Qué pasará una vez que su hijo haya ingresado

La información clave que hay que entender desde el principio es que el único propósito de una estancia hospitalaria es estabilizar a su hijo lo suficiente como para que sea dado de alta para atención ambulatoria. En otras palabras, no van a curar nada aquí. En el mejor de los casos, los síntomas o el comportamiento de su hijo mejorarán un 10 por ciento, tal vez un 20 por ciento.

Al igual que en otros hospitales, nada sustancial sucede los fines de semana. Un niño que entra un viernes, un sábado o un domingo no será evaluado por el equipo regular de la unidad hasta el lunes.

Una vez que los doctores hayan visitado a su hijo (usted no estará allí cuando esto suceda) llegarán a un diagnóstico preliminar.

El día de su hijo se estructurará en un horario que incluye un registro diario (breve) por parte del personal médico, la escuela (por lo general, sólo una o dos horas, de valor educativo limitado, excepto que su hijo recibirá un crédito de asistencia) y varias terapias de grupo. Éstas pueden incluir clases o grupos sobre habilidades para enfrentar problemas, información sobre salud mental y terapia familiar. Algunos hospitales también utilizan terapias experimentales que incorporan animales, música, arte u horticultura. Es poco probable que haya asesoramiento individual. Recuerde, el objetivo no es llegar al fondo de nada. El objetivo es lograr que su hijo esté lo suficientemente estable como para pasar al tratamiento ambulatorio, donde se realiza el trabajo a largo plazo.

La televisión en la sala de día sonará durante el tiempo libre, y la mayor parte del día será de muy bajo perfil. Esto puede hacer que parezca que el hospital no está haciendo casi nada. Lo que ahí hacen es proporcionar la estructura, la medicación y el control.

Reglas y privilegios

Puede quedarse sorprendido por el horario limitado de visita, lo cual puede hacer que sea difícil efectuar la visita. No es necesario que vaya todos los días; los fines de semana son el mejor momento para visitar, cuando hay menos estructura y los niños tienen menos cosas que hacer. Si trae comida (lo cual su hijo probablemente le rogará que haga), pregunte de antemano sobre lo que está permitido. Tráigala en una bolsa de papel; el plástico no está permitido.

Habrá un montón de reglas. La naturaleza ridícula de muchas de ellas será probablemente el tema en la conversación con su hijo. Asimismo, la mayoría de los hospitales psiquiátricos utilizan algún tipo de sistema en el que los niños ganan privilegios si cumplen con las expectativas de comportamiento. Su hijo podría quejarse de ellos también. Su trabajo es mostrarle comprensión y empatía.

Los medicamentos

Por lo general, se requiere que el médico discuta con usted los cambios en la medicina antes de implementar cualquier cosa. Si su hijo ya tiene un psiquiatra, asegúrese de que los dos médicos estén en contacto durante toda la estancia. Además de conocer a su hijo mejor que el médico del hospital, el psiquiatra de su hijo también será responsable de controlar cualquier cambio de medicación a largo plazo, por lo que la comunicación es importante.

Cosas para preguntar sobre los medicamentos (y tomar notas al respecto):

  1. ¿Qué piensa el médico al elegir este medicamento? ¿Qué alternativas existen? Si tiene familiares con problemas similares, dígale al médico qué medicamentos han sido eficaces y cuáles no. No hay garantías de que su hijo responda a la medicación de la misma manera, pero cuando se dispone de una gama de opciones, vale la pena considerar la que ha funcionado para otras personas del patrimonio genético de su hijo.
  2. ¿Cuánto tiempo tardará el medicamento en hacer efecto? Algunos medicamentos psiquiátricos son efectivos el mismo día. Muchos tardan mucho tiempo en hacer efecto. Los antidepresivos, por ejemplo, pueden no alcanzar toda su potencia durante 4-6 semanas. Lo que usted necesita saber es qué esperar y cuándo. También puede preguntar qué sucederá en caso de que los médicos no observen ningún efecto. Debido a que los cambios podrían no ser visibles hasta después de que su hijo salga del hospital, asegúrese de que el psiquiatra ambulatorio de su hijo esté incluido en las decisiones sobre los medicamentos que se tomen mientras su hijo esté en el hospital.
  3. ¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes? ¿Cuánto tiempo suelen durar? Muchos efectos secundarios pasan después de un tiempo, pero algunos no. La somnolencia, por ejemplo, suele ser un problema mayor en la primera o segunda semana. Otros medicamentos son notorios por el aumento de peso, así que avise si la diabetes es común en su familia. También se le debe informar sobre cualquier efecto secundario peligroso pero poco frecuente, cuándo es probable que se manifieste y qué aspecto tiene. El Lamictal, por ejemplo, causa un sarpullido en un pequeño porcentaje de casos que puede ser muy grave.

Lleve un buen registro de los medicamentos que toma su hijo, cuándo cambia la dosis y cualquier cambio notable en el comportamiento.