe mantener al mínimo al retirar estos medicamentos.
- Antipsicóticos: Medicamentos como Risperdal (risperidona) y Abilify (aripiprazol) se tienen que reducir de forma gradual durante un período de tiempo. Si el medicamento se retira demasiado rápido, el niño podría tener secreción nasal, diarrea y calambres. La mayor preocupación a tener en cuenta es el regreso del comportamiento agresivo o peligroso, que este medicamento mantiene bajo control.
Para evitar los efectos secundarios debes tener mucho cuidado al comenzar con un medicamento: dedica el tiempo suficiente a encontrar la dosis correcta y efectiva. Y ten el mismo cuidado al suspender un medicamento, disminuyéndolo de manera gradual para evitar la incomodidad o una experiencia negativa que podría generar una actitud negativa innecesaria en tu hijo.
Preguntas frecuentes
La medicación se retira bajo la supervisión de un médico y siguiendo un cronograma de reducción de la dosis. Asegúrate de que tu médico te indique a qué efectos secundarios debes prestar atención y elige un momento en el que las demás cosas en la vida de tu hijo estén estables.
Conoce más sobre nuestro Centro de recursos para las familias y nuestra misión editorial.
¿Le resultó útil este artículo?
Lectura relacionada
-
¿Tu hijo está recibiendo la dosis correcta de medicamento?
Por qué es necesario comenzar de a poco con el medicamento y observar a los…
-
Cómo hablar con los niños sobre los medicamentos
Los niños necesitan sentir que tienen algo que decir sobre el tratamiento
-
Guía completa sobre los problemas de comportamiento
Los problemas de comportamiento de los niños pueden tener un impacto negativo en todos los…
-
Guía completa sobre consumo de sustancias + salud mental
Cuando los niños tienen un trastorno por consumo de sustancias y un trastorno de salud…
-
Guía completa sobre cómo obtener servicios de calidad
Cuando un niño está teniendo problemas, o te preocupa su comportamiento, puede ser difícil determinar…
-
Guía completa sobre el autismo
El trastorno del espectro autista se denomina espectro porque los niños autistas pueden presentar una…
-
77 libros infantiles sobre salud mental
Los mejores libros para ayudar a los niños a entender los desafíos emocionales y de…
-
Guía completa sobre el TDAH
Para los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por…
-
Cómo ayudar a los niños a lidiar con un evento traumático
Consejos para apoyar a niños que experimentan trauma.
-
Múltiples medicamentos en niños: Lo que los padres deberían saber
Y las señales de advertencia de que deberías preocuparte por la atención que está recibiendo…