Cuando veo a niños que han sido diagnosticados con mutismo selectivo, la terapia cognitiva conductual (TCC), por lo general, es el primer tratamiento recomendado. La decisión de usar medicamentos como parte del tratamiento, y la elección de qué medicamento usar, se toma en discusión con los padres y el terapeuta del niño. El uso de medicamentos debe considerarse cuidadosamente y debe verse como parte de un plan de tratamiento.

Entonces, ¿a cuáles niños pensamos tratar con medicamentos y también con TCC?

Primero, son los niños mayores, aquellos cuyo SM ha durado más tiempo. Por lo general, tienen 7 u 8 (o más) en lugar de 4 ó 5, y han estado ansiosos durante años.

En segundo lugar, el medicamento está indicado para aquellos cuyo SM es más penetrante. Aquellos que están gravemente impedidos (simplemente no funcionan bien en la escuela o con amigos) pueden necesitar más que terapia conductual para contrarrestar su ansiedad.

Tercero, los niños que ya han tenido una mala respuesta a la terapia conductual. Si el niño o adolescente no cumple con los puntos de referencia de la TCC, a veces es porque su ansiedad es tan grande que ni siquiera puede relacionarse con el terapeuta o el equipo que está tratando de ayudarlo. Para esos niños, es posible que desee agregar medicamentos para reducir su ansiedad, para que puedan hacer un mejor uso de la TCC y puedan llevarla hasta el final.

Cuarto, los niños que tienen otros problemas psiquiátricos coexistentes. He descubierto que muchas veces los niños entran con más de una ansiedad, por lo que puede haber un mutismo selectivo, pero puede coexistir con fobias, por ejemplo, o con TOC. Si veo a un niño que tiene ansiedad pero, además de eso, tiene depresión o TDAH, los niños que tienen más de una cosa envuelta, podría considerar moverme más rápidamente para tratarlos con medicamentos. Esto se debe a que el medicamento puede ayudar no solo con la ansiedad, sino también con la depresión y otras cosas que estén sucediendo.

Y por último, si hay antecedentes familiares de SM u otro trastorno de ansiedad. Eso significaría que existe una carga genética para cosas como los trastornos de ansiedad y la depresión, y un niño puede necesitar el medicamento para contrarrestarlo.

¿Cuál es el medicamento preferido para el SM? Aunque los conozca como antidepresivos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, se consideran el tratamiento de primera línea para los trastornos de ansiedad. Más de 20 años de investigación con estos medicamentos han demostrado que son los mejores para la ansiedad sin TOC. No solo vemos que los niños mejoran, también tenemos los datos para respaldar lo que observamos.

Debo aclarar que los ISRS también tienen cierta eficacia para la ansiedad por TOC, pero son mejores para la ansiedad sin TOC. De hecho, funcionan mejor en la ansiedad que en la depresión en los niños, donde solo tienen un éxito moderado. Los ISRS realmente funcionan mejor en adultos que en niños, porque creo que hay un cambio en el sistema nervioso en la adolescencia. Pero en términos de ansiedad sin TOC, que incluye mutismo selectivo, estos medicamentos son extremadamente efectivos, con efectos secundarios muy, muy bajos.