A pesar de la enorme cantidad de libros para padres que existen, a veces los padres necesitan más apoyo y orientación del que puede proporcionar un manual. En parte esto se debe a que algunos niños son más propensos que otros a comportamientos desafiantes y más difíciles de manejar.

Incluso los niños más encantadores pueden salirse de control, con padres atrapados en rutinas ineficaces y el nivel de frustración y conflicto aumentando en la familia. A veces, dice el Dr. Matthew Rouse, psicólogo clínico, los problemas de conducta están asociados con el TDAH y otros desafíos emocionales o del desarrollo.

Los niños puede que no cumplan o ignoren instrucciones (e incluso órdenes directas), sin importar cuántas veces se las recuerden. Pueden ser impulsivos y no ser conscientes de las advertencias y reglas que están rompiendo. Pueden tener conductas oposicionistas y discutir con regularidad. Puede que tengan crisis o hagan berrinches cuando se les pide hacer algo que no les gusta. Todo esto daña la relación entre padres e hijos y aumenta el estrés en ambos lados.

Pero los padres agobiados no tienen que atravesar solos por esto. Hay una serie de programas de capacitación para padres basados en evidencia que pueden ayudar a reforzar las habilidades necesarias para manejar el comportamiento de los niños con calma y mejorar la calidad de la vida familiar.

Estos programas son ofrecidos por psicólogos y trabajadores sociales, y se han probado para determinar exactamente qué técnicas son más efectivas. Idealmente, todos los adultos que pasan una cantidad significativa de tiempo con el niño deberían tomar la capacitación, dice el Dr. Rouse, reconociendo que eso no siempre es posible, por lo que los médicos trabajan con tantos miembros de la familia y otros cuidadores como sea se pueda.

Información básica sobre los programas de capacitación para padres

Lo que todos los programas tienen en común es que enseñan a los padres cómo utilizar el elogio o el refuerzo positivo de manera más efectiva para promover los comportamientos que quieren fomentar. Y les enseñan a los padres cómo implementar consecuencias constantes cuando los niños no cumplen. El resultado es que los niños aprenden a modular su comportamiento para cumplir con las expectativas y disfrutar de interacciones mucho más positivas con sus padres.

Donde los programas difieren es en cómo se imparte la instrucción, cómo los padres practican las habilidades que están aprendiendo y el ritmo al que se espera que dominen estas nuevas habilidades. Los programas constan de 10 o más sesiones y están dirigidos a diferentes grupos de edad de los niños.

Estos programas incluyen:

  • Terapia de interacción padres-hijos (PCIT, por sus siglas en inglés)
  • Entrenamiento para padres en manejo y control (PMT, por sus siglas en inglés)
  • Adolescentes desafiantes
  • Programa de crianza positiva (Triple P)
  • Los años increíbles
  • Entrenamiento en habilidades emocionales y conductuales (BEST, por sus siglas en inglés)

El Dr. Rouse dice que es útil que los padres comprendan las diferencias entre los programas para que puedan elegir el que creen que funcionará mejor para su familia. Estos tratamientos pueden adaptarse a la edad, los síntomas y el grado de dificultad o discapacidad del niño.

A continuación, se muestra un resumen de estos tipos de entrenamiento, lo que los hace diferentes y para qué familias pueden funcionar mejor.

Terapia de interacción padres-hijos (PCIT)

La PCIT trabaja con padres e hijos juntos, enseñándoles habilidades para interactuar de manera positiva y productiva. Es eficaz para niños entre 2 y 7 años y, por lo general, requiere de 14 a 17 sesiones semanales.

En la PCIT, los padres reciben entrenamiento en vivo (a través de auricular en el oído) de un terapeuta que observa desde detrás de un espejo unidireccional mientras el padre o la madre y el hijo realizan una serie de tareas, y los padres practican respuestas específicas tanto para el comportamiento deseado como para el no deseado.

La PCIT conlleva prácticas más intensivas, dice el Dr. Rouse, ya que los padres deben demostrar el dominio de cada habilidad antes de pasar a la siguiente. “Se inicia con interacciones positivas, luego se espera hasta que los padres hayan dominado estas habilidades antes de pasar a estrategias disciplinarias para mejorar el comportamiento oposicional”.

El Dr. Rouse dice que podría proponer la PCIT si siente que los padres necesitan mucha atención personalizada en términos de cómo están interactuando con su hijo, y “especialmente si se siente como si hubiera habido muchas acciones coercitivas e interacciones negativas”. A veces es muy importante para los padres, agrega, aprender a estar con sus hijos de una manera positiva”.

Añade que no siempre se sugiere la PCIT incluso si el niño se encuentra dentro del rango de edad para la PCIT. “No se trata solo de la edad, se trata de analizar la situación. Si se requiere una dosis realmente fuerte de interacciones positivas como primera acción, y el niño tiene menos de 7 años, entonces me inclinaré más hacia PCIT”.

Entrenamiento para padres en manejo o control (PMT)

En la PMT, que es para familias con niños de 3 a 13 años, los padres generalmente son atendido sin el niño presente, aunque se les puede pedir a los niños que participen en algunas sesiones. El terapeuta enseña y modela las habilidades para lidiar más eficazmente con los comportamientos desafiantes y luego realiza un juego de roles con los padres. Después de cada sesión, se espera que los padres practiquen las habilidades en casa. Las familias suelen participar en al menos 10 sesiones.

“Me gusta porque hay una nueva habilidad que se enseña en cada módulo”, dice el Dr. Rouse. “Por lo tanto, si la familia realmente va a casa e implementa lo que se habló en la sesión, usted podría enseñarles todas las habilidades importantes que necesitan saber en cuatro o cinco sesiones. A partir de ese momento, se trata de una especie de retoque, refinamiento y ajuste de todo”.

El Dr. Rouse dice que elegirá la PMT si hay un interés marcado en conseguir “más cambios a una mayor velocidad”. Esto puede deberse a que la situación parezca ser particularmente urgente, como rabietas muy graves o comportamientos agresivos.

Dado que la PMT es apropiada para todas las edades, es una buena opción cuando los niños son demasiado grandes para la PCIT. Pero también lo recomendaría para un niño de 4 años si la interacción entre padres e hijos parece ser bastante buena, pero podría haber otras cosas, como ansiedad, impulsividad extrema o ira explosiva.

Sin embargo, señala que la PMT, que establece un sistema de recompensas en el que se usan cuadros de puntos que se utilizan para reforzar los comportamientos positivos, puede ser más difícil de comprender para los niños más pequeños, especialmente si tienen retraso cognitivo. “A veces es difícil para ellos entender que están ganando puntos que luego pueden gastar en cosas. Pero si un niño puede hacer la conexión de que están ganando estos puntos o estrellas por su comportamiento y que esas estrellas les dan una recompensa, entonces creo que es apropiado”.

Adolescentes desafiantes

El Dr. Rouse agrega que algunos médicos entrenan a padres de adolescentes de 13 a 18 años según un método descrito por los doctores Russell Barkley y Arthur Robin en un manual llamado Defiant Teens o Adolescentes desafiantes. (Existe una versión dirigida a los padres llamada Your Defiant Teen, de los mismos autores).

La primera mitad de este programa involucra solo a los padres y se enfoca en enseñar herramientas más efectivas para interactuar con su adolescente, específicamente para manejar la falta de cumplimiento o el comportamiento desafiante. Pero como los adolescentes son más autónomos que los niños más pequeños y menos influenciados por la orientación de sus padres, el programa también incluye capacitación para el adolescente para ayudarlo a participar en el cambio de la dinámica familiar. En la segunda mitad, tanto los padres como los adolescentes son entrenados en la comunicación para resolver problemas. El objetivo es proporcionar recursos para el comportamiento familiar, con el fin de ayudar a cada miembro de la familia a desarrollar habilidades de comunicación, negociación y resolución de problemas más efectivas y corregir cualquier creencia no razonable que pueda estar impidiendo sus interacciones.

Programa de crianza positiva (Triple P)

El enfoque de la Triple P es equipar a los padres con información y habilidades para aumentar la confianza y la autosuficiencia en el manejo del comportamiento infantil. Se puede utilizar con una amplia gama de niños desde la niñez hasta la adolescencia.

El Dr. Rouse dice que hay diferentes niveles de intervención dependiendo de la gravedad del caso, con “más de un sistema global para mejorar la crianza de los hijos en muchos niveles diferentes”.

Primero, para los aspectos básicos de la crianza de los hijos, hay un tratamiento de cuatro sesiones que se puede administrar en los consultorios médicos, en el que participan trabajadores sociales u otros profesionales de la salud mental para una atención integral.

Pero para las familias con problemas de conducta más graves, existe un tratamiento de 12 sesiones centrado en padres e hijos. Incorpora lo que el Dr. Rouse llama “lo mejor de la PMT y la PCIT,  al incluir algunas sesiones en las que el médico se reúne personalmente con los padres y habla sobre habilidades y estrategias, y algunas sesiones en las que participan los niños y donde el terapeuta puede guiar al padre en vivo.

Los años increíbles

Los años increíbles (The Incredible Years) ofrece capacitación en grupos pequeños para padres de niños desde bebés hasta los 12 años. Los programas se dividen en cuatro grupos de edad (bebé, infante, preescolar y escolar) y van desde las 12 a las 20 semanas.

También hay entrenamiento especializado diseñado para familias de alto riesgo, desfavorecidas en términos socioeconómicos, y para familias con niños diagnosticados con TDAH y trastorno oposicional desafiante.

El Dr. Rouse describe este programa como algo intermedio “entre la PMT, donde te están dando todo por adelantado, y la PCIT, donde las habilidades se agregan solo después de dominar las anteriores”.

Hay un tema diferente para los padres en cada sesión. El programa comienza con un enfoque en tratar de mejorar las relaciones entre padres e hijos y el apego positivo antes de pasar a rutinas, reglas y establecimiento de límites consistentes. Finalmente, cubre estrategias para manejar a los niños, como ignorar, redireccionar, consecuencias lógicas y naturales, tiempo para calmarse y resolución de problemas.

Para niños de cuatro a ocho años, The Incredible Years ofrece grupos para niños que se enfocan en ayudarlos a adquirir estrategias de regulación emocional y habilidades sociales.

La investigación muestra que el grupo de niños funciona bien para mejorar el comportamiento prosocial y disminuir los comportamientos disruptivos, señala el Dr. Rouse, “pero cuando agrega la parte de la crianza de los hijos, realmente aumenta su efectividad”.

El Dr. Rouse dice que una de las mejores cosas para los padres es que aprenden no solo de los terapeutas, sino también unos de otros. “Escuchan lo que otros intentaron. También normaliza lo que ven en sus hijos”.

Entrenamiento en habilidades emocionales y conductuales (BEST)

Diseñado para introducir técnicas efectivas de manejo del comportamiento en una sola sesión, el entrenamiento en habilidades emocionales y conductuales es un entrenamiento interactivo de un día completo para ayudar a padres y cuidadores a manejar los problemas de comportamiento en el hogar. Los asistentes a los talleres de BEST aprenden los conceptos básicos del manejo del comportamiento y cómo aplicar esas habilidades de manera constante y efectiva para aumentar su confianza en el manejo de comportamientos desafiantes. También desarrollan una red con otros cuidadores enfocada en los desafíos conductuales para brindar apoyo continuo después de que ha concluido la capacitación.