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¿Cómo se tratan los problemas de salud mental infantil?

Tipos de tratamiento que pueden funcionar para niños.

Escrito por: Caroline Miller

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El tratamiento de la salud mental infantil se divide en dos grandes categorías: terapia y medicación.

En la terapia, un profesional clínico trabaja con el niño y sus padres para reducir los síntomas que le causan problemas, como ansiedad, depresión o comportamiento disruptivo. En las sesiones de terapia, los niños y sus padres aprenden qué podría estar causando los síntomas (a esto se le llama psicoeducación). Y los niños, con el apoyo de sus padres, aprenden habilidades que les permitirán sentirse mejor y manejar su comportamiento de una mejor manera.

En el tratamiento farmacológico, un profesional médico o de enfermería (se conoce como nurse practioner en inglés) prescribe medicamentos para reducir los síntomas del niño. Una vez iniciado el tratamiento, el profesional supervisará de cerca al niño para asegurarse de que la medicación está funcionando y de que la cantidad es la correcta. Es posible que haga ajustes en la dosis para encontrar la que funcione mejor. Unos pocos meses después, el profesional se reunirá con el niño y los padres para ver cómo le va al niño y confirmar si la medicación sigue funcionando.

Los tratamientos para los trastornos de salud mental se describen como “basados en evidencia” cuando se han probado en muchos niños participantes en estudios y han demostrado su eficacia.

La terapia combinada con la medicación es a veces el tratamiento más eficaz para niños, particularmente para quienes presentan síntomas graves.

Terapia cognitivo-conductual

Muchas terapias basadas en evidencia para los problemas de salud mental son una forma de terapia cognitivo-conductual o TCC. La TCC es un enfoque basado en habilidades en el que un terapeuta enseña al niño y a sus padres a realizar cambios en su manera de pensar y su comportamiento, con el fin de reducir los síntomas que le causan malestar, los cuales podrían incluir ansiedad, depresión o problemas de comportamiento. Los niños aprenden estas habilidades en las sesiones de terapia y las practican en casa.

Las sesiones de terapia suelen durar varios meses, hasta que los síntomas del niño están bajo control. Eso puede significar que se sienten mejor, que regresan a la escuela o que pueden controlar los problemas de comportamiento que estaban interfiriendo en su vida. Antes de finalizar la terapia, las sesiones se pueden ir haciendo menos frecuentes, y se podrían reanudar en caso de que el niño vuelva a enfrentar dificultades o necesite una sesión de “refuerzo”.

Existe TCC especializada para cada tipo de problema de salud mental, desde ansiedad y depresión hasta trauma y psicosis. El terapeuta enseña habilidades en una secuencia específica que ha demostrado ser exitosa para los niños con ese problema específico. (Para ver una lista de las terapias basadas en evidencia y conocer para qué se utilizan, lee nuestra Guía de tratamientos conductuales). Es importante utilizar las técnicas adecuadas. El profesional clínico apropiado para tu hijo será quien tenga experiencia en la terapia concreta que necesita tu hijo.

Medicación

Algunos problemas de salud mental responden bien al tratamiento con medicamentos. O la medicación se podría combinar con la terapia para ayudar a los niños a progresar al máximo.

Hay varios tipos de medicación para los desafíos de salud mental, como ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos. Estas categorías podrían ser confusas puesto que los medicamentos pueden ser útiles para varios tipos de problemas diferentes. Por ejemplo, la medicación que suele funcionar mejor para niños con ansiedad es una forma de antidepresivo. Los medicamentos antipsicóticos se utilizan a veces para problemas graves de comportamiento, incluso cuando no hay psicosis. Es importante asegurarse de que el profesional que prescribe la medicación a tu hijo tiene experiencia en el tratamiento de niños con problemas similares a los de tu hijo.

El éxito de estos medicamentos depende de la dosis correcta, lo que implica empezar con una dosis baja e ir aumentando gradualmente hasta encontrar el nivel más eficaz. Es importante asegurarte de que el profesional tenga tiempo suficiente para trabajar contigo y tu hijo hasta que la medicación tenga éxito, así como para vigilar a tu hijo a medida que crece para hacer los cambios necesarios.

Si la medicación que le prescribieron a tu hijo no funciona, una posible razón puede ser que el diagnóstico no sea el correcto. Por ejemplo, si tu hijo tiene problemas de concentración en la escuela, y es diagnosticado con TDAH, se le podría haber prescrito medicación estimulante para el TDAH. Pero si en realidad el niño no presta atención porque tiene ansiedad no identificada, es posible que la medicación estimulante no resuelva el problema.

Un niño también podría tener varios problemas distintos, y la medicación que le ayuda para uno puede que no funcione para el otro. Algunos niños toman más de un medicamento. Si tu médico te recomienda añadir un segundo (o tercer) medicamento, estas son algunas cosas a las que deberías prestar atención.

Última revisión o actualización: 18 de diciembre de 2025.

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