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11 señales simples de que un niño podría tener un trastorno psiquiátrico

La nueva lista tiene como objetivo ayudar a identificar los problemas más temprano

Un grupo de expertos en salud mental de todo el país, que están alarmados por la cantidad de niños que tienen trastornos psiquiátricos no diagnosticados, ha formulado una lista de 11 señales simples que muestran que un niño podría tener una enfermedad mental.

El objetivo es facilitar que los padres, maestros, pediatras y otras personas que trabajan con niños sepan cuándo deben tomar medidas para buscar atención para el niño o adolescente. La lista tiene como objetivo ayudar a distinguir las señales de advertencia de la enfermedad del mal humor típico y del comportamiento disruptivo ocasional, como el desafío, la agresión y la impulsividad.

Las señales de advertencia para la enfermedad psiquiátrica a menudo se diferencian del comportamiento que no es problemático por el tiempo que dura la conducta, si afecta el desempeño del niño o si afecta a otras personas.

El grupo, dirigido por el psiquiatra Peter Jensen de Mayo Clinic, entrevistó a unas 6.000 familias para perfeccionar el lenguaje que sería más útil para los padres. La lista fue probada con niños con trastornos psiquiátricos diagnosticados, para ver si habría predicho sus condiciones. Dos agencias federales, el Center for Mental Health Services y el National Institute of Mental Health, financiaron el proyecto. El Dr. Jensen es el presidente del Resource for Advancing Children’s Health (página en inglés), el grupo que llevó a cabo el proyecto.

Estas son las 11 señales de advertencia que los padres deben observar:

  • Sentirse muy triste o retraído durante dos o más semanas
  • Tratar seriamente de hacerse daño o suicidarse, o tener planes para hacerlo
  • Temor repentino y abrumador sin razón, a veces con el corazón o la respiración acelerada
  • Involucrarse en múltiples peleas, usar un arma, o querer lastimar a los demás
  • Comportamiento severo y fuera de control con el que puede lastimarse a sí mismo o a los demás
  • No comer, vomitar o usar laxantes para perder peso
  • Preocupaciones o temores intensos que se interponen en las actividades diarias
  • Dificultad extrema para concentrarse o quedarse quieto que lo pone en peligro físico o causa fracaso escolar
  • Uso repetido de drogas o alcohol
  • Cambios de humor severos que causan problemas en las relaciones
  • Cambios drásticos en su comportamiento o personalidad