A medida que el país comienza la reapertura con una mezcla de aprendizaje a distancia y en persona, muchos padres se preguntan cómo van a hacer que todo funcione. Entre horarios escolares complejos, responsabilidades laborales de los padres y el estrés e incertidumbre continuos durante la crisis del coronavirus, la realidad es que este año será muy diferente y, muchos padres temen, muy difícil.

Sin embargo, eso no significa que regresar a clases tenga que sentirse como una causa perdida. Si elige detenidamente algunas de las principales prioridades para su hijo para el otoño, usted puede asegurarse de que las bases más importantes siguen estando cubiertas, y permítase dejar ir algunas cosas.

Regrese a lo básico

Antes de preocuparse por todas las habilidades que su hijo deberá dominar este año y el material que se le pedirá, recuerde que el aprendizaje remoto en sí mismo es todavía muy nuevo y desafiante para muchos niños. Los niños no tuvieron tiempo suficiente para dominar las rutinas diarias en la primavera, y es muy probable que los procedimientos luzcan diferentes este otoño.

Kenya Hameed, PsyD, neuropsicóloga clínica del Child Mind Institute, recomienda comenzar por asegurarse de que ustedes tienen lo básico en casa. ¿Tiene su hijo todos los materiales que necesita para el aprendizaje remoto? ¿Tiene una idea clara de cuándo y dónde se supone que debe trabajar? ¿Sabe cómo usar sus plataformas de aprendizaje en casa? Asegurarse de que la respuesta sea “¡Sí!” a todas estas preguntas puede llevar tiempo y esfuerzo, así que no se preocupe si las cosas no salen bien el primer día (o dos o veinte).

Ya que se haya construido esa base, los niños pueden concentrarse en establecer en una rutina constante. Recuerde que, dadas las circunstancias, asistir a clase de manera consistente es un gran logro, y trabajar en aprender lo básico puede ser una experiencia de aprendizaje significativa para muchos niños.

Considere las necesidades individuales de su hijo

Todos los niños necesitan una configuración estable de aprendizaje remoto, pero más allá de eso, sus necesidades serán muy diferentes. Tener presente que no hay una estrategia correcta puede ayudar a los padres a establecer objetivos realistas con sus hijos y evitar conflictos innecesarios.

Lo primero que debe tomar en cuenta es cómo le está yendo a su hijo en la escuela en general, dice Jodi Musoff, MA, MEd, especialista en educación del Child Mind Institute. Es probable que los niños que tienen problemas para aprender necesiten más apoyo, y probablemente más estructura, en comparación con los niños que están aprendiendo a un ritmo promedio o aquellos que se destacan. Si le preocupa que su hijo pueda necesitar apoyo adicional durante el siguiente semestre, haga una cita para hablar con su maestro antes de que comience la escuela para tener una idea de lo que puede esperar.

También es importante tomar en cuenta la relación que tiene con su hijo y cómo desempeña su trabajo académico. “Mantener la relación padre-hijo es muy importante”, dice Musoff, “y las peleas constantes sobre las cuestiones académicas podrían causar tensiones”. Pueden llegar a un acuerdo de que solo hablarán sobre el trabajo escolar en horarios designados o que usted le dará un obsequio (¡y una tregua!) después de días particularmente difíciles, por ejemplo, comer helado y ver juntos la película favorita de su hijo después de un examen difícil.

El proceso para cada familia será diferente, pero, dependiendo de las necesidades de aprendizaje de su hijo y la dinámica de su familia, usted puede decidir relajar la presión académica para priorizar un ambiente más relajado en casa.

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Ponga énfasis en las materias básicas

Si tiene que elegir en qué contenido debe enfocarse su hijo (debido a limitaciones de tiempo, la capacidad de su hijo para trabajar de forma independiente o cualquier otra cosa), usted no está solo. En estos casos, es probable que tenga más sentido dar prioridad a las materias académicas principales.

“Matemáticas, lectura y escritura son habilidades fundamentales que enseñamos desde una edad muy temprana”, dice la Dra. Hameed. “Son importantes cada año”. Si bien los niños pueden retrasar el contenido de ciencias o estudios sociales sin muchas consecuencias negativas, ellos necesitan habilidades sólidas de matemáticas y lenguaje para sobresalir en otras áreas. Por lo tanto, enfocarse en estos temas clave suele ser una buena opción.

Esto es particularmente cierto para los niños con discapacidades del aprendizaje, señala Laura Phillips, PsyD, neuropsicóloga clínica del Child Mind Institute. “Corren un riesgo mucho mayor de atrasarse”, dice la Dra. Phillips, “y necesitan una instrucción mucho más consistente y sistemática”.

Si su hijo tiene una discapacidad del aprendizaje, es particularmente importante priorizar las habilidades fundamentales y establecer objetivos que incluyan tanto trabajo enfocado en estas áreas como sea posible. El maestro de su hijo puede ayudarlo a determinar cuáles son las habilidades clave para su nivel de grado y discutir ideas para desarrollarlas. Eso podría significar alentar la práctica a través de un sistema de recompensas, refinar un horario acorde a las fortalezas de su hijo (hacer el trabajo más desafiante primero, por ejemplo) o trabajar con el personal de la escuela para organizar adaptaciones remotas.

Concéntrese en las habilidades más que en las actividades

El aprendizaje a distancia o remoto puede significar muchos tipos diferentes de actividades: hojas de trabajo, diapositivas de conferencias, discusiones en grupo, y no todas funcionarán para todos los niños. Es por eso que Musoff recomienda separar las habilidades que su hijo debe aprender de las actividades específicas que los maestros asignan.

“En este momento, la mayoría de los maestros se preocupan por el resultado”, comenta. “Si la tarea no funciona bien para su hijo en el formato en que el maestro la presentó, puede ser apropiado ajustarla”.

Por ejemplo, si su hijo se niega determinadamente a escribir palabras de ortografía en una hoja de trabajo, pero le gusta recitarlas mientras salta la cuerda, ¡adelante! Sólo asegúrese de consultar con los maestros sobre los cambios que está pensando hacer: ellos pueden plantear cualquier inquietud y decirle qué materiales aún deben entregarse.

Los ajustes que realice dependerán del tiempo que usted pueda dedicar y de las preferencias de su hijo, pero el objetivo es que su hijo esté aprendiendo, no necesariamente para completar el trabajo exactamente de la manera que se le asignó.

Piense más allá de lo académico

Por importante que sea la cuestión académica, no representa el único beneficio de ir a la escuela. “En la escuela, los niños reciben mucha exposición a actividades que los ayudan a desarrollarse de todo tipo de maneras”, dice la Dra. Phillips. “Entonces, con este período extendido fuera de la escuela, es importante que los padres encuentren formas para que los niños practiquen esas mismas habilidades”.

Algunas de las áreas clave de desarrollo para considerar priorizar incluyen:

  • Socialización. “Relaciones saludables entre compañeros, habilidades sociales y sistemas de apoyo social son partes críticas del desarrollo”, dice la Dra. Phillips. Para muchos niños, encontrar oportunidades para pasar tiempo en línea o con distanciamiento social con amigos y compañeros de clase es tan importante como mantener un nivel académico.
  • Actividad física. Sin los deportes de equipo y la clase de gimnasia, los niños necesitan otras oportunidades (como caminatas familiares o videos divertidos de ejercicios) para desarrollar habilidades motoras y condición física.
  • Desarrollar independencia. En la escuela, tareas como organizar materiales o mantener un horario de clases directo da a los niños la oportunidad de desarrollar independencia. En casa, los padres pueden alentar a los niños a asumir responsabilidades como preparar comidas, cuidar mascotas o hacer tareas por su cuenta.

Si todo eso parece una tarea difícil, recuerde que no todos los niños necesitarán apoyo en todas las áreas. El truco consiste en pensar qué actividades podría necesitar su hijo para practicar más y desarrollar oportunidades para el desarrollo de habilidades en sus rutinas diarias.

La Dra. Phillips señala que la variedad en sí misma, en cualquier forma que tenga sentido práctico para su familia, es más importante que cualquier actividad específica. “Es útil que los padres estén conscientes de la variedad de actividades que presentan sus hijos, puesto que diferentes habilidades se desarrollan en diferentes contextos”.

Confíe en sus instintos

Elegir las dos o tres principales prioridades para su hijo este otoño se reduce a su instinto como padre. “Los padres realmente lo saben”, dice la Dra. Hameed. “Si su hijo tiene problemas sociales, usted lo sabe. Si se está atrasando en una materia académica, probablemente ya sea algo que a usted le preocupa “.

Entonces si, por ejemplo, sabe que su hijo necesita apoyo adicional en matemáticas, pero ya domina sus palabras de vocabulario, tener la confianza para enfocarse en esa necesidad clave y dejar pasar el resto hará que el año escolar sea más fácil para toda la familia.

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