Compartir sus preocupaciones con los padres

Si cree que uno de sus alumnos puede tener mutismo selectivo, debe compartir sus observaciones con sus padres. Lo que tiene que decir puede ser un shock, ya que los padres están acostumbrados a que sus hijos hablen en casa y puede que no hayan visto el comportamiento que usted ve en la escuela. Así que haga sus observaciones lo suficientemente específicas para que los padres tengan una idea clara del problema de su hijo, y de lo que se está desaprovechando.

Por ejemplo: “Me alegra mucho que hable en casa, pero quiero asegurarme de que ustedes sepan lo que nosotros estamos viendo en la escuela. Su hijo viene a la hora del círculo, pero no puede participar. Cuando le toca a él decirnos cómo está el clima se queda inmóvil. Parece que quiere responder pero no puede”.

Los padres pueden necesitar tiempo para procesar lo que están compartiendo o quieren dar al niño más tiempo para ver si se vuelve más comunicativo. Estas son reacciones totalmente normales y razonables. Sin embargo, si el niño sigue sin progresar y sus padres no están abiertos a lo que usted tiene que decir, puede traer al psicólogo de la escuela o a otro miembro del personal de la escuela o de la administración que pueda reunirse con los padres y discutir nuevamente lo que está sucediendo en el aula.