En los últimos años hemos visto un número trágico de adolescentes homosexuales que acaban con sus propias vidas después de soportar acoso antigay. Tyler Clementi, de 18 años, Billy Lucas, de 15 y Asher Brown y Seth Walsh, de 13, vivían en diferentes rincones de Estados Unidos (Nueva Jersey, Indiana, Texas y California), pero cada uno de ellos era sometido al mismo tipo de intolerancia y crueldad, incluida una cruel violación de su privacidad en línea.

El suicidio es la tercera causa principal de muerte entre adolescentes, y los adolescentes homosexuales tienen 4 veces más probabilidades de intentar suicidarse en comparación con los adolescentes heterosexuales. Por otra parte, el dolor que sienten los adolescentes homosexuales cuando se burlan de ellos afecta a quienes los rodean. Durante la adolescencia, el mantra es: “Quiero ser igual”. Los adolescentes sienten una poderosa necesidad de integración y cuando ven que un estudiante gay es acosado por alguna “diferencia” percibida, se preocupan de que sus propias diferencias (y todos las tenemos) sean el próximo objetivo de los acosadores.

Sé que a muchos padres les resulta difícil hablar sobre sexualidad con sus hijos adolescentes, pero esta discusión es fundamental si queremos que nuestros hijos desarrollen una autoestima saludable, acepten sus propias diferencias, así como lo que es diferente en los demás.

A continuación, ofrecemos información para que los padres la consideren:

1. Los adolescentes que son “diferentes” tienen un riesgo mayor a ser acosados

Todos los adolescentes quieren ser “normales” e integrarse con sus compañeros, por lo que las diferencias en la orientación sexual pueden atraer el acoso y el rechazo. Según una encuesta realizada por la Gay, Lesbian, and Straight Education Network, aproximadamente el 90 por ciento de los estudiantes gay, lesbianas, transgénero o bisexuales de escuela media y preparatoria (high school) informaron haber sido acosados física o verbalmente en 2009. Como padres, no importa lo que creamos (con respeto a la sexualidad, religión, cultura, política), somos responsables del comportamiento de nuestros hijos y debemos enseñarles a ser intolerantes con la intolerancia.

2. Un adolescente que cree que sus sentimientos sexuales son inaceptables para sus compañeros podría estar en riesgo de suicidio

Los padres, los maestros y todos los adultos a cargo deben ser sensibles a los sentimientos de tristeza, inutilidad, desesperanza, ansiedad, irritabilidad, rechazo e ira que puedan manifestar los adolescentes. Todos estos son síntomas de depresión que experimentan la mayoría de los adolescentes que intentan o cometen suicidio. Algunos padres asumen que debido a que ellos son tolerantes con las diferentes orientaciones sexuales, sus hijos no se verán afectados por el bombardeo de mensajes que sugieren que ser homosexual es anormal o inmoral.

Lamentablemente, la retórica antigay tiene una fuerza insidiosa y extraordinaria en el panorama cultural, y los adolescentes gay son particularmente vulnerables. Los padres de adolescentes homosexuales a veces son “los últimos en enterarse” de que se está creando un problema.

3. Una mayoría abrumadora de adolescentes suicidas informa que se sienten incomprendidos por sus padres

Es crucial para nosotros como padres iniciar una conversación con nuestros hijos antes de que pasen por la pubertad, para discutir los sentimientos sexuales y la tolerancia hacia las diferentes orientaciones sexuales. Si su hijo se siente culpable en secreto o avergonzado de los pensamientos sexuales que está teniendo, usted debe saberlo para poder dar seguridad a su hijo de que no hay nada malo con los diferentes pensamientos sexuales o la sexualidad en general.

Los adolescentes que se sienten incómodos con su sexualidad suelen sufrir de baja autoestima, por lo que es fundamental que contrarrestemos sus sentimientos de angustia con un mensaje muy positivo de aceptación y amor. Nuestros adolescentes deben entender que, aunque a veces no estamos de acuerdo con ellos, o simplemente tenemos sentimientos diferentes, respetamos sus creencias y diferencias. Los amamos pase lo que pase.

4. Los padres deben monitorear la vida de sus adolescentes en Internet

Recuerdo una escena de la película de Facebook, The Social Network, en la que el cofundador de Napster, Sean Parker (interpretado por Justin Timberlake) dice: “Vivíamos en granjas. Vivíamos en ciudades. Y ahora vivimos en Internet”. Eso significa que, como padres y educadores, no podemos abordar la intolerancia y el acoso de manera efectiva a menos que participemos en Facebook, Twitter y cualquier otra plataforma de redes sociales en las que interactúen nuestros hijos.

Los bullies o acosadores en línea (no cuando están cara a cara con sus víctimas) a menudo no se dan cuenta de lo devastadoras que pueden ser sus palabras y acciones. La que fuera novia de Mark Zuckerberg, Erica, lo expresa en The Social Network cuando le dice que decir algo cruel en la cara de una persona es como usar un lápiz, pero decir algo en línea es como usar un bolígrafo. Tenemos que hablar con nuestros hijos sobre el poder y las consecuencias del comportamiento en línea. Y luego, debemos enseñarles cómo usar las redes sociales como una herramienta para promover la tolerancia, la compasión y la justicia social.

5. La comunicación entre padres e hijos adolescentes es nuestra mejor defensa contra la intolerancia y el suicidio adolescente

Lo crea o no, los adolescentes quieren pasar tiempo con sus padres. A veces olvidamos esto cuando los vemos intentar afirmar su independencia, pero los estudios muestran repetidamente que los adolescentes quieren pasar tiempo de calidad con nosotros y, cuando lo hacen, es menos probable que experimenten con drogas, tengan relaciones sexuales a una edad temprana y participen en otras conductas de riesgo. Tenemos la oportunidad de desarrollar la confianza y la autoestima de nuestros hijos, fomentar la empatía y modelar la aceptación y el aprecio de los demás.

Sin embargo (y esto es clave), los adolescentes solo quieren pasar tiempo con sus padres y hablar abiertamente sobre lo que realmente están experimentando cuando creen que sus padres no los juzgan. Nuevamente, tolerancia, respeto, aprecio, amor.

Me alienta el hecho de que tantas celebridades, desde Cyndi Lauper y Ellen DeGeneres hasta Matthew Morrison, Jane Lynch y todo el elenco de Glee, estén creando conciencia pública sobre el acoso contra los homosexuales y sus vínculos con el suicidio de adolescentes.

Espero que me acompañen para promover la tolerancia y proteger las vidas de los jóvenes. Empiece ahora mismo al tener una conversación con su hijo.