Ayudar a los niños con ADHD es un gran trabajo. Ambos sexos se benefician de los medicamentos, asistencia organizacional y de las facilidades de alojamiento. Pero las niñas con TDAH, como yo, enfrentan desafíos diferentes a los desafíos de los niños, y cuando se trata de ayudar, los padres necesitan un enfoque que aborde estas diferencias de frente.

Relacionado: En qué medida son diferentes las niñas que tienen TDAH

Hacer visible lo invisible

En las niñas, el TDAH es considerado a menudo como un “trastorno oculto”, y por buena razón. La mayoría de las niñas con TDAH tienen el tipo desatento, lo que significa que tienen problemas para concentrarse, pero no son hiperactivas ni impulsivas. Pero incluso aquellas que son hiperactivas e impulsivas presentan síntomas menos evidentes que los varones, por lo que los síntomas pasan desapercibidos con frecuencia o no son reconocidos. En vez de un diagnóstico, las niñas con TDAH a menudo reciben críticas de los padres, profesores y compañeros, y como consecuencia se afecta seriamente su autoestima.

“Paradójicamente”, dice el Dr. Stephen Hinshaw, que preside el departamento de psicología en la Universidad de California en Berkeley, “El estigma es más fuerte contra los trastornos sutiles que los obvios: ‘Eres brillante. ¡Debes hacerlo mejor! ¿Qué te pasa?’ La sutileza y falta de constancia de los síntomas alimentan el estigma, no lo reducen”.

Educarse sobre el TDAH puede ayudarle a comprender mejor un trastorno frustrante y complejo. También le dará el arsenal que necesita para convertirse en un fuerte defensor de su hija.

Le pregunté a mi papá, que no tiene TDAH, lo que él pensaba que era la parte más difícil de tener una hija que sí lo tiene.

“No lo entendí por mucho tiempo”, me dijo. “Era invisible. Nunca habíamos oído hablar de niñas con TDAH. Parecía que debías estar bien, pero estabas aturdida, y no sabía de qué se trataba. Eso hizo muy difícil que me pusiera de tu lado”.

Comuníquese con otros padres

La Dra. Kathleen Nadeau, una psicóloga clínica que trabaja con niñas con TDAH y sus padres, dice que cuando los padres no entienden, es común que se hagan a un lado.

“El padre que no tiene TDAH piensa ‘¡No lo entiendo!’”, dice ella. “Cuando los padres tienen que seguir repitiendo las mismas cosas: ‘No te levantas a tiempo’. ‘Guarda los zapatos’, se va sumando y hace que sea difícil ver más allá del comportamiento para llegar a las causas detrás del mismo.

Nadeau sugiere que los padres con hijas que tienen TDAH pasen tiempo hablando y escuchando a otros padres cuyos niños tienen TDAH. Escuchar las similitudes y compartir las dificultades y estrategias ayuda a los padres que no tienen TDAH a entender mejor el trastorno. “Realmente ayuda tener personas que puedan identificarse”, dice.

Ayuda con los amigos

Las niñas con TDAH a veces luchan para hacer y mantener amistades, y las complejidades implacables del mundo social de la niña son abrumadoras. La Dra. Patricia Quinn, cofundadora y directora del Centro Nacional de Niñas y Mujeres con TDAH, recomienda ayudar a las niñas con TDAH a encontrar espacios sociales que les hagan sentirse cómodas y les permita aprovechar sus fortalezas. “Si su hija es rara desde el punto de vista social, encuentre ambientes que sean socialmente aceptables, lugares que estén más supervisados y enfocados en la amabilidad, en el buen trato a las personas y en la auto-aceptación”, explica.

Anime a su hija a involucrarse en actividades extracurriculares —en clubes que compartan sus intereses o actividades de grupo que permitan espacio individual, como clases de arte o grupos de lectura— para ayudarla a aprender a sentirse segura, cómoda y confiada en un ambiente social. Del mismo modo, si su hija es impulsiva o hiperactiva, las situaciones sociales donde pueda liberar algo de energía, como el teatro o los deportes, pueden hacer que las cosas fluyan más suavemente.

Y debido a que los chicos son más propensos a ser diagnosticados, aunque muchas chicas tienen TDAH, en ocasiones es fácil que las niñas se sientan aisladas. Ayude a su hija a normalizar y legitimar sus experiencias conectándola con otras chicas de su edad que tienen TDAH. Eche un vistazo a los libros sobre niñas con TDAH y traten de leer y hablar de ellos juntos. También podría ayudar encontrar una niña mayor con TDAH para orientar a su hija, a través de la escuela o de un programa como Eye to Eye. Reunirse con otras mujeres con TDAH, especialmente aquellas que son abiertas sobre su trastorno, puede hacer que las niñas se sientan menos solas y más esperanzadas.

Diseñe su entorno

Cuando usted tiene una clara comprensión de lo que su hija necesita, usted y ella pueden trabajar juntos para crear situaciones que refuercen sus habilidades y ofrezcan apoyo en las áreas donde se siente menos competente. La Dra. Nadeau llama a esto “ingeniería ambiental”.

Por ejemplo, dice la Dra. Nadeau, “Las chicas extrovertidas e hiper-habladoras podrían beneficiarse de formar un grupo de estudio. Si estudiar sola es una pesadilla, pero socializar es fácil, encuentre una manera de hacerlo algo constructivo”.

Del mismo modo, las chicas que son más introvertidas o tienen dificultades para mantenerse enfocadas, pueden hacerlo bien en un ambiente tranquilo y calmado, con distracciones mínimas. Mientras escribo esto, estoy sentada frente a una pared blanca (los estímulos visuales realmente me distraen), usando una aplicación de sonido de fondo en mi teléfono, que está configurada para ignorar todas las llamadas hasta que haya terminado de trabajar, para bloquear los sonidos que distraen.

Desarrollar la autoestima

La investigación demuestra que las niñas con TDAH, especialmente aquellas que no han sido diagnosticadas, sufren de baja autoestima. Yo no era la excepción.

Soy un fracaso, pensaría malhumorada, sacudiría la cabeza por enésima vez cuando el maestro me preguntara si tenía mis deberes. Soy una estúpida e inútil fracasada.

Las consecuencias emocionales del TDAH pueden ser tan graves o más graves que cualquier dificultad académica. Ahora sabemos que las niñas con TDAH tienen tasas más altas de automutilación, de abuso de sustancias y de intentos de suicidio. Anime a su hija a hablar sobre cómo se siente y busque más ayuda si es necesario.

Relacionado: ¿Cuáles son los síntomas de depresión en los adolescentes?

Destacar sus fortalezas es una forma de recuperar la autoestima perdida y ayudar a su hija a verse a sí misma de una manera más positiva. ” Busque islas de éxito”, dice la Dra. Nadeau. “Busque algo en lo que ella es buena y que realmente le gusta hacer y organice su mundo para que eso sea un foco importante en su vida”.

Ayúdela a salir de su escondite

Tener TDAH puede ser frustrante y humillante. Las niñas con TDAH a menudo ocultan, minimizan o compensan sus dificultades, demasiado avergonzadas para pedir ayuda (incluso cuando realmente lo necesitamos). Una joven de 16 años que conozco explicó lo doloroso que era tratar de encubrir sus luchas. “Quería tanto ser como todos los demás”, dijo. “No quería pedir ayuda porque no quería ser la chica rara que no podía hacerlo, pero —por supuesto— sí necesitaba ayuda y después de todo eso, yo fracasaba de todos modos. Era terrible”.

Trabaje con su hija para ayudarla a sentirse cómoda pidiendo ayuda. Puede ser muy difícil para las niñas con TDAH reconocer sus necesidades, y puede tomar tiempo y práctica para que ella pueda encontrar su voz.

Relacionado: Cómo ayudar a los niños que son demasiado duros con ellos mismos

Puede sonar sencillo, pero para mí, aprender a decir, “Por favor, repita eso. Tengo problemas para recordar las cosas si no las escribo”, en lugar de agachar mi cabeza y entrar en pánico, ha cambiado mi vida.

Mientras tanto, usted puede demostrarle cómo se hace siendo su defensor. Abogar por su hija no sólo le ayudará a obtener los servicios y arreglos que ella necesita, sino que también le ayudará a enviarle el mensaje de que el TDAH no es motivo para avergonzarse. Esto ayudará a empoderarla para convertirse en su propia defensora a medida que crece. Cuanto más ella sea capaz de averiguar qué funciona para ella, y de pedir la ayuda que le permitirá tener éxito, más prosperará.

El mejor consejo

Le pregunté a mi madre cuál era el mejor consejo que había recibido para criar a una hija con TDAH.

“Dan” —dijo sin vacilar.

Dan era mi maestro de 3er grado, y la primera persona en notar que podía tener TDAH.

“Rae piensa un poco diferente a los otros niños”, le dijo a mis padres. “No es nada malo, pero podría hacer que algunas cosas sean más difíciles para ella a medida que crezca”.

Mis padres estaban confundidos y preocupados. “¿Qué debemos hacer?”, preguntaron. “¿Cómo podemos ayudar?”

Dan pensó por un momento.

“Mantengan su ego intacto”. Dijo. “Asegúrense de que ella sepa que ustedes piensan que ella es inteligente y que la aman pase lo que pase”.

“Eso”, me dijo mi madre, casi 20 años después, “fue un muy buen consejo”.

Leer Más:
How to Tell if Your Daughter Has ADHD

  • Was this article helpful?
  • Yes   No