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Cortes y otro tipo de autolesiones: Cómo ayudar

Cuando los niños se lastiman de manera intencional como una forma de enfrentar emociones difíciles.

Escrito por: Rachel Ehmke

Expertos clínicos: Ron J. Steingard, MD , Dra. Natalie Weder

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Importante:
Si tú o alguien que conoces necesita ayuda ahora, llama al 988 o visite la Línea de prevención del suicidio y crisis.

Pocas cosas son más perturbadoras para los padres que descubrir que su hijo se está lastimando de manera intencional. Desafortunadamente es algo muy común, en especial entre las niñas. Los expertos lo llaman “autolesión”, y una cuarta parte de los adolescentes lo hace.

La forma más común de autolesión es cortarse o rasguñarse la piel con cualquier cosa que pueda sacar sangre, como navajas de afeitar o incluso clips sujetapapeles y tapas de bolígrafos, pero las personas también se lastiman a través de quemaduras, heridas y golpes. Esto empieza generalmente alrededor de la pubertad.

Cuando una persona desarrolla el hábito de cortarse los brazos podría parecer un comportamiento suicida, pero en realidad no lo es. Las personas que se autolesionan no están intentando suicidarse, están tratando de aliviar un poco la angustia emocional que sienten. Sin embargo, este comportamiento indica que existe un dolor psíquico profundo que podría conducir a un intento de suicidio. El comportamiento es en sí peligroso, porque las personas que se autolesionan se pueden herir más gravemente de lo que pretendían o desarrollar infecciones u otras complicaciones médicas.

Comprender el impulso

Es difícil entender por qué una persona querría hacerse daño de manera intencional, o por qué esa lesión podría ser un alivio, según lo describen muchas de las personas que se autolesionan. Algunas personas reportan que les sirve como una distracción de algún otro dolor emocional intenso, dice el Dr. Ron Steingard, psiquiatra del Child Mind Institute.

Hay quienes se autolesionan porque perciben una insensibilidad a nivel interno. “Se han bloqueado a tal punto debido a lo que sea que esté pasando en sus vidas, que se sienten incapaces de sentir cualquier cosa en absoluto”, afirma el Dr. Steingard. “Entonces se lastiman para poder sentir algo”.

En algunos casos, la autolesión también se puede convertir en una forma de comunicación. Cuando se descubre que una persona joven se está autolesionando, es probable que suscite la empatía y preocupación de sus padres y otras personas. La próxima vez que sienta desesperación, es posible que lo utilice como una manera de comunicar sus emociones.

Una manera de enfrentar el problema

Pero la autolesión no siempre es una forma de comunicación. Hay niños que mantienen su hábito en secreto, y se enfocan únicamente en aliviar su dolor, no en compartirlo. Esto es lo que los médicos llaman una  herramienta de afrontamiento mal adaptada: aunque la autolesión no sea la mejor forma de enfrentarse a un problema, podría brindar un alivio temporal.

Por desgracia, este alivio refuerza la conducta autolesiva, de manera que los niños llegan a depender de ella como una manera de manejar sus sentimientos dolorosos. Y cuanto más practican la autolesión, más se refuerza la práctica.

Señales de autolesión

Si sospechas que tu hijo se pudiera estar lastimando pero no tienes la certeza, busca estas señales:

  • Habla de autolesiones.
  • Tiene cicatrices sospechosas.
  • Tiene heridas que no cicatrizan o empeoran.
  • Observas cortes en el mismo lugar.
  • Cada vez se aísla más.
  • Acumula herramientas afiladas como trozos de vidrio, alfileres, cortauñas, etc.
  • Usa camisas o blusas de manga larga aunque haga calor.
  • Evita actividades sociales.
  • Usa muchos parches o curitas.
  • Se niega a usar los vestidores o cambiarse de ropa en la escuela.

Desencadenantes

El impulso que siente un adolescente de hacerse daño aparece casi siempre a raíz de algún evento específico en su vida. El “detonante” más frecuente es experimentar rechazo: por alguien que les gusta, sus amistades cercanas, o por un sentimiento general de exclusión o de no aceptación.

Cortarse también puede ser una conducta imitativa inspirada en videos de YouTube que muestran a otras personas cortándose.

Buscar ayuda

Si descubres que un niño se está autolesionando, incluso si dice que es la primera vez, es importante buscar ayuda. Es cierto que los niños pueden experimentar con la autolesión, en especial si tienen amistades que también lo hacen, pero no deja de ser un comportamiento grave y peligroso, y no querrás ignorar lo que podría ser un verdadero problema de salud mental.

  • Evaluación: Para empezar, deberías buscar que tu hijo reciba una evaluación por parte de un profesional de la salud mental para averiguar cuáles son sus motivos para lastimarse y qué problemas emocionales está experimentando.
  • Terapia dialéctico-conductual (DBT): Este es un tratamiento altamente recomendado, en el cual un psicólogo ayuda a tu hijo a aprender a tolerar los sentimientos de rabia, ansiedad y rechazo sin tener que recurrir a la autolesión.
  • Terapia cognitivo-conductual o TCC: En la TCC, un psicólogo enseña a tu hijo a desafiar los pensamientos negativos y estresantes, a reconocer los patrones y aprender a evitarlos. En muchos casos, en especial cuando se trata de adolescentes, este tratamiento tiene mucho éxito.
  • Terapia familiar: Si está sucediendo algo en el hogar que pueda estar ocasionando los problemas emocionales de tu hijo (peleas, pérdida de trabajo, una muerte), la terapia familiar es una buena forma de comenzar el tratamiento
  • Medicamentos: Si existe otro trastorno, normalmente el médico prescribirá medicamentos para tratar esa condición. La combinación de medicamento y psicoterapia es muy eficaz para tratar a los niños que se autolesionan.

Por último, el Dr. Steingard recomienda que las familias traten de ser abiertas y estén dispuestas a ayudar: “Es un comportamiento con el que es muy difícil identificarse y empatizar. Pero no es algo que una persona pueda dejar de hacer sin más. Esto es algo que se tiene que entender”.

Última revisión o actualización: 5 de enero de 2026.

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