Saltar al menú principal Saltar al contenido Saltar al pie de página

Lo sentimos, la página que buscas no tiene versión en español. Puedes hacer una nueva búsqueda o visitar la página de Temas populares.

Mutismo selectivo y empezar el kínder

Qué hacer para ayudar a niñas y niños con mutismo selectivo en la transición hacia la educación primaria.

Escrito por: Kathryn L. Keough, PhD

Experto clínico: Kathryn L. Keough, PhD

in English

Comenzar el kínder es un momento emocionante y a la vez estresante tanto para las niñas y los niños como para sus familias. Si tienes una hija o hijo con mutismo selectivo, es posible que la transición del preescolar al kínder te resulte particularmente abrumadora. El kínder suele implicar muchos cambios: docentes diferentes, un grupo distinto y, en muchos casos, incluso una escuela nueva. Este tipo de cambios son especialmente difíciles para niñas y niños con mutismo selectivo, quienes hablan con comodidad en casa, pero les cuesta hablar en otras situaciones.

Aunque algunas niñas y niños con mutismo selectivo podrían haber progresado en su habla durante el preescolar, es probable que de todas maneras les cueste hablar con su maestra o maestro de kínder, a quien acaban de conocer. Además, orientarse en un edificio y un aula nuevos puede ser particularmente difícil si no pueden hablar para pedir ayuda. Afortunadamente, hay medidas que las familias pueden tomar para ayudar a que su hija o hijo con mutismo selectivo tenga una transición más exitosa al kínder.

Comunícate con la escuela con anticipación

La mayoría de las escuelas envían la información sobre la asignación de docentes y la lista de estudiantes en el aula solo un poco antes del inicio del año escolar. Si tienes una hija o hijo con mutismo selectivo, conviene comunicarse antes con el personal de la escuela. Si todavía no sabes quién será su maestra o maestro, te puedes comunicar con la dirección y con el personal de psicología o consejería escolar para hacer lo siguiente:

  • Comparte información sobre el mutismo selectivo. Si tienes una hija o hijo con un diagnóstico de mutismo selectivo, es importante compartir esta información con la escuela a la que asistirá. La transparencia es clave para fomentar la empatía, la comprensión y un enfoque de equipo. No todas las personas que trabajan en educación están familiarizadas con el mutismo selectivo, por lo que puede ser útil compartir información sobre qué es, así como algunas recomendaciones sobre lo que conviene hacer y evitar para apoyar a una niña o niño con mutismo selectivo en la escuela. Nuestra guía sobre mutismo selectivo para docentes es un excelente punto de partida.
  • Comparte una imagen más completa. Es importante que el personal de la escuela conozca a tu hija o hijo, y no solo sepa de sus dificultades con el mutismo selectivo. Compartir información sobre sus intereses y un video en el que se le vea hablando y jugando con normalidad en casa puede ayudar a la escuela a tener una visión más completa de tu hija o hijo, más allá del mutismo selectivo.
  • Conecta a las personas que forman parte de su equipo de apoyo. Si tu familia está trabajando con terapeutas o con alguna consejera o consejero fuera de la escuela, conviene que les presentes la nueva escuela de tu hija o hijo. Es posible que puedan proporcionar capacitación o recursos adicionales para el personal escolar.
  • Pregunta sobre los apoyos. Es una buena idea preguntar a la escuela si anteriormente han tenido estudiantes con mutismo selectivo y qué pueden recomendar o requerir de ti para brindar a tu hija o hijo los apoyos que necesita. Los estados y distritos escolares tienen diferentes formas de evaluar e intervenir cuando un trastorno de ansiedad afecta a una niña o niño en la escuela. Algunas escuelas pueden recomendar un plan de la Sección 504 o un Programa de Educación Individualizado (IEP). Las familias que tengan interés en formalizar adaptaciones o intervenciones para su hija o hijo con mutismo selectivo pueden solicitar más información a las escuelas, así como un plan 504 o una evaluación del IEP, en caso de que proceda.

Crea un ambiente de confianza antes de que comience la escuela

Niñas y niños con mutismo selectivo se desenvuelven mejor cuando les brindamos ayuda para familiarizarse con las personas y los lugares nuevos de manera gradual. Comunícate con la escuela de tu hija o hijo y hazle saber al personal escolar que algo que podría contribuir a su mayor comodidad es conocer a su maestra o maestro y ver el salón de clases antes del primer día, que suele ser caótico y estar lleno de estudiantes. Algunas escuelas incluso ofrecen orientaciones o días para “conocer a tu maestra o maestro” para quienes ingresan al kínder.

  • Organiza una visita a la escuela y el aula. Llevar a tu hija o hijo a conocer la escuela antes del primer día le da la oportunidad de sentirse a gusto allí, especialmente si puede ver su nuevo salón y otros lugares importantes (por ejemplo, el baño, su casillero, el lugar en que lo va a dejar su mamá o papá por la mañana). Si tienes una hija o hijo con mutismo selectivo, procura que durante la visita hable contigo, ya sea en el edificio de la escuela o en su nuevo salón. Tener experiencias positivas hablando contigo puede ayudar a preparar el camino para que progrese en su “valentía para hablar” en la escuela.
  • Reúnete con su maestra o maestro de kínder. Trata de encontrar un momento breve en el que tú y tu hija o hijo puedan conocer a su maestra o maestro. Esto no siempre será posible, y no pasa nada si no lo pueden hacer. Tal vez puedas llevar su juego favorito para jugar con tu hija o hijo en la escuela, lo que puede reducir algo de presión y proporcionarle estructura, previsibilidad y una sensación de familiaridad. Si tu hija o hijo puede hablar contigo en presencia de su maestra o maestro y parece tener la preparación para esto, tal vez le puedas sugerir a su maestra o maestro que le haga una determinada pregunta. Pueden practicar en casa cómo responder esa pregunta para que en el momento sienta más confianza.
  • Ponte en contacto con estudiantes que irán a la misma escuela. Es posible que conozcas a algunas niñas o niños del vecindario o del grupo de preescolar de tu hija o hijo que vayan a empezar el kínder en la misma escuela. Si te es posible, una buena manera de facilitar la transición al kínder es organizar una cita para jugar o ponerse de acuerdo para encontrarse en el parque. Si tu hija o hijo se siente en condiciones de hacerlo, anímale a hablar frente a estas niñas o niños, o que les diga algo directamente. Sin importar cuánto llegue a hablar, ¡será de gran ayuda ver algunas caras conocidas el primer día!

Planifica con antelación las adaptaciones adecuadas

Las adaptaciones adecuadas para niñas y niños con mutismo selectivo son medidas temporales que responden a sus necesidades para salir adelante en la escuela. Esto puede incluir cosas como el uso de formas alternativas de comunicación (por ejemplo, el uso de señales no verbales o tarjetas de comunicación) o recordatorios regulares para ir al baño, entre otras cosas.

A medida que niñas y niños avanzan en su capacidad para hablar en la escuela, es importante reducir gradualmente estos apoyos. Esto ayuda a tu hija o hijo a aumentar su confianza en el aula y seguir progresando hasta superar el mutismo selectivo. Por ejemplo, una niña o niño que puede hablar con su maestra o maestro y sus compañeras y compañeros no debería usar tarjetas de comunicación en el aula, pero es posible que aún las necesite para comunicarse en las clases especiales como arte y música. Determinar el nivel adecuado de adaptaciones puede ser difícil para las familias y para las escuelas: profesionales de la salud mental con experiencia en mutismo selectivo pueden ofrecer orientación en esto.

Cada niña y niño se encontrará en un punto diferente de su proceso con el mutismo selectivo al comenzar el kínder. Aunque es posible que el estrés por el regreso a clases sea inevitable, comunicarse con la escuela y planificar con anticipación para garantizar que tu hija o hijo tenga el apoyo que necesita puede aliviar su ansiedad (¡y posiblemente también la tuya!).

Última revisión o actualización: 26 de agosto de 2026.

Conoce más sobre nuestro Centro de recursos para las familias y nuestra misión editorial.