Overview

El trastorno de personalidad límite se caracteriza por la inestabilidad en las relaciones interpersonales, auto-imagen y estados de ánimo, así como también un sentido de impulsividad social perjudicial y miedo al abandono. Afecta tanto a adolescentes como a adultos jóvenes, y se diagnostica principalmente en niñas.

Síntomas

  • Sentido de uno mismo gravemente distorsionado o persistentemente inestable
  • Sentimientos crónicos de inutilidad, ira, vacío o desesperanza
  • Frecuentes cambios de estado de ánimo y dificultad para controlar emociones, especialmente la ira
  • Emociones contradictorias en periodos cortos de tiempo, conocido también como un estilo de pensamiento de “blanco o negro”
  • Períodos breves, intensos de ansiedad o depresión
  • Miedo de ser abandonado o períodos de pensamiento paranoico, que causa esfuerzos desesperados para evitar el abandono real o imaginado.
  • Relaciones inestables que cambian de rumbo rápidamente de la idealización o del apego intensos a otros a la repulsión o la crítica intensas
  • Conducta impulsiva tal como conducción riesgosa, sexo no seguro o abuso de alcohol y de sustancias
  • Autolesiones y conducta suicida

Tratamiento

El primer tratamiento para el trastorno de personalidad límite es la terapia cognitiva conductual (CBT, por sus siglas en inglés), y se han desarrollado varias formas especializadas de CBT para ayudar a las personas que sufren de este trastorno, incluida la terapia dialéctica conductual.

Los medicamentos no pueden tratar el trastorno de personalidad límite en sí mismo pero con frecuencia se utilizan para reducir los síntomas específicos. Es posible que se requiera una hospitalización para un tratamiento más intenso de adolescentes o de jóvenes adultos que están en riesgo de autolesionarse o tienen conductas suicidas.