Katie Green se identifica como queer, y cuando tenía poco más de 20 años se acercó a sus padres para contarles. “Me preocupaba que mis papás no me aceptaran por lo que soy, recuerda, y que dejaran de quererme”.

Muchos adolescentes y jóvenes LGBTQ comparten las preocupaciones de Katie ante la idea de hablar con sus padres, porque no están seguros de la reacción que puedan tener. Incluso cuando es probable que sean comprensivos, abordar este tema con ellos puede ser una causa de estrés y ansiedad intensos.

Por otro lado, si usted piensa que su hijo podría ser LGBTQ, pero que aún no lo ha revelado, tal vez le preocupe pensar qué papel debería usted tomar. ¿Qué necesita escuchar su hijo? ¿Qué efecto podría tener lo que usted le diga en su salud mental y su bienestar?

“Lo más importante es ser comprensivo”, dice Paul Mitrani, psiquiatra infantil y de adolescentes del Child Mind Institute. “Cuando las personas se sienten amadas y apoyadas, son más capaces y tienen mayor resiliencia”.

Para Katie “el mejor escenario posible es que nada cambie: sigues siendo la misma persona, solo que ahora los demás saben más sobre ti. Ser LGBTQ es únicamente un aspecto de tu vida. Es muy poderoso confirmar que las personas te aman por ser quien eres”.

Cómo ser comprensivo

Los padres pueden tener sentimientos encontrados al descubrir que tienen un hijo LGBTQ. Esto puede deberse a que les preocupa cómo será la vida del niño en su comunidad: ¿lo molestarán en la escuela o lo discriminarán en el trabajo? O también puede ser por sus creencias religiosas. Pero cualquiera que sean sus sentimientos, recomienda el Dr. Mitrani, usted quiere lo mismo: “desea estar del lado de la empatía y la comprensión”.

Si un padre está muy consternado porque su hijo es LGBTQ, el Dr. Mitrani recomienda no expresar esos sentimientos al niño. Podría ser útil para usted y para su hijo hablar sobre esto con un grupo de apoyo como PFLAG, alguien de su iglesia o congregación, o con un terapeuta. Tal vez usted tenga sentimientos intensos, “pero como padre, agrega, siempre tiene que pensar en qué es lo mejor para su hijo”.

Es importante que los niños sientan que pueden ser honestos con sus padres, tanto para el bienestar del hijo como para su relación a corto y largo plazo.

Con los niños, especialmente los adolescentes, es crucial mantener la comunicación abierta, señala el Dr. Mitrani. “Usted quiere que el mensaje sea ‘me alegra que me lo hayas contado’ y ‘ayúdame a entender lo que está sucediendo’, en lugar de cerrar la comunicación de inmediato”.

Para Lauren Latella, psicóloga clínica del Child Mind Institute, la comunicación en la que los padres escuchan sin juzgar es una forma de reconocer al niño. “Si los padres minimizan la importancia de que su hijo se abra y les cuente, o tratan inmediatamente de encontrar soluciones, pueden debilitar al niño y hacerlo sentir impotente”.

Sobre todo, asegúrese de que su hijo sepa que usted lo ama y que está ahí para ayudarlo sin importar lo que pase. El Dr. Mitrani sugiere decir cosas como: “Me alegra que podamos hablar de esto, porque queremos asegurarnos de que estés bien y te sientas apoyado. Y cualquier decisión que tomes, queremos que sea la mejor para ti”.

Mantener a los niños a salvo

Como padre, tal vez a usted le preocupe la manera en que será tratado su hijo en la escuela y en entornos donde las personas LGBTQ no son bienvenidas, y cómo reaccionará su hijo en caso de que le toque enfrentar reacciones hostiles. El Dr. Mitrani sugiere iniciar la conversación explorando primero si a su hijo le preocupa no ser aceptado o ser objeto de acoso escolar o bullying, en lugar de decir: “Esto va a ser más difícil para ti”.

El chico podría decir: “No. De hecho ya todos lo saben y me apoyan y los maestros han sido geniales”. O ellos podría alertarlo a usted de la necesidad de apoyo.

“Si su hijo está en la escuela, usted necesita comprender qué políticas tienen”, dice el Dr. Mitrani. “Si tiene la sensación de que no van a apoyar a su hijo, usted tiene dos opciones: protestar y abogar por esos apoyos o considerar un cambio de escuela a una en la que sabe que estará protegido y seguro”.

Cuando a los padres les preocupa si un niño LGBTQ va a estar a salvo, Green señala la importancia del apoyo de los padres para que sus hijos hablen. “Brindar un entorno familiar de apoyo es fundamental. Si su hijo se siente lo suficientemente cómodo como para compartir sus preocupaciones acerca de su seguridad, esto puede hacer la diferencia”.

Green, quien actualmente es la Directora de Donaciones Digitales del Proyecto Trevor, el cual brinda servicios de intervención en crisis y prevención del suicidio a jóvenes LGBTQ, agrega que al hablar abiertamente sobre estos temas, los padres pueden ayudar a crear un mundo seguro para los niños LGBTQ. “Ser embajador de su hijo y de los derechos LGBTQ tiene un impacto en la comunidad. Al ser un defensor de su hijo y hablar con orgullo sobre su identidad, está trabajando para hacer del mundo un lugar mejor para otros jóvenes “.

Decirle a otros miembros de la familia

Los adolescentes y jóvenes LGBTQ pueden sentir un gran alivio cuando se sinceran, pero el proceso a menudo es difícil y a veces doloroso. Tal vez su hijo le contó a amigos o compañeros del trabajo que no reaccionaron bien, o puede ser que le preocupe la manera en que responderán los miembros de su familia u otras personas importantes. Una vez que su hijo parezca estar listo para hablar, pregúntele cómo se siente y cómo usted puede apoyarlo. Comience por hacer preguntas y escuchar sus respuestas tranquilamente. Su objetivo es hacerle saber que usted está escuchando lo que ellos necesitan compartir.

Algo que suele costarles trabajo a los padres es descubrir que son, si no los últimos, al menos no los primeros en enterarse. Trate de no sorprenderse ni ofenderse si resulta que su hijo se ha sincerado antes con sus amigos o incluso con otros adultos. El estudio sobre salud mental en jóvenes LGBTQ del Proyecto Trevor encontró que la mayoría de los entrevistados revelaron su orientación sexual y su identidad de género primero a sus amigos y luego a adultos de confianza, que pueden no ser siempre sus padres. Menos de la mitad acudieron con un adulto en la escuela. Katie Green señala algunas razones por las cuales los chicos podrían ser reacios a contarles a sus padres:

  • A diferencia de los amigos, los padres tienen control sobre algunos aspectos de la vida de los jóvenes, como la vivienda y el apoyo económico, los cuales pueden ser retirados.
  • Las expectativas de los padres sobre quienes deberían/podrían ser cuando crezcan pueden crear mucha presión para los chicos. Contarles puede hacerlos sentir que han decepcionado a sus padres.
  • Los amigos pueden tener un enfoque similar sobre la orientación sexual y la identidad de género, que los hace más propensos a aceptar y a apoyar a la comunidad LGBTQ.

Cuando se trata de decirle a otros miembros de la familia que un niño es LGBTQ, se recomienda dejar que el niño tome la iniciativa. “Decirle al resto de la familia es algo que debe decidir la persona que está en la situación”, dice Katie. “Puede ser que tengan una idea clara de cómo quieren proceder o quizás no lo sepan: simplemente tengan una conversación abierta con ellos y sean honestos, claros y ofrezcan su apoyo para ayudarlos a planificar cómo quieren proceder. Ser respetuoso de sus deseos es un elemento muy importante de esta conversación”.

Otra preocupación común de los padres es que el anuncio hecho por su hijo sobre su orientación sexual pueda estar influenciada por las tendencias de su grupo de amigos.

“La adolescencia, cuando la mayoría de los niños tiende a hacer estas revelaciones, es un momento de formación de identidad”, dice el Dr. Mitrani. “Los niños experimentan con diferentes cosas, ya sean peinados, ropa o música, y están tratando de encontrarse”. La orientación sexual y la identidad de género pueden ser una de esas cosas. Pero si bien esto es cierto, agrega, mi experiencia es que no es así en la mayoría de los casos”.