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Cómo apoyar a los niños trans y no binarios en la escuela

Por qué es importante la afirmación de género en la escuela y cómo pueden ayudar las familias.

Escrito por: Juliann Garey

Cuando los niños se declaran como transgénero o no binarios, uno de los mayores desafíos suele ser expresar su identidad en la escuela. Los padres pueden hacer mucho para facilitar la transición, no solo al brindar apoyo emocional, sino también al ayudarlos a sortear las reglas de la escuela y las relaciones con los maestros y compañeros.

Este apoyo (tanto en casa como en la escuela) es esencial para la salud mental de los niños trans y no binarios. Los padres pueden ser de especial ayuda para sus hijos cuando se trata de abogar por sí mismos en la escuela (informar a los maestros de todo: desde el nombre y los pronombres quieren utilizar, hasta el lugar donde se sienten más cómodos para cambiarse de ropa para la clase de deportes.

Varios estudios, incluida la encuesta de 2022 del Proyecto Trevor (en inglés), han demostrado que cuando los niños trans y no binarios no cuentan con padres que aboguen por ellos en la escuela y no asisten a escuelas que promuevan un entorno afirmativo de género, corren un alto riesgo de desarrollar depresión, ansiedad, abuso de sustancias e incluso de intentar suicidarse. Y los niños de 13 a 17 años corren un riesgo mayor que los adolescentes de mayor edad y los jóvenes en edad universitaria.

Ser transgénero significa que el género que se le asignó a una persona al nacer no coincide con la manera en que se siente por dentro. Por ejemplo, una persona a la que fue asignada como mujer al nacer puede sentir firmemente que es hombre. Una persona también puede identificarse como no completamente femenina o masculina, sino más bien como de género neutro o de género fluido. Esas personas suelen referirse a sí mismas como no binarias y con frecuencia prefieren el pronombre “elle” (en en inglés, they/them), en lugar de “él” o “ella” (he/him o she/her en inglés).

Los niños que tienen dudas o quieren cambiar su identidad de género suelen hacerlo porque están experimentando una gran angustia que asocian con el género que se les asignó al nacer. “Saben que algo no está bien y se han sentido así durante mucho tiempo”, explica Emma Woodward, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. Los niños que sienten como si hubieran estado viviendo una mentira porque no podían expresar su yo auténtico se pueden sentir menos angustiados casi de inmediato cuando se lo cuentan a sus padres.

Desafíos comunes en la escuela

Para ayudar a los niños trans y no binarios a sentirse seguros y cómodos en la escuela, uno de los primeros pasos es entender el tipo de desafíos que podrían enfrentar.

  • El hecho de que los compañeros y maestros utilicen su nombre de nacimiento o los pronombres antiguos puede causar a los niños una gran angustia (en inglés). Es posible que los maestros y los niños los hayan conocido por cierto nombre y pronombres desde hace años. Esta información a menudo queda registrada en los sistemas de la escuela o incluso del distrito. Puede que haya muchos documentos que actualizar para que todos se sumen al cambio.
  • “Puede ser un enorme desafío hacer cambios en la vestimenta, la apariencia y la expresión externa que difieran de las normas de género prescritas o del género de nacimiento”, dice la Dra. Woodward. Los niños pueden ser acosados o excluidos, y estas experiencias (y la ansiedad y otros desafíos que las acompañan) pueden interferir con su trabajo escolar y su vida social.
  • Decidir cómo, qué y a quién contarle acerca de su identidad de género también puede ser un gran desafío para los niños trans y no binarios. Y dado que tienen que seguir asistiendo a la escuela entretanto, no pueden evitar la situación mientras tratan de averiguar qué es lo que mejor funciona para ellos.

¿Cómo pueden los padres ayudar a los niños trans y no binarios a manejar la escuela?

Es importante asegurarse de que cada información o cambio que se comparta se haga con el consentimiento del niño. Hay varias formas en que los padres pueden ayudar a los niños a dar el primer paso:

  • Comience por hablar con su hijo sobre el tipo de cambios que quieren hacer en la escuela. Por ejemplo, puede que quieran cambiar su nombre o pronombres en su credencial escolar, usar un baño diferente o vestirse de una manera que exprese mejor su identidad de su género.
  • A veces un niño puede identificar a un maestro o consejero escolar de confianza y quiera conversar con esa persona. Los padres pueden practicar con los niños lo que van a decir o planificar acompañarlos para brindarles apoyo, si es eso lo que quieren los niños.
  • A menudo los niños quieren informar a los maestros y administradores a través de correo electrónico. Los padres pueden ser los encargados de comunicarse para asuntos administrativos como la actualización de los documentos de identidad de sus hijos o las direcciones de correo electrónico que proporciona la escuela. Pero si el niño ya se siente relativamente cómodo con su identidad de género preferida, es posible que quiera escribir estos correos electrónicos o tener estas conversaciones por sí solo. Aun en ese caso, los padres pueden ayudar a su hijo a practicar lo que va a decir o escribir.

La Dra. Woodward dice que el nivel de participación adecuada por parte de los padres puede depender de la edad de los niños, “pero también puede depender de en qué punto se encuentran los niños en su camino de identidad de género y cuál es su nivel de comodidad con estas cosas.” El objetivo final para los padres es ayudar a los niños a convertirse en sus propios representantes, en el momento que mejor les acomode.

Aprender a abogar por sí mismos mientras aún están en la escuela los ayudará a prepararse para los retos a los que se enfrentarán en el futuro. “Abogar por sí mismos en el entorno escolar puede ser una habilidad muy útil que pueden aprender estos niños y adolescentes”, dice la Dra. Woodward, “sabiendo que, a medida que crezcan, necesitarán abogar por sí mismos en otros entornos, ya sea en la universidad o con un nuevo trabajo o con grupos sociales.”

¿Cómo pueden los IEP y los planes 504 ayudar a los niños trans y no binarios?

Los IEP (Programas de educación individualizada) y los planes 504 están diseñados para ayudar a los niños que tienen dificultades en la escuela. Ofrecen maneras para que los niños obtengan adaptaciones que los ayuden a salir adelante (por ejemplo, pueden ayudar a un niño con TDAH a recibir tiempo adicional en los exámenes). Pero también pueden ayudar a los niños trans y no binarios a superar los desafíos en la escuela. Muchas escuelas proporcionarán adaptaciones de manera informal, pero algunas requieren un proceso más formal.

Para los niños trans y no binarios, los IEP y 504 pueden formalizar cosas como permitir que los niños utilicen el baño de la enfermería en lugar de un baño o camerino con división de género. “Estos son lugares en los que los niños trans y no binarios a menudo se enfrentan al acoso o las amenazas —dice la Dra. Woodward— de modo que estas adaptaciones formales pueden hacer que los niños se sientan más seguros, y simplemente eliminar algunas barreras del entorno educativo del niño.” También pueden incluir cosas como permitir que un niño que experimenta un alto nivel de ansiedad o angustia debido a su identidad de género acuda con el psicólogo de la escuela cuando lo necesite. Los padres también pueden pedirle al consejero escolar que se ponga en contacto con su hijo de forma regular o que esté atento a cualquier problema.

¿Cuándo tiene sentido cambiar de escuela?

La Dra. Woodward dice que la mayoría de las escuelas con las que ha trabajado quieren ser lo más útiles y solidarias posible. “Pero creo que también es importante que los padres reconozcan cuándo su hijo no está realmente seguro en su escuela actual”, añade. Las escuelas pueden intentarlo con todas sus fuerzas pero, dice la Dra. Woodward, “a veces los niños y adolescentes transgénero o no binarios son acosados en la escuela, y esta no cuenta realmente con los recursos para protegerlos.”

En esos casos, sería recomendable cambiar al niño de escuela. Pero en muchos casos, eso no es posible ni práctico. Y si un niño simplemente está atrapado en un entorno escolar poco propicio, el apoyo que reciba de sus padres es aún más importante.

Sincerarse acerca de su identidad de género en la escuela es proceso continuo de adaptación, y es un momento en el que es especialmente útil que los niños puedan hablar con alguien que no sean los padres, quienes pueden estar lidiando con sus propias emociones en torno a la identidad de su hijo. Puede ser un terapeuta o un consejero escolar con experiencia en cuestiones de identidad de género. Contar con una sólida red de apoyo hace toda la diferencia en cómo los niños trans y no binarios crecen y salen adelante en la escuela y fuera de ella.

La última revisión de este artículo se realizó el 14 de noviembre de 2022.