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Adolescentes LGBT, acoso y suicidio

¿Cuáles son las causas y cómo podemos ayudar?

Escrito por: Harold S. Koplewicz, MD

Experto clínico: Dr. Harold S. Koplewicz

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Importante:
Si tú o alguien que conoces necesita ayuda ahora, llama al 988 o visita el sitio de la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis.

En los últimos años, hemos visto una cantidad trágica de adolescentes homosexuales que se han quitado la vida después de enfrentar bullying por su orientación sexual. El suicidio es la tercera causa principal de muerte entre adolescentes, y en el caso de adolescentes homosexuales, la probabilidad de que realicen un intento de suicidio es cuatro veces más alta que en otras personas de su edad. Además, el dolor que provocan las burlas también afecta a quienes están cerca. Durante la adolescencia, existe una gran necesidad de encajar y, cuando alguien ve que otra persona recibe bullying por alguna supuesta “diferencia”, puede temer que sus propias diferencias (que todas las personas tenemos) se conviertan en el próximo blanco de quienes acosan.

Sé que a muchas familias les cuesta hablar sobre sexualidad con sus adolescentes, pero conversar sobre este tema es fundamental si queremos que desarrollen una autoestima saludable, acepten sus propias diferencias y respeten las de otras personas.

Como madre o padre, te puede resultar útil tener esta información en cuenta:

1. El riesgo de bullying aumenta en adolescentes a quienes se les considera «diferentes»

Durante la adolescencia, todas las personas se quieren sentir «normales» y encajar con sus pares. Por eso, las diferencias en cuanto a la orientación sexual pueden dar lugar a burlas, acoso y rechazo. Según una encuesta realizada en 2009 por la Gay, Lesbian, and Straight Education Network, alrededor del 90 % de estudiantes gays, lesbianas, bisexuales o transgénero de middle school y high school reportaron haber experimentado acoso físico o verbal. Como madres y padres, independientemente de nuestras creencias en torno a la sexualidad, la religión, la cultura o la política, somos responsables de la conducta de nuestras hijas e hijos y debemos enseñarles a no tolerar la intolerancia.

2. Alguien que cree que su orientación sexual es inaceptable para otras personas de su edad podría estar en riesgo de suicidio

Las familias, el personal docente y otras personas adultas que brindan apoyo a las y los adolescentes deben prestar atención a los sentimientos de tristeza, inutilidad, desesperanza, ansiedad, irritabilidad, rechazo e ira (todos ellos síntomas de depresión) que presentan la mayoría de las personas adolescentes que intentan o cometen suicidio. Algunas familias creen que, por aceptar las diferentes orientaciones sexuales, sus hijas e hijos serán inmunes a la avalancha de mensajes que sugieren que ser homosexual es anormal o inmoral. Lamentablemente, los discursos contra las personas homosexuales tienen una influencia enorme y perniciosa en el entorno cultural, y el riesgo es mayor en el caso de adolescentes homosexuales”. A veces, las madres y los padres de adolescentes homosexuales son las últimas personas en darse cuenta de que algo anda mal.

3. Una mayoría abrumadora de adolescentes con pensamientos suicidas sienten que su familia no entiende lo que les pasa.

Es fundamental que, como familia, iniciemos una conversación con nuestras hijas e hijos antes de que lleguen a la pubertad, para hablar sobre cómo se sienten respecto de la sexualidad, así como sobre la aceptación de las diferentes orientaciones sexuales. Si tu hija o hijo siente culpa o vergüenza por los pensamientos sexuales que tiene, es importante que estés al tanto para que le puedas transmitir que sus pensamientos no tienen nada de malo y que la sexualidad, en general, tampoco tiene nada de malo.

Las personas adolescentes que no se sienten a gusto con su sexualidad suelen tener baja autoestima. Por eso, es fundamental contrarrestar su sufrimiento emocional con un mensaje claro de aceptación y amor. Necesitan comprender que, aunque a veces no estemos de acuerdo o simplemente tengamos sentimientos diferentes, respetamos sus creencias y diferencias y que nuestro amor no cambia, pase lo que pase.

4. Las familias deben estar al tanto de lo que hacen sus hijos adolescentes en Internet.

Recuerdo una escena de la película The Social Network, sobre Facebook, en la que Sean Parker, cofundador de Napster (interpretado por Justin Timberlake), dice: “Vivíamos en granjas. Vivíamos en ciudades. Y ahora vivimos en Internet”. Eso significa que, como familias y educadores, no podemos abordar la intolerancia y el acoso de manera efectiva a menos que participemos en Facebook, Twitter y cualquier otra plataforma de redes sociales en las que interactúen nuestras hijas e hijos.

Quienes acosan en línea no están cara a cara con sus víctimas, por lo que a menudo no se dan cuenta de lo devastadoras que pueden ser sus palabras y acciones. La que fuera novia de Mark Zuckerberg, Erica, lo expresa en The Social Network cuando dice que decir algo cruel en la cara de una persona es como usar un lápiz, pero decir algo en línea es como usar un bolígrafo. Tenemos que hablar con nuestras hijas e hijos sobre el poder y las consecuencias del comportamiento en línea. Y luego, debemos enseñarles cómo usar las redes sociales como una herramienta para promover la tolerancia, la compasión y la justicia social.

5. La comunicación entre las familias y sus hijas e hijos adolescentes es nuestra mejor defensa contra la intolerancia y el suicidio adolescente.

Aunque parezca difícil de creer, las y los adolescentes quieren pasar tiempo con su familia. A veces lo olvidamos cuando vemos que intentan afirmar su independencia, pero los estudios muestran una y otra vez que quieren pasar tiempo de calidad con sus familias y que, cuando lo hacen, es menos probable que experimenten con drogas, tengan relaciones sexuales a una edad temprana y participen en otras conductas de riesgo. Tenemos la oportunidad de fortalecer su confianza y autoestima, fomentar la empatía y dar el ejemplo de cómo aceptar y valorar a las demás personas.

Sin embargo (y esto es fundamental), las personas adolescentes solo quieren pasar tiempo con sus familias y hablar abiertamente de lo que les está pasando cuando sienten que no se les juzgará. Una vez más: tolerancia, respeto, valoración y amor.

Me alienta el hecho de que tantas celebridades, desde Cyndi Lauper y Ellen DeGeneres hasta Matthew Morrison, Jane Lynch y todo el elenco de Glee, están contribuyendo a crear conciencia sobre el acoso contra las personas homosexuales y su relación con el suicidio adolescente.

Espero que te sumes a la promoción de la tolerancia para proteger vidas jóvenes. Empieza ahora mismo: conversa con tu hija o hijo.

Última revisión o actualización: 14 de octubre de 2026.

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