Los padres de niños que toman medicamentos estimulantes para el TDAH a menudo se preguntan si sus hijos deberían tomarse unas “vacaciones del medicamento” durante los meses de verano.

Un descanso de los medicamentos, o lo que los médicos llaman interrupción estructurada del tratamiento, es una suspensión deliberada y temporal de la medicación. Dado que los niños con TDAH no necesitan tener un rendimiento académico durante el verano o en días festivos prolongados, los padres que desconfían de los efectos secundarios a menudo aprovechan la oportunidad de sacar a los niños de su régimen regular de Ritalin o Adderall. Otros padres le tienen miedo a la interrupción, por temor a que los problemas de comportamiento de sus hijos tengan un efecto de rebote que los haga demasiado difíciles de manejar. A veces, un médico prescribirá un periodo de vacaciones de la medicación para evaluar el progreso de un niño y determinar si el tratamiento con medicamentos sigue siendo indicado.

Los medicamentos también ayudan a los niños fuera del aula

El psiquiatra de niños y adolescentes Alan Ravitz, MD, no recomienda las vacaciones del medicamento, a menos que exista una razón convincente para ellos, ya que los datos muestran que los niños con TDAH que siguen su programa de tratamiento durante todo el año obtienen mejores resultados que aquellos que experimentan interrupciones. Esto se debe a que es un error pensar que el TDAH afecta únicamente su desempeño en la escuela.

“Los niños que reciben tratamiento para el TDAH obtienen buenos resultados en algo más que el aula”, dice el Dr. Ravitz. “La medicación está relacionada con el manejo del comportamiento en una variedad de circunstancias diferentes”. El comportamiento social y las emociones de los niños siguen su curso en los meses de verano: se tienen que seguir llevando bien con familiares y amigos, y tienen que funcionar eficazmente en actividades grupales como deportes y campamentos de un día. Una madre cuenta la historia de cuando el entrenador de béisbol de su hijo le suplicó que le volviera a dar los medicamentos porque hacían una diferencia enorme en su desempeño. Cuando ella vio que jugar bien en los partidos aumentaba la felicidad y autoestima de su hijo, le devolvió su Ritalin.

Un descanso de los efectos secundarios

Otra preocupación es que hay evidencia de que tomar medicamentos estimulantes puede afectar el desarrollo físico de un niño, un efecto que los padres esperan reducir con unas vacaciones del medicamento durante el verano. Diversos estudios en los últimos diez años muestran que los niños que toman medicamentos por tan solo tres años se retrasan hasta una pulgada de altura y seis libras de peso en comparación con sus compañeros. Sin embargo, otro estudio realizado el año pasado con un grupo de niños que fueron seguidos durante diez años no mostró diferencias entre quienes habían tomado medicamentos estimulantes y quienes no en cuanto a altura o peso al llegar a la edad adulta. Las investigaciones encontraron que “la demora tiende a ser más marcada el primer año, y que tiende a atenuarse con el tiempo”.

Lo que es más evidente y más preocupante en algunos niños es la pérdida de peso, debido al hecho de que los medicamentos suprimen el apetito. Si los niños comen muy poco y esto se convierte en un problema, el Dr. Ravitz sugiere que puede ser apropiado suspender el medicamento.

Problemas de comportamiento

En términos generales, un padre debe considerar cómo un descanso de los medicamentos podría afectar el bienestar de su hijo. Generalmente, cuando el TDAH es del tipo hiperactivo o combinado, lo más seguro es que se recomiende continuar con la medicación, porque los problemas de comportamiento que resultan de dejar el medicamento pueden convertir las vacaciones en una experiencia negativa e improductiva. Los tipos desatentos del TDAH, por otro lado, presentan menos problemas de comportamiento. “A pesar de que existen datos científicos que sugieren que a esos niños también les va mejor cuando toman medicamentos los 365 días del año, si no hay problemas de comportamiento, no veo razón para tomar medicamentos todo el tiempo”, dice el Dr. Ravitz.

Debido a que el TDAH afecta el desarrollo social y el rendimiento académico, el enfoque conservador es evitar interrumpir el plan de tratamiento prescrito. Sin embargo, no hay reglas estrictas sobre este tema: en última instancia, las decisiones deben surgir de una conversación entre la familia y el profesional de la salud. “Nunca tomaría una posición de enfrentamiento con los padres, porque preferiría mantener la alianza en el tratamiento”, dice el Dr. Ravitz. “Como médicos, simplemente hacemos lo mejor que podemos, porque entendemos que algunas familias se sienten muy seguras sobre este tema”.